Mipymes requieren soluciones apegadas a su realidad para sobrevivir

Sólo 20% de las mipymes puede tener acceso a plataformas digitales. Foto: Especial

Sólo 20% de las micro, pequeñas y medianas empresas pueden tener acceso a plataformas digitales.

La digitalización y renovar el modelo de negocios es fundamental para salvar a las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) afectadas por la crisis del coronavirus, pero las soluciones tienen que estar apegadas a la realidad de los micronegocios; de las tienditas, estéticas, puestos de tacos y demás negocios del que se conforma 98% de la economía mexicana.

Estos negocios no cuentan con grandes presupuestos, prácticamente viven al día y no tienen el conocimiento de las grandes empresas en torno a administración o modelos de negocios.

“La mayoría no son empresarios por vocación, sino por necesidad, porque las microempresas ya son por sí mismas un refugio para la gente que no encuentra una ocupación en el mercado formal de grandes empresas o el gobierno”, menciona Elfid Torres, director ejecutivo de Fundes Latam.

Precisa que para estas personas lo más factible es abrir una tiendita o vender ropa y ante la falta de un modelo de negocio son vulnerables, sobre todo en época de crisis como la que ha generado el Covid-19.

Ante este panorama, las empresas se han sumado a la tecnología, a vender por Facebook, WhatsApp, teléfono o plataforma de e-commerce, el problema es que sólo 20% de las mipymes puede tener acceso a plataformas digitales, el otro 80% tiene que esperar a que la brecha digital se cierre y pueda hacer cobros digitales.

Durante la contingencia, las búsquedas en Google para servicios de entrega a domicilio como Rappi, Uber Eats e iFood aumentó 95% en las últimas dos semanas de marzo, de acuerdo a un estudio realizado por Boston Consulting Group.

Aunque puede representar un flujo de caja continuo para los restaurantes, no es accesible para todas las mipymes, porque los costos de comisión pueden ser hasta de 30% del valor del ticket, y una tienda de abarrotes su margen promedio de ganancia es ocho por ciento. “Hay que crear soluciones más apegadas a la realidad de esos mercados”, precisa Torres.

Es momento de ser disruptivos, pero no esperando que la tiendita de la esquina se ponga a hacer design thinking. “Hay que acelerar esos procesos y que la brecha de creatividad, disrupción y tecnología se cierre por medio de modelos prediseñados”, dice Torres.

En Corea del Sur una de la iniciativas es que la mayoría de las mipymes tengan un canal digital, algo similar está promoviendo la Secretaria de Economía con la iniciativa de Mercado solidario, que busca impulsar las compras digitales de productos o servicios de negocios locales.

Pero se requiere más, se necesita repensar el modelo de negocio de estos pequeños comercios, sobre todo ahora que necesitan medidas específicas de sana distancia y sanidad.

Boston Consulting Group dice que se requieren subsidios directos para sobrevivir en el corto plazo. Por ejemplo, Brasil ha tiene un programa de gasto público de 40,000 millones de dólares para complementar los salarios perdidos de los trabajadores informales.

Mipymes en la contingencia

Marcela Quintana, directora de Tekio, agencia de inteligencia colectiva y Elfid Torres dice que durante la contingencia, las empresas se dividieron en tres áreas.

El primer tipo son las esenciales, aquellas que se mantuvieron abiertas durante la contingencia, como tiendas de bebidas y alimentos y farmacias, las cuales vieron una disminución en sus clientes y optaron por venta en línea y envío a domicilio; en algunas comunidades se contrató a vecinos para que hicieran las entregas en bicicleta.

El segundo tipo son las útiles, como las refaccionarias, talleres mecánicos, salones de belleza o barbería, que tuvieron que reinventar su oferta y ofrecer promociones para después de la contingencia. Este tipo de empresas tuvo que ser resiliente, flexible y adaptarse a las nuevas necesidades.

El tercer tipo se podría denominar de lujo, porque son productos o servicios que no son considerados de primera necesidad y a los que se acude para darse un gusto, en este rubro caen los spas y gimnasios, los cuales son los más afectados porque serán los últimos en reabrir. Estos negocios tienen que reinventarse, buscar cómo adaptarse a las nuevas necesidades de los clientes y respetar los lineamientos de sanidad.


CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez / El Empresario