Negocios con una nueva mirada

B Team, en evento sobre "El papel de la empresa en la promoción de los objetivos globales". Foto: Christopher Farber

A punto de viajar a África para revisar iniciativas de energía solar, Sir Richard Branson fue a Manhattan este último septiembre. Allí, el fundador de Virgin Group se unió a miembros de su organización global sin fines de lucro, The B Team. La visita coincidió con la 70a sesión de la Asamblea General de la ONU, y la ciudad estaba atestada de políticos y jefes de estado, justo la clase de personas que Branson quería ver.

Entre reuniones consecutivas, se sentó con Sparknews para hablar sobre cómo funciona The B Team y qué compromisos espera obtener de quienes toman decisiones mundiales en la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2015 (COP21). “Soy optimista y estoy razonablemente esperanzado de que algo sucederá en París”, manifestó. El multimillonario de cabello largo, propio artífice de su posición y conocido por actos como saltar desde edificios y cruzar los mares en un globo aerostático, estaba inesperadamente serio en persona y elegía sus palabras con sumo cuidado.

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Branson cofundó The B Team en 2013 con Jochen Zeitz (Director de la empresa Kering de artículos de lujo) para elevar los estándares éticos que rigen la manera en que se conducen los negocios y para aprovechar la influencia del sector privado para el bienestar de las personas y del planeta. Invitaron a otros líderes con pensamiento similar a participar de la iniciativa, como a Paul Polman, director general de Unilever, la magnate de los medios Arianna Huffington, Ratan Tata del Tata Group y Muhammad Yunus, fundador de Grameen Bank.

Hoy, The B Team consta de 19 líderes, la mayoría de la esfera corporativa y unas pocas autoridades públicas. Representando industrias que van desde automóviles hasta condimentos, el equipo planifica continuar expandiendo su alcance de sectores y regiones geográficas. En lo que va de este año, se unieron Marc Benioff de Salesforce, Bob Collymore de Safaricom y Sharan Burrow, la secretaria general de la Confederación Sindical Internacional, y hay más reclutas en el horizonte.

Pero si bien espera servir como modelo para los negocios en todo el mundo, The B Team mantiene su núcleo reducido por el momento. “Podríamos suscribir 300 o 400 compañías, pero no seríamos efectivos”, indicó Branson, precisando que de 25 a 30 sería lo ideal, y que confía en que podrán encontrar a muchos que cumplan con los estándares del grupo. “A algunas personas, les diríamos: ‘Regístrense, pueden no ser perfectos ahora, ninguno de nosotros lo es, pero tienen que dar pasos para llegar a serlo’”. El grupo presiona a gobiernos para que actúen en temas específicos, en persona, por correo, teléfono o incluso a través de medios sociales. Las ventajas de ser Richard Branson incluyen 25 millones de seguidores en los medios sociales, y el hecho de que el político al que llamas probablemente atienda el teléfono. “Mucho de nuestro tiempo más efectivo se usa en nuestros perfiles públicos para lograr cortar la cinta roja y llegar directamente a las personas que toman decisiones”, explicó.

The B team se reúne formalmente alrededor de tres veces al año y se reunirá en París durante la COP21. Considerando la mezcla de personalidades fuertes y sus diversas obligaciones comerciales, no es ninguna sorpresa que los miembros hayan tenido lo que Branson llama “debates saludables” sobre ciertas cuestiones, como si es razonable solicitar a todas las compañías que realicen un análisis detallado (y oneroso) de Ganancia y Pérdida Ambiental. Incluso es mucho más fácil que las compañías privadas sacrifiquen algo de ganancias para hacer el bien que para las compañías públicas endeudadas con los accionistas, y es por eso que la política gubernamental es clave. “Una de las cosas que estamos intentando hacer en The B Team es dirigirnos directamente a los gobiernos y decirles ‘Miren, necesitan establecer las reglas del juego”, indicó Branson. “Cualquier compañía que sea reticente a hacer lo correcto, debe hacerlo”.

En febrero pasado, el equipo envió una carta abierta a Christiana Figueres de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, solicitando un compromiso global de cero neto en emisiones de gas de efecto invernadero para el 2050.

Branson cree que el dinero recaudado por un impuesto al carbono podría reemplazar impuestos sobre energía limpia, y se lograrían mayores ahorros al eliminar los enormes subsidios que el gobierno gasta actualmente en combustibles fósiles (que el Fondo Monetario Internacional estima en US$5,3 billones para el 2015, considerando todo desde créditos tributarios hasta los costos de salud por la contaminación).

Ante la pregunta obvia ­¿cómo puede una persona que es propietaria de tres aerolíneas predicar acerca de un mundo neutro en carbono?­, explicó: “Las personas van a volar, por lo tanto lo que debemos intentar hacer es que volar sea eficiente desde la perspectiva ambiental, y estamos trabajando lo mejor que podemos para hacer exactamente eso".

Comentó que está invirtiendo en esfuerzos para lograr un combustible limpio. Trabaja con controladores de tránsito aéreo, y observó que: “Hay algo así como 15 mil millones de dólares en combustible que se hacen humo a causa de ineficiencias por parte del control de tránsito aéreo, dando vueltas y vueltas".

Sostuvo que el vuelo sin escalas alrededor del mundo que Steve Fossett realizó en 2005 en un Virgin GlobalFlyer especialmente construido, tenía el principal objetivo de mostrar a Airbus y Boeing que los aviones con compuesto de carbono pueden volar.

Finalmente, The B Team está presionando fuertemente para obtener un impuesto al carbono, incluso si su adopción impacta en las ganancias de compañías como Virgin, al menos al principio. “Tal vez haya algo de dolor a corto plazo,” dijo Branson.

“Pero una vez que el mundo funcione con energía limpia, puede permanecer muy barato por siempre”. Ese no es solamente el activista que habla, también habla el hombre de negocios.

Para obtener más información
Sitio web: http://bteam.org/
Video: http://www.sparknews.com/es/video/b­team­means­business­climate

CRÉDITO: 
Amy Serafin / Sparknews