WeWork, la conquista de AL inicia en México

Foto EE: José Roberto Guerra

El próximo 1 de septiembre, el gigante de los espacios colaborativos de trabajo, WeWork, abrirá en la ciudad de México su nueva sucursal, la 108 del portafolio de edificios que tiene a nivel global. Con éste, el “unicornio” creado en 2010 por Adam Neumann, Miguel McKelvey y Jesse Middleton, uno de los 10 con mayor valor en el mundo, iniciará su expansión hacia América Latina.

En México, Pepe Villatoro será el responsable de llevar a buen puerto el negocio, cuya apertura se encamina a ser la más exitosa para la firma estadounidense.

El edificio de 12 pisos ubicado entre las calles de Varsovia y Hamburgo, en la colonia Juárez, ya tiene vendidas o apartadas 400 membresías de las 1,600 con los que contará, revela Villatoro en entrevista.

“Abriremos en cuatro fases: el 1 de septiembre se inauguran los tres primeros pisos; en octubre otros tres, en noviembre tres más y en diciembre dos pisos. La planta baja es comercial. Para septiembre ya nos apartaron prácticamente todas las membresías y ahorita estamos con las de octubre. La respuesta del mercado ha sido impresionante”, sostiene.

¿Qué hace tan especial a WeWork, que compañías como Bacardí ya apartaron una oficina privada para 75 colaboradores? En una primera instancia, todo parece igual a otros coworking: espacios privados o compartidos, dentro de un ambiente agradable y relajado; servicios como salas de juntas, internet, impresoras y cocina equipada con toda clase de antojos, lo que incluye cervezas.

El edificio de Varsovia contará además con un área de eventos, accesible para cualquier membresía.

La diferenciación respecto a otras organizaciones, explica Pepe Villatoro, es la comunidad mundial de 72,000 miembros de WeWork, que incluye a Uber, Pinterest, American Express. Todos conectados mediante una aplicación móvil y web en una especie de red social privada, lista para la colaboración.

“Hay un equipo entrenado y súper fuerte en cada sitio, con calidad de servicio y soporte tecnológico para que puedas conectar con quien puedas. WeWork facilita por completo la vida, su diseño está hecho para fomentar la colaboración, además de que tienes acceso a una red global de espacios con calidad impecable”, agrega Villatoro.

La membresía básica tiene un costo de 3,750 pesos mensuales más IVA, con acceso a todas las áreas comunes; luego está la de 4,150 pesos más IVA con un escritorio dedicado a esa persona en un área común en la que conviven otros 30 usuarios, y las oficinas privadas, desde 6,000 pesos para una sola persona.

La compañía neoyorkina ofrece también descuentos o meses gratis a sus miembros para viajes en avión, autobús, gimnasios, herramientas de productividad “y un montón de cosas más”, refiere.

WeWork no comparte información sobre sus inversiones. En 2015, JP Morgan estimó en 2,800 dólares el valor del pie cuadrado (0.092903 metros cuadrados) de sus oficinas, más de lo que valía el edificio de GM en Nueva York. Eso fue cuando la empresa valía 10,000 millones de dólares. Tras siete rondas de financiamiento, la última en marzo pasado por 430 millones de dólares, registra un valor de 16,000 millones.

La compañía planea cerrar este año con 130 edificios. “En los últimos seis meses habremos abierto la misma cantidad de inmuebles que aperturamos en los últimos cinco años”, afirma Villatoro, quien calcula que se crearán 100 nuevos empleos con las futuras aperturas en América Latina, programadas para los siguientes 12 meses. El de Varsovia generará más de 20 nuevas plazas.

Pepe Villatoro, cofundador de las Fuckup Nights, de Impact Hub, Crowdfunder LatAm, entre varias otras startups, asegura que la comunidad de WeWork demandó la apertura en México, donde además encontraron una economía estable, aumento de la productividad y explosión del emprendimiento.

De las cosas que lo convencieron para regresar al mundo corporativo, fue la cultura empresarial de WeWork, que involucra a varios departamentos en la contratación de personal. “Hay un esfuerzo de comunicación a nivel global, aquí cada persona te puede contestar un sí o un no a cualquier propuesta de negocio, porque todos tienen las respuestas claras y eso significa mucho en capacitación y talento”, finaliza el ejecutivo.

angelica.pineda@eleconomista.mx

CRÉDITO: 
Angélica Pineda / El Empresario