Las pymes tienen mejor adaptación pero mayores desafíos

Las pymes son resilientes, camaleónicas y ágiles. Foto: Shutterstock

Son las de mayor proximidad al mercado pero no tienen una adecuada infraestructura operacional.

Las pequeñas y medianas empresas (pymes) son las de mayor presencia en el país, 98% de las unidades económicas y aportan más del 50% al PIB nacional, y han sido las más afectadas durante la pandemia, ya que más de 1 millón cerró permanentemente. La razón principal es la falta de liquidez y el poco acceso a financiamiento.

“La situación de las pymes es muy paradójica, porque por un lado son la esencia de la economía mexicana, el motor más grande y con proximidad muy directa con el mercado, pero también carecen de infraestructura como cadenas sólidas de suministro, esquema crediticio, lo que las vulnera y deja desprotegidas”, expuso a El Economista, Raúl Montalvo, director de Egade Business School sede Guadalajara.

En conjunto, las pymes son fuertes pero por separado se debilitan. Ante esto es vital generar ecosistemas entre sociedad, empresas y gobierno a fin de fortalecer el ecosistema, detalló Montalvo en el marco del Día Internacional de las mipymes.

Parte de este fortalecimiento debe encaminarse a la institucionalización de las pymes, por ejemplo, implementando gobierno corporativo donde se puedan ver los riesgos internos y externos, fuentes de financiamiento y roles de cada integrante de la empresa porque uno de los errores que más se cometen es que una persona haga varias funciones a la vez. Eso impide el crecimiento.

Para Montalvo, no tener esta estructura se debe al hermetismo en las empresas porque la mayoría son familiares, desconocimiento del gobierno corporativo y su ejecución, y poco personal.

“El gobierno puede apoyar, pero debe venir más de empresas y sociedad. En conjunto, se puede crear el ecosistema que haga frente a adversidades a través de capacitaciones, fortalecimiento de clusters y opciones crediticias”.

Las lecciones

A pesar de que las pymes han sido las más afectadas en pandemia, también han dado lecciones al saber adaptarse.

“Se habla mucho de la mortandad de las pymes, cuando entran al valle de la muerte, pero hablamos poco de la facilidad de ser resilientes, camaleónicas y ágiles en la transformación”.

Muchas empresas cambiaron su esquema de distribución durante la pandemia; otras, ante la falta de algunos suministros, adaptaron sus productos; empezaron a buscar esquemas de proximidad con el mercado; o cambiaron el rumbo y productos que tenían para responder a las necesidades actuales como producir cubrebocas.

A pesar de la transformación, muchas consideraron que la situación permanecería de la misma forma en los siguientes años, cuando el entorno ha tenido variaciones, por lo que se endeudaron para satisfacer demandas hoy no tan socorridas.

Por esto, para reinventarse deben considerar tres aspectos: las correlaciones en el entorno, los patrones de comportamiento y las tendencias.

“Lo que falta es que esta adaptación sea más estructurada”, finalizó.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario