Nescafé reconoce a caficultores mexicanos

La familia Velazco Ruíz originaria de Chiapas, colaboran con Nescafé desde hace 8 años. Foto: Especial

Detrás de cada taza de café generalmente está una marca, pero para que ésta pueda existir, son necesarios los caficultores, las personas dedicadas a la producción de la bebida que forma parte del estilo de vida de los mexicanos y que brindan un toque único y de calidad.

Consciente de lo importantes que son los productores de café en México, Nescafé que pertenece a Nestlé, quiere dar a conocer a todas esas personas a través de su campaña Nescafé Tributo.

“En cada taza hay muchas familias detrás y lo que queremos es que la sociedad reconozca su trabajo del campo”, declaró Fausto Acosta, presidente ejecutivo de Nestlé México, durante la presentación de la campaña.

Detalló que a nivel global, México es el país más importante de consumo de café para la marca, por lo que es importante dar a conocer el trabajo que se hace en conjunto con el campo.

Asimismo, señaló que desde 2010 se realiza Nescafé Plan, que consiste en trabajar de la mano con más de 80,000 productores de café del país con quienes también se busca mejorar su práctica en el campo a través de conocimiento, aporte tecnológico y mejoría de la parte genética de las plantas para aumentar la productividad.

También se busca que la finca cuente con las mejores prácticas para cuidar el medio ambiente, porque el objetivo es que la agricultura siga creciendo sin generar daños a la ecología.

“Debemos trabajar de la mano con los productores para asegurar la mejor calidad del producto al consumidor final”.

En este sentido, resaltó que el campo requiere de mucho apoyo tanto del sector privado, como del público y de las organizaciones civiles.

Para reconocer su esfuerzo, a partir del 1 de septiembre los frascos de café tendrán las fotografías de 1,000 caficultores, además se transmitirá un cineminuto en las salas de cine y una exposición fotográfica de los productores.

Los rostros del café

Entre las 80,000 historias de caficultores está la de Edith Agustín Núñez, originaria de la comunidad Platanillo en Oaxaca y caficultora por tradición que comenzó en el Plan hace cinco años, lo que le permitió crecer, aprender de nuevas técnicas y cuidados al momento de plantar.

En entrevista a El Economista, penosa y risueña, contó lo feliz que se siente por aparecer en uno de los frascos, ya que permite el reconocimiento de su labor que hoy realiza con sus hijos.

“Estamos muy agradecidos con Nescafé por el apoyo que nos han dado. Estamos muy contentos, somos muy importantes por estar en los frascos”, declaró entre risas.

Otro caso es el de Martha Velázquez, originaria de la comunidad Río del Sol, Oaxaca y quien desde niña siempre estuvo involucrada en el mundo de producción del café por ser el negocio de sus padres.

Orgullosa de sí misma, narró cómo comenzó siendo cortadora y hoy es productora, además sigue manteniendo el negocio familiar.

“La herencia que dejo es para mis hijos, ellos van a producir trabajando y echándole ganas”, explicó.

Para ella, la clave de todo buen crecimiento siempre es el esfuerzo y las ganas de seguir adelante pese a cualquier cosa.

Tanto Martha como Edith son parte de las miles de mujeres que participan en la industria y aunque admiten que es un trabajo pesado, nada las detiene para realizarlo, pues ahí todos trabajan por igual en la cosecha, chapeo, corte y secado.

Lo único que considera Edith que necesita es más capacitación y tecnología para la parte del secado de los granos, ya que en su comunidad las lluvias complican un poco el proceso.

Café como empresa familiar

El más risueño de los galardonados en la campaña, Mario Velazco, contó cómo han hecho del café una empresa familiar en compañía de su esposa Dora Ruíz que también está en los frascos, y sus tres hijos.

La familia Velazco Ruíz, originaria de la comunidad Ejido Independencia en Tapachula, Chiapas, participa en el Plan desde hace ocho años, tiempo en el que confiesan han tenido un gran crecimiento.

“Con el Plan nos han educado bien y hemos crecido mucho gracias a ellos. Antes producíamos 12 toneladas, hoy ya tenemos 20 y la meta es llegar a 30. Vamos creciendo y lo bonito es que tenemos un equipazo de tres hijos, mi esposa y yo. Queremos que los hijos se involucren en el negocio del café”, dijo Mario.

Confesó que el negocio se ha dado gracias a los conocimientos que le dieron sus abuelos y padres sobre la producción de café, así como “haber encontrado una esposa con herencia de una parcela”, dice bromeando, la cual él se ha dedicado a producir.

El secreto de su crecimiento, además de la capacitación de Nescafé, es el trabajo duro de todos los integrantes.

“Yo no creí que aparecería pero como Nescafé tiene un equipazo, de volada me encontraron. La mejor impresión que me llevo a Chiapas y a mis hijos, y que me llena de orgullo es ver mi foto en los frascos”.

Asimismo, uno de sus logros de la familia de Velazco Ruíz es que brindan empleo a su comunidad en el campo y quieren ayudar a sus vecinos caficultores a crecer porque así “la economía de México y nuestros bolsillos, serán un éxito rotundo”.

El deseo de Mario es que todos los mexicanos disfruten de un buen café mexicano y conozcan todo el proceso detrás.

“Somos más de 120 millones de mexicanos, con cuatro tacitas que todos tomáramos diarias, sacaríamos mucho. Queremos que todos los mexicanos tomen más café para que valga más”, finalizó.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario