¿Por qué se celebra el día de las micro y pequeñas empresas?

La ONU designó al 27 de junio como Día de las Microempresas y las Pequeñas y Medianas Empresas. Foto: Especial

Las micro, pequeñas y medianas empresas son la base de la economía mexicana, las que mayor presencia tienen en todos los países y los primeros pasos que han dado las grandes empresas, por ello es que desde el 27 de junio de 2017, se celebra su día a nivel mundial.

Las pequeñas empresas representan 90% de las organizaciones, generan del 60% al 70% del empleo y aportan 50% del PIB a nivel mundial,por ello, con el objetivo de concientizar su importancia y trabajar para que tengan un mejor crecimiento, la Organización de las Naciones Unidas (ONU), proclamó al 27 de junio como el Día de las Microempresas y las Pequeñas y Medianas Empresas (Mipymes).

“Como columna vertebral de las sociedades, las mipymes contribuyen a las economías locales y nacionales y al mantenimiento de los medios de subsistencia, en particular entre los trabajadores pobres, las mujeres, los jóvenes y los grupos en situaciones vulnerables”, indica la ONU.

Si bien las pymes son de vital importancia para el mundo, son las que mayores desafíos enfrentan y menor capital tienen para lograr un crecimiento favorable, aunque la situación depende de cada país; sin embargo, en los últimos dos años la supervivencia de estas empresas se ha vuelto crítica por la pandemia del Covid-19, así como factores que se han sumado como conflictos bélicos, inflación y otros movimientos que acontecen en el mundo.

Por ello, es que la ONU hace un llamado para que en este quinto año de la celebración de las pequeñas empresas, se trabaje por apoyarlas y evitar que fallezcan.

“Este año, las pequeñas empresas necesitan más apoyo que nunca al enfrentarse a los impactos de la pandemia, los conflictos y la crisis climática. No olvidemos que las mipymes son las más afectadas por esta triple amenaza pero, al mismo tiempo, las más fundamentales para conseguir una reconstrucción fuerte”, resalta.

En este sentido, el órgano indica que la políticas de trabajo deben no solo enfocarse en la recuperación, sino en vencer obstáculos que desde siempre enfrentan los negocios como el poco acceso a financiamiento, la poca adopción tecnológica que aunque se aceleró desde 2020 aún no es suficiente, los trámites legales para abrir y operar, y mejorar la situación de competencia y venta en línea.

La ONU señala que a pesar de lo que han sufrido, las pymes también han demostrado un alto grado de resiliencia, que ha permitido al sector mantenerse, aunque aún hay mucho qué hacer.

“La adaptabilidad y la resiliencia de los empresarios han ayudado a responder a las crisis económicas, aumentando la participación de las mujeres, los jóvenes y otros grupos desfavorecidos en la economía local, nacional y mundial”.

Pymes en México

De acuerdo con dato de la Encuesta Nacional sobre Productividad y Competitividad de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, en México existen 4 millones de pymes que son las responsables de generar el 72% del empleo y aportar el 52% al PIB nacional.

Por la pandemia, en 2020 solo se mantuvieron vivas 3.9 millones de mipymes, cuando se registraba un total de 4.9 millones de establecimientos, lo que significa que un 79.19% tuvo que bajar sus cortinas de forma permanente ante la incapacidad de tener solvencia, las políticas implementadas y los pocos apoyos recibidos en el periodo. Solo 619,000 negocios nacieron en la crisis, un 12.75% de la población total.

Para mantenerse en la crisis de la pandemia, el gobierno emitió microcréditos de 25,000 y 6,000 pesos para mantener las operaciones de los negocios, apoyos que fueron insuficientes y condenaron al cierre de millones de empresas y posicionando al país como el que menos ase preocupó por el tema.

“Los microcréditos de las micro tandas del bienestar, fueron muy pocos, no hacían ninguna diferencia. Con los bancos tampoco es posible porque los pequeños negocios no tienen el perfil para hacer uso de créditos”, expuso a El Empresario, Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes

Esto derivó en el cierre de 1.6 millones de negocios, tan solo entre octubre de 2020 y julio de 2021, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

Asimismo, se produjo otro efecto: el aumento de informalidad, que de acuerdo con Rivera, ha generado negocios que no son negocios, que solo buscan qué hacer ante la situación, pero que en ningún caso, se recuperan los negocios como estaban antes. Asimismo, se dio precarización laboral, trabajo con unos sueldo y más horas de labores.

En este sentido, Gerardo Cleto López Becerra, presidente del Consejo para el Desarrollo del Pequeño Comercio y la Empresa Familiar, indicó que se están viendo más ambulantaje, cajueleros afuera de puntos estratégicos que venden su mercancía, “nenis” que venden por Internet y más trabajadores de plataformas de delivery.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario