Ómicron impacta en la operación y las ventas de pequeños negocios

Leticia Mendoza y su hermana Rocío, fundadoras de Café con Arte. Foto: Especial

La falta de empleados, por contagios de Covid-19, la cuesta de enero y la poca afluencia de consumidores ha afectado las ventas de las mipymes.

La cuarta ola de contagios de Covid-19, debido a la variante Ómicron ha impactado en la operación y venta de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), debido al ausentismo de los empleados contagiados y a la falta de clientes.

Eduardo Contreras, presidente de la Cámara de Comercio Servicios y Turismo en Pequeño de la Ciudad de México, dijo en entrevista para El Economista que han dejado de asistir tres de cada 10 empleados en las pymes, lo que hace que la productividad se detenga 10 días, periodo que el empleado necesita para recuperarse.

Pero no solo la operación se ve afectada, también las ventas, así lo afirma el empresario Giulliano Lopresti, quien señaló que la poca concurrencia de los comensales a los restaurantes, por el miedo a contagiarse de la nueva variante, sumado a la cuesta de enero, ha disminuido hasta 20% las ventas de los negocios.

“Depende del perfil de cada grupo, a estas alturas hay empresas que hicieron muy buenos sistemas de entrega a domicilio y tal vez ellos no se ven tan perjudicados, pero los restaurantes que dependen de que la gente vaya están 15 a 20% abajo que niveles prepandemia”, precisó.

En esta situación se encuentra Leticia Mendoza, quien hace dos años, por la pandemia, tuvo que cerrar por seis meses su negocio, Café con Arte, ubicado en Santa María la Ribera, en la CDMX. En 2021, su hermana y socia, Rocío se contagió y tuvo que volver a cerrar, ahora, con la nueva variante Ómicron, las ventas han bajado.

“Enero ha sido un mes bajo, sobre todo por la cuesta de enero, la inflación y el repunte de casos de Ómicron. De seguir con altos índices si es necesario volveremos a cerrar porque hay que cuidarnos todos”.

Durante el tiempo que estuvo cerrado el café se generaron pérdidas de más de 60,000 pesos, lo cual evitó que se vendiera desde casa, pues al no tener ingresos, no se podían comprar los insumos de preparación, además de que muchos proveedores también cerraron.

Negocios abiertos vs contagios

A pesar del alza en contagios y el ausentismo de los colaboradores, los negocios no han cerrado, de acuerdo a los especialistas esto se debe a dos cosas: la primera es una mejor administración y el uso de entregas a domicilio, la segunda es por necesidad, y es que los negocios suelen ser familiares y con poco personal lo cual al tener contagios se ven obligados a estar abiertos para seguir obteniendo ingresos.

“Lo más preocupante es que en muchos de esos negocios, a pesar de que estén enfermos estén abiertos y operando, ya sea que no tengan síntomas o sean leves”, dijo Lopresti.

Los contagios también han afectado a los emprendedores, pues de acuerdo con Karla Horta, quien administra el colectivo y la tienda Coyote Blanco, los emprendedores que se han contagiado de Covid-19 han retrasado la entrega de sus productos, afectando sus ventas e ingresos.

De acuerdo a un estudio del Consejo para el Desarrollo del Pequeño Comercio y la Empresa Familiar, 90% de las pymes no se han visto en la necesidad de cerrar por contagios, aunque sí se han registrado ausencia del personal en más del 30% de los casos.

Venta en línea y a domicilio

Regresar al cierre temporal para evitar el aumento de contagios ya no es viable, refieren los especialistas, pues los negocios continúan endeudados, en renta y con préstamos, y aunque el año pasado tuvieron un respiro no se han recuperado.

Solicitar el certificado de vacuna o una prueba de Covid-19 negativa para ingresar a los establecimientos, como se hace en otros países, tampoco es viable, asegura Lopresti, pues si no se ha tenido una buena gestión con los negocios y el proyecto de Ciudad al aire libre, será difícil controlar la solicitud de un certificado.

En este sentido, Café con Arte ha optado por impulsar la venta en línea, levantar pedidos en las calles cercanas, adoptar tecnología para aceptar pagos con tarjetas e impulsar su presencia en redes sociales, así como promover la venta de las pinturas que realiza Leticia.

“Ya teníamos redes, pero desde hace cinco meses las he trabajado más para que nos conozcan y conectar con la gente. Por ahí, ya nos han hecho pedidos como galletas que hasta mandan el Uber para recogerlas”, explicó Frida Mendoza, quien trabaja con su mamá en la cafetería.

El futuro de la pandemia es incierto pero Leticia confía en que todo marchará bien y espera expandirse este año.

impacto-covid-pymes

CRÉDITO: 
Elizabeth Meza y Elizabeth López / El Empresario