Por qué necesitamos más niños emprendedores

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Cuando se es niño se tienen muchos sueños y planes que pueden parecer irreales o fantasiosos para los adultos, pero si se pone atención, pueden obtenerse resultados increíbles, que ayuden a ser del mundo un lugar mejor.

En los últimos años, el número de emprendedores en el mundo, especialmente en México, ha aumentado rápidamente, y no sólo destacan los jóvenes, sino también niños, quienes desde los 10 años o menos realizan proyectos que ayudan a sus comunidades.

Sobre soñar y querer hacer cosas por el mundo desde niño, sabe bien Marco Velázquez, fundador de Dekids, un programa de emprendimiento y tecnología para que los menores aprendan a crear proyectos con modelos de negocios a partir de sus sueños e ideas.

“Lo que buscamos es que los niños se conviertan en adultos felices con lo que hacen. Les enseñamos a no buscar empleo, sino a crearlo. Necesitamos regresar a que las empresas se interesen en las personas y qué mejor que hacerlo desde la infancia”, explicó en entrevista para El Economista.

Detalló que entre las lecciones más importantes que se dan en los cursos de Dekids, es demostrar que nada es imposible, que los errores son inevitables y deben saberse afrontar de la mejor manera.

Todos los alumnos aprenden a desarrollar su potencial, a tener mayor confianza, ser capaces de tomar decisiones y vivir experiencias reales, es decir, no están en un salón de clases sino en espacios de coworking con verdaderos especialistas del área de su proyecto.

Desde mayo del 2015, cuando comenzó el proyecto en la sala de su casa, a la fecha, 120 niños se han beneficiado de los talleres y pláticas, y se espera que en enero del 2018, comience la 12 generación de egresados.

“Aproximadamente 7 millones de empleos desaparecerán por la tecnología, y sólo 2 millones se crearán gracias a ésta en los próximos años. México necesita más y mejores emprendedores, pero ­desafortunadamente es un mundo que pocos exploran por miedo, inseguridad, desconocimiento o carencia de motivación”, dijo.

Cambiando el mundo

En el programa han destacado algunos casos que a Marco le han dado gran felicidad.

“Uno de los que más me ha gustado es como el ‘Uber’ de la basura, donde una persona publica que tirará basura para que otra la recoja a cambio de una comisión. Otro es de una niña que vendió chocolates para ayudar a agricultores que no eran bien pagados. Hay otro en el que un niño, al ver que su tío no tenía trabajo, creó una plataforma para capacitar a los usuarios y adquirir las habilidades necesarias para tener el empleo que desean”.

Así como estos casos, hay muchos en todo el país, por ejemplo el de Eloísa Chapa, una joven de Monterrey de 15 años quien a los 12 comenzó a juntar sus grandes pasiones: la fotografía, tecnología y grabación de videos.

Junto con una amiga creó tutoriales para YouTube de temas tecnológicos como gadgets y tips. Sin imaginarlo, su video llegó a Epic Queens, una asociación que busca inspirar y acercar a las mujeres al mundo de la tecnología, ciencia y emprendimiento.

El programa se enfocaba sólo en mujeres, por ello Eloísa propuso extenderlo a las niñas de su edad. Así surgió Epic Girls, cuyo objetivo es romper la brecha de género.

“Hablando con una de las creadoras le propuse hacer el programa para niñas, porque si se quiere hacer un cambio mucho más grande, hay que enfocarse en las niñas de mi generación”, dijo.

La joven realiza tutoriales al canal de Epic Girls para motivar a más niñas a incursionar en el mundo tecnológico, matemático y científico. De igual manera, cuenta con su negocio de fotografía y ha participado en pláticas de TEDxKids para inspirar a más jóvenes a ser emprendedores.

Cuidar el planeta

Otra niña que busca ayudar al mundo es Viviana Álvarez de la Cadena Garza, también de Monterrey, quien a los 10 años creó el proyecto Salvemos el Planeta, el cual instruye a otros niños a cuidar la comunidad.

Viviana, quien actualmente tiene 12 años, forma parte de la asociación Niños en Acción, un centro de servicio social donde los menores ayudan a los adultos mayores, cuidan el medio ambiente, etcétera.

Debido al apoyo del gobierno de Monterrey, la iniciativa se desarrolla en áreas vulnerables. “Los padres y miembros de la comunidad comenzaron a ver resultados; la colonia estaba mucho más cuidada y los niños eran más responsables, y así el municipio nos empezó a creer y hasta que nos apoyaron”, detalló.

En la búsqueda de apoyo, ha ganado importantes reconocimientos y premios como el del “niño emprendedor” que le han ayudado a extender el programa a más comunidades de Monterrey.

Eloísa y Viviana han demostrado a su corta edad que con dedicación, esfuerzo, trabajo y pasión se pueden lograr los sueños, lo que para Marco es vital tener hoy en día y fomentarlo desde la niñez.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario