Los mejores lugares para emprender

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Estados Unidos, Israel o Reino Unido. Hay países -y sobre todo ciudades- que enarbolan la bandera del emprendimiento y han construido un ecosistema propicio para ello.

Steve Jobs no sólo contó, en su momento, con una gran capacidad de innovación y altas dosis de creatividad, trabajo y esfuerzo para dar a luz a Apple; también tuvo el privilegio de emprender en un ecosistema propicio para ello: Silicon Valley. Un escenario que muchos han querido replicar sin éxito, y que ha servido de inspiración a otros tantos para poner en marcha sus propias comunidades de creadores de start up.

Si hubiera que elegir los países más emprendedores del mundo, los expertos apuntan a Estados Unidos, Israel, Reino Unido y Alemania. Aunque también consideran a China, porque "hay muchas posibilidades y oportunidades, emprender es fácil y la gente cuenta con una mentalidad afín al riesgo", explica Paris de L'Etraz, director del Venture Lab de IE Business School. Y eso a pesar de su opacidad, apunta Javier Megias, CEO y cofundador de Startupxplore.

"En cada país hay siempre un componente emprendedor", dice Sebastièn Chartier, CEO de Crea Venture, lo que se necesita para desarrollar ese potencial son una serie de factores, como la cultura y la financiación, que apoyen la construcción de un ecosistema adecuado.

Factores

Uno de los principales aspectos que convierte a un país o a una región en un lugar ideal para emprendedores es la densidad. Así lo cree Megias, quien asegura que "el número de start up por millón es lo que invita a que empiecen a pasar cosas. Algo que tiene mucho que ver con la cantidad de hubs. No sólo eso, el CEO y cofundador de Startupxplore también cree esencial, "el talento y los referentes que nos inspiren y nos motiven para crear empresas". Y, por supuesto, la financiación, puntualiza Chartier:

Capacidad de financiación, talento, referentes que motiven, formación, centros de aceleración y otros emprendedores son los ingredientes clave para que la receta de la creación de empresas sea un éxito. Y a nadie le es ajeno que todas estas características confluyen en Silicon Valley. El mejor lugar, según muchas voces, para fundar tu propia start up, pero también un destino soberbio, ya que, como señala Megias, "parece que sólo suceden hitos en Palo Alto y hay un cierto ego, en parte justificado. Aun así, no puede intentar aplicar su fórmula a todo el mundo".

Si hay ganadores es porque también hay vencidos y, en este caso, los países que se podrían considerar como menos emprendedores, según París de L'Etraz, son "Japón, Corea y aquellos como Singapur y Hong Kong donde sus gobiernos ofrecen trabajos con altos sueldos; el sur de Europa, porque no se ha visto hasta ahora el emprendimiento como una opción real de trabajo; y Latinoamérica, que, sin embargo, cuenta con una buena relación con la incertidumbre y muchas empresas surgidas por la necesidad".

Estudios aparte, Javier Megias recuerda que lo que convierte a un país en un campo abonado para las start up no son sólo las facilidades burocráticas y normativas. De ahí que muchos destinos que ahora mismo se tildan de malos para emprender no lo son tanto: "Típicamente, el hecho de que un país es menos emprendedor suele ser por el freno que se impone a los estímulos para generar negocios y no tanto a la falta de oportunidades.

Japón cuenta con una tasa de emprendimiento bastante baja a pesar de disponer de importantes avances tecnológicos". Otro factor es la diversidad, dice Megias. Y para ejemplo, Berlín "donde hay una tremenda mezcla étnica y cultural que hace que ocurran más cosas. Y otro aspecto a tener en cuenta es el soporte, es decir, el dinero inteligente para apoyar a los ecosistemas. Dinero que aporte valor y Chile, a pesar de que se ha posicionado como un país start up friendly, ha construido un ecosistema con capital gubernamental y le falta dinero inteligente que aporte experiencia".

Lo que sí puedes encontrar en estos países con menos cultura emprendedora es poca competencia. Así lo recuerda París de L'Etraz, quien también señala que en estos lugares es más difícil levantar financiación, aunque "las empresas suelen ser menos innovadoras, por lo que existen más alternativas para irrumpir en el mercado", asegura el director del Venture Lab del IE.

Perspectiva

El mundo ha cambiado. "Hace una década", dice Sebastièn Chartier, "ser empresario estaba mal visto. Ahora se les tacha de valientes. Hemos mejorado porque la crisis ha introducido un cambio de mentalidad y el Gobierno ha intentado facilitar la creación de empresas. Actualmente estamos mejor en materia de política fiscal y contamos con una de las mejores leyes sobre capital riesgo y nuestra visión sobre la figura del business angel es mucho más positiva".

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CRÉDITO: 
Expansión/España