Movimiento Maker crea nuevas ideas de negocios

Talleres impartidos en Makerlab sobre el funcionamiento de la plataforma Aquila. Foto: Cortesía

Todo comenzó con un proyecto en la universidad; su inquietud por generar cosas nuevas y la obligación de crear un foco que encendiera y apagara desde una computadora, los llevó a crear una empresa: Makerlab.

Mario Javier Hevia Villajuana, Rodrigo Méndez Gamboa y José Ramón Bracamonte Barahona vieron una oportunidad de negocio en la tecnología domótica (sistema que automatiza una vivienda) y el “internet de las cosas”, que propone que los dispositivos se conecten entre sí y funcionen con programación, sin necesidad de activarlos. Con esta idea, los jóvenes oriundos de Mérida, Yucatán, desarrollaron Aquila, plataforma que permite la comunicación entre los aparatos.

Estos tres empresarios se volvieron pioneros en el movimiento Maker de su entidad, corriente que retoma la bandera del Hágalo Usted Mismo (DIY, Do It Yourself) de 1950 y que en los últimos años ha recobrado popularidad.

Herramientas como el Arduino –placa programable diseñada para facilitar la creación de proyectos caseros– y algunos prototipos encontrados en Internet fueron clave para que Hevia, Méndez y Bracamonte desarrollaran todos sus proyectos. Esta es precisamente la idea de los Makers: utilizar la tecnología existente como inspiración y modificarla hasta formar un nuevo dispositivo.

Makerspace, lugares de innovación

La idea de fabricar o transformar objetos con las manos se vuelve interesante e incluso apasionante, sin embargo, esta corriente cultural va más allá de eso. Se trata de una nueva forma de hacer negocios; así como los chicos de Makerlab, cientos de personas alrededor del mundo se rigen por el DIY y comparten productos que se pueden comercializar. Sitios web especializados, ferias y tiendas online son las plataformas ideales para que los Makers den a conocer sus creaciones e intercatúen con compradores potenciales.

El crecimiento de la generación Maker es innegable, en Estados Unidos, el movimiento está consolidado, en México se dan los primeros pasos, pero muchos individuos se sienten identificados.

Además, hay empresas que dan auge a este movimiento y venden los productos creados por los Makers, tal es el caso de 330 ohms y Electrónica 60 Norte, compañías que tienen en el mercado la plataforma Aquila de Makerlab.

El objetivo es introducir este conocimiento en las nuevas generaciones, Antonio Quirarte, director general de Hacedores.com, aseguró que las instituciones educativas entienden poco a poco la nueva forma de enseñar, “es importante que los escuelas se conviertan en centros de generación de conocimiento y no solo de recepción del mismo”.


Una muestra de esto son los llamados Makerspaces o Fab Labs, lugares equipados con herramientas de última tecnología que facilitan el desarrollo de proyectos. Impresoras 3D, cortadoras láser, escáners, cautines, tablas de Arduino y ruteadores CNC, son algunos de los equipos disponibles.

En Estados Unidos hay 200 Makerspaces, en España hay 16, mientras que en nuestro país, el Instituto Nacional del Emprendedor (Inadem) ha reconocido 16 Talleres de Alta Especializaciación (como los llama la entidad), aunque en diversas regiones de la República hay espacios de innovación y creatividad.

Pioneros en el país

El Makerspace de 330 ohms fue el primero en inaugurarse en la ciudad de México. En septiembre de 2014, el lugar ubicado Coyoacán, comenzó actividades.

Bajo el manifiesto de “todos somos hacedores, compartimos lo que hacemos y somos más que consumidores”, Hacedores.com inauguró su propio taller en marzo de 2015.

Esto espacios son refugio de ingenieros, artistas, científicos y cualquier persona con inquietud, imaginación y capacidad de crear. “Ofrecemos las instalaciones, el equipo y el ambiente adecuado para desarrollar nuevos productos, además contamos talleres para aprender a utilizar las herramientas básicas como martillos, pinzas y taladros”, explicó Antonio Quirarte.

Por otra parte, la Universidad Anáhuac Norte, es pionera en la creación de Fab Labs, donde el usuario tiene la posibilidad de conocer técnicas de fabricación e innovación debido a los equipos especializados con los que se cuenta.

Si bien en Mérida no existe un lugar específico para la elaboración de prototipos, Makerlab se encarga de impartir talleres para dar a conocer la plataforma Aquila, mostrar su funcionamiento y, por ende, facilitar la vida de la comunidad. Asimismo, “les enseñamos a crear sus propios programas con la tecnología domótica, y cubrir sus necesidades”, concluyeron los jóvenes empresarios.

“Estamos viviendo una nueva revolución educativa, donde se aprende haciendo (…) el objetivo es dejar de ser consumidores pasivos para ser creadores activos”, Antonio Quirarte, director general de Hacedores.com

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CRÉDITO: 
Zyanya López / El Empresario