Retornan a México con su sabor local

Fonda Lola ofrece el calor de México. Foto: Cortesía

Hace siete años Ernesto Rodríguez llegó a Toronto, Canadá, para expandir su negocio de marketing, una vez ahí se dio cuenta que no existían restaurantes mexicanos y los que se asimilaban eran los tex-mex, pero no se acercaban al sabor y calidad de la comida mexicana.

Así, Ernesto vio una oportunidad de negocio y dos años después abrió Fonda Lola, un restaurante auténticamente mexicano que tiene como filosofía unir a los comensales y que éstos hagan sobremesa.

El nombre surgió del recuerdo de las tardes que pasaba en familia, en casa de su abuelita Lola, menciona el emprendedor.

“Nos costó trabajo porque al inicio la gente se rehusaba al cambio. Para ellos, la comida mexicana eran los machos con chile con carne, las chimichangas y los burritos”, dice Ernesto y detalla que había la necesidad de explicar los platillos por la variedad que existía, como los tipos de moles.

Ernesto comenta que aunque Canadá es multicultural, aún existe ese sentimiento distante hacia las cosas, comparado con el calor mexicano, por ello surgió la idea de poner Fonda Lola y brindar un lugar con el calor que da México en cada interacción, sobre todo a la hora de la comida.

“Fuimos parteaguas para que empezaran a llegar otros restaurantes mexicanos. Me da mucho gusto ver que ya no somos uno o dos restaurantes, ya somos 20 o 30 restaurantes mexicanos. Eso no lo veo como competencia, nos están ayudando a difundir la cultura”.

El amor por México hizo que Ernesto regresara y abriera su primera sucursal en México, en la Colonia Roma, con el nombre Comal de Piedra, con la propuesta de comida tradicional mexicana gourmet a un bajo costo.

“Ese amor por México es lo que me hace regresar. En un momento conozco a Andrea Rodríguez Arroyo y a su hermano, que son mis socios, y me proponen abrir un lugar como Fonda Lola en México, con ese cariño y respeto a los clientes. Hoy la gente en México busca comida mexicana bien hecha pero que no tienes que pagar fortunas”.

Entre los platillos que pueden encontrarse en Fonda Lola y Comal de Piedra están ceviche, tacos de cochinita pibil, pescado en salsa de tequila, mole con pollo, entre otros. En México, el ticket promedio por persona es de 650 pesos en una comida de tres tiempos y 300 pesos por platillo.

Los platillos cambian por temporada y existe más variedad en México que en Canadá por la facilidad de encontrar las materias primas.

En Canadá, recuerda Ernesto, al inicio fue difícil encontrar proveedores locales, pero después encontró una granja que cultiva maíz de diferentes tipos y otros productos necesarios para elaborar los platillos.

“Hay productos que evidentemente no vas a poder encontrar por el clima, como el aguacate, que evidentemente es importado, de Michoacán, el limón es otro producto que tienes que comprar importado, no crece allá. Lo que sí hacemos es trabajar con proveedores donde la mano de obra es mexicana”, expuso.

Como parte del Grupo Fonda Lola, en marzo, Ernesto abrirá otro restaurante mexicano en Canadá, se llamará Clandestina y será una taquería con aguas frescas.

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CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez / El Empresario