Quieren “enchilar” al mercado de AL

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Usando al chile habanero como bandera, Amar Hidroponia, se alista para tomar al mercado por asalto. Su director general, Rodrigo Domenzain confía en que en los próximos dos meses, la compañía mexicana duplique su superficie de cultivo y esto le permita elevar de 1,500 toneladas que produce actualmente a 3,000 de este producto

La firma planea acelerar su programa de franquicias. La meta es llegar a 100 franquiciatarios al finalizar 2016, uno por hectárea, desde los 25 con los que cuenta hoy en día. De llevarse a cabo, contaría con 100 hectáreas de chile habanero hidropónico en su parque agroindustrial, ubicado en Cancún.

“A nivel nacional se producen 15,000 hectáreas de chile habanero. El hidropónico es menos del 10%; con esto estamos aumentando a 1,500 toneladas. Somos los más grandes -productores- de chile habanero de este tipo. Al duplicar las hectáreas, vamos a generar 3,000 toneladas y, por mucho, vamos a ser los más grandes de América Latina y del Mundo”, vaticinó Domenzain.

La agricultura hidropónica permite cultivar plantas usando disoluciones minerales en lugar de suelo agrícola. Esta técnica permite optimizar el espacio y dar a la planta los nutrientes que necesita para su desarrollo y rápido crecimiento. Requiere además de menor cantidad de agua, a un costo mucho más bajo, lo que para un negocio es mayor rentabilidad.

No es el primer proyecto de cultivos hidropónicos que nace en al sur del país. Hasta el 2012 existía Hidroponia Maya, que llegó a producir chile habanero para exportar a Estados Unidos y Canadá, en su mejor momento llegó a administrar 80 hectáreas y crear 900 empleos. A pesar de contar con reconocimientos, la empresa quebró hace tres años y fue vendida a particulares.

Amar Hidroponia emplea a 10 personas por hectárea, para un total de 250 empleos. El cofundador de la empresa reconoce que algunos de los riesgos que tiene este tipo de cultivos es que se registre una temperatura menor a 15 grados en Cancún o fenómenos meteorológicos, como los huracanes.

Con más de una décadas de existencia, la firma nació como asociación civil que capacitaba a productores sobre esta técnica. Hace un par de años se constituyó como empresa tanto en México como en Estados Unidos, para la producción, distribución y comercialización de verduras hidropónicas, en especial el chile habanero.

En 2015, este producto llegó a tener un precio máximo de 125 pesos por kilo, de acuerdo con el Sistema Nacional de Información e Integración de Mercados, de la Secretaría de Economía.

“Producir un kilo de chile habanero nos cuesta 10 pesos, venderlo arriba de 100 pesos, con el dólar al precio actual, es posible. Todo es vendido a McAllen, Texas –donde Amar Hidroponia tiene una empresa comercializadora-. Reclutamos franquiciatarios en 2015 para construir las casas sombras en Cancún (invernaderos), donde tenemos un parque industrial hidropónico. Nuestra meta es llegar a 100 hectáreas este año, ahorita llevamos 25, con una inversión de 50 millones de pesos en infraestructura; en los siguientes dos meses vamos a llegar a los 50 hectáreas”, expuso Domenzain.

Los que hará posible la expansión es el respaldo del Instituto Nacional del Emprendedor (Inadem), que dará financiamiento para las franquicias, hasta en 50 por ciento. Éstas tienen un costo de 2.4 millones de pesos, que incluye la construcción de las casa-sombra, capital de trabajo y la compra de la hectárea. En este espacio se puede producir 60 toneladas de chile habanero hidropónico.

La empresa también buscó apoyo de la Secretaría de Agricultura para la construcción de invernaderos, 25% a fondo perdido, pero este tipo de programas son “muy lentos, nos hemos encontrado por proyectos autorizados que en 12 meses no son financiados”.

Además de ser usado como alimento, Domenzain explica que el chile habanero deshidratado en polvo se usa para forrar los cables de fibra óptica, para evitar que las ratas se los coman, y tiene una utilidad similar en la industria naviera.

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CRÉDITO: 
Angélica Pineda / El Empresario