Taxify, el nuevo “David” del car sharing llega a la CDMX

Foto EE: Gabriela Esquivel

Con sus cerca de nueve millones de habitantes y sus múltiples problemas de movilidad, la Ciudad de México es un irresistible mercado para la industria del car sharing. En esta urbe ya operan ocho distintas plataformas, la más reciente, Taxify, llegó desde Estonia hace apenas una semana y trae consigo el deseo de hacer de éste un negocio en el que todos ganen.

José Gallardo es el encargado en México de dirigir los pasos de Taxify. La plataforma incursionó en nuestro país con el servicio de taxis en Durango (julio 2015) y Mazatlán (mayo 2016), con más de 5,000 usuarios en esta última ciudad. Gallardo, un recién egresado del Tecnológico de Monterrey de Comunicaciones Digitales, dirige a un equipo de cuatro personas, cuya misión será posicionar la marca en vehículos privados, en la primera etapa.

La plataforma de transporte inició operaciones en la ciudad de México el jueves 15 de diciembre con un formato único y 400 unidades registradas, informó Gallardo en entrevista. La aplicación ya está disponible para Android e IOS y el pago es con tarjeta bancaria y tienen a la fecha 500,000 descargas y 12,595 personas le dan una calificación promedio de 4.4 estrellas. Los comentarios van desde el reconocimiento al buen servicio y atención al usuario, hasta la falta de taxis y cancelaciones.

La pregunta más obvia y que motiva la entrevista, sale a relucir ¿cómo harán frente a un competidor como Uber? A lo que José Gallardo responde: “Tengo bien claro que hay conductores que han hecho de esto una forma de vida, es una especie de subempleo y es un poco peligroso jugar con eso. Lo que nosotros proponemos es una tasa interna de retorno mucho más baja que otras plataformas, eso nos permite ofrecer servicios más atractivos y muchos mayores”.

En detalle, Taxify cobra una comisión de 15% a los conductores pero, dependiendo del desempeño, ésta puede bajar hasta 8%, con lo que el ingreso del chofer sería superior al 90%, con siete u ocho horas de trabajo. El usuario también gana, José Gallardo asegura que hay un diferencial de 20% en el ticket promedio de otras empresas.

Sobre cómo logran estas reducciones, el gerente en México alude a la optimización de recursos y a hacer rendir el esfuerzo, “no es que tengamos algo en específico que nos apalanque financieramente, sino de tratar de hacer las cosas bien.

Para registrarse en la plataforma, los socios deberán contar con un vehículo sedán cuatro puertas, modelo 2007 o superior y valor de factura de 200,000 pesos, como lo marca la reglamentación de la Ciudad de México, además de contar con el seguro pertinente, carta de antecedentes no penales, licencia, identificación y alta ante el SAT (Servicio de Administración Tributaria).

Transformar la industria

Taxify fue fundada en agosto del 2013 por Markus Villig. Ha ganado terreno en 15 países de Europa Orienta y África, donde conecta a más de 700,000 pasajeros y conductores y, de acuerdo con Crunchbase, ha recaudado cerca de 2 millones de euros en tres rondas de inversión de capital semilla, la más reciente en agosto pasado.

Su principal ventaja sobre los competidores son sus comisiones y tarifas más bajas, lo que logran dejando de lado ofrecimientos como botellas de agua o la vestimenta para los conductores. “No consideramos que sean prioridades para el servicio de transporte de pasajeros, claro que hay estándares que se deben cumplir”.

También está descontento que este tipo de plataformas creó entre sus propios conductores: “En una estrategia rapaz de expandirse lo más que se pueda, se nos olvidan los agentes que están involucrados y eso tiene un precio”.

José Gallardo, quien tendrá que tropicalizar el servicio a las necesidades del mercado mexicano, cree que Taxify podrá ayudar a transformar la naciente industria, y una de sus apuestas en el mediano plazo será trabajar en la ciudad de México con los taxistas, como lo hacían en Durango y Mazatlán.

No queremos llegar a imponer o generar conflicto, sino resolver problemas…el car sharing está bien limitado, existe el servicio, pero son pocas empresas las que tiene la distribución del mercado y las que llegan a competir tienen muchísimas carencias. Como tal, el servicio de los usuarios está limitado, y la oferta está carente, no tiene el suficiente impacto para generar una industria rentable, y eso afecta no solo a los usuarios, sino también a los choferes”, considera el entrevistado.

Entre los diferenciadores de esta plataforma, José Gallardo explica que está el botón de pánico para choferes dentro de la aplicación, como una forma de brindarles un poco más de seguridad en caso de emergencia. Los usuarios también contarán con esta herramienta. Además, con el Internet de las Cosas, ya no será necesario un teléfono celular para llamar al taxi, adelanta el emprendedor y asegura que ya están haciendo las pruebas de este tipo en otros países.

Finalmente, se le pregunta a José Gallardo sobre el registro de la plataforma ante la Secretaría de Movilidad de la ciudad de México (Semovi), condición indispensable para operar, según la Ley emitida en julio del 2015: “Hemos intentado acercarnos, pero antes queremos operar y luego acoplarnos al marco regulatorio, no violamos ninguna norma, queremos que sea un trabajo conjunto”.

angelica.pineda@eleconomista.mx

CRÉDITO: 
Angélica Pineda / El Empresario

Dicen que no hay

Imagen de Anónimo

Dicen que no hay conductores!!!!! carita triste

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