Mick Islas y Foodies: El Fraude en Fondeadora

Foto EE: Natalia Gaia

Mick Islas era un emprendedor mexicano. Digo “era” porque, después de haber cometido fraude en una de las plataformas de inversión más grandes de México, espero que nunca lo vuelva a ser. Sin credibilidad ni apoyo de cualquier índole por parte de otros emprendedores o inversionistas, abrió una campaña en Fondeadora, llamada Foodies, que le permitiría prometer el cielo y las estrellas a 188 personas a cambio de participación en su empresa fantasma (la cual nunca existió). Increíblemente, recaudó 500,000 pesos en menos de una semana y para el fin de la campaña logró juntar casi un millón de pesos tras cambiar el precio de su “empresa” varias veces conforme fue viendo que la gente seguía aportando. Un millón de pesos, cifra que el mexicano promedio tardaría más de 5 años en generar. Esta persona lo hizo en unas semanas.

No es el dinero. No es el monto. No es que una persona haya engañado a 188 personas, a Fondeadora, a sus ex-empleados, a sus ex-inversionistas y a su país. Se trata de que ahora hay 188 inversionistas y más de 50,000 personas que han leído sobre el tema, que nos van a volver a ver (a los emprendedores) como niños que solo quieren divertirse con el dinero de otros.

No necesitábamos que pasara esto. Suena obvio, pero esto tiene un impacto más profundo de lo que creemos. La confianza toma 100 años en construirse y una tontería en destruirse. Cada vez hay menos startups porque hay menos dinero, porque no hay grandes casos de éxito (porque no hay apoyo/dinero) entonces los inversionistas piensan mucho antes de invertir. ¿Quién va a creer en nosotros después de esto? Sí, hay algunas empresas a las que les ha ido bien, pero no excelente. Necesitamos ser excelentes.

No todos somos como Mick, afortunadamente.

Existen muchos emprendedores mexicanos que tienen todas las ganas e inteligencia necesarias para cambiar el mundo. Sí, va a haber algunos que van a malgastar el dinero e incluso algunos que se van a rendir ante el primer problema que surja, pero no todos son así. Hay proyectos buenos, liderados por personas trabajadoras; solo es cuestión de informarse un poco y volver a confiar.

Fondeadora no es mala. Los emprendedores mexicanos no son malos. Invertir en proyectos mexicanos no es mala idea. Lo malo es cuando alguien como Mick nos engaña una vez y le damos la oportunidad de hacerlo otra y otra vez.

*El autor es cofundador y CEO de Bridgefy
@jorgeRibs

CRÉDITO: 
Jorge Ríos*