Fernanda Lozano cambió la estrategia de su negocio y ahora el e-commerce representara 95% de las ventas

Fernanda Lozano, cofundadora de Sandalias Caribeñas. Foto: Especial

A inicios del 2020, previo a la pandemia, las ventas de Sandalias Caribeñas eran 30% en e-commerce y 70 en mayoreo, pero cuando la crisis sanitaria llegó, la empresa se vio en la necesidad de reestructurar su modelo de negocios y migrar, la mayor parte, al comercio electrónico.

“Llega un momento en que tienes que ser sumamente eficiente y cada peso tiene que estar acomodado a la perfección. Fue una restructuración muy importante para nosotros”, comenta en entrevista Fernanda Lozano, cofundadora de Sandalias Caribeñas.

Aunque la empresa ya vendía en línea desde 2019 en plataformas como Amazon, el cambio en la estrategia permitió que durante la pandemia el e-commerce representara 95% de las ventas. “Fue el año con mayor crecimiento que hemos tenido. Estamos en el lugar correcto, en el momento correcto”.

Fernanda relata que el mayor cambio que tuvieron que hacer fue en la logística, porque se necesitaron mayores recursos y tiempo, razón por la cual se vieron en aumentaron el número de colaboradores.

“Hubieron semanas completa donde prácticamente lo único que hacíamos era aceptar pedidos y empacarlos”.

Actualmente el equipo está compuesto por 18 personas, entre producción, equipo de marketing y ventas, y se hacen juntas periódicamente para dar ideas y mejorar el producto. “El organigrama es bastante horizontal”, pues a los colaboradores los considera familia, relata Fernanda.

La decisión de emprender

Antes de emprender, Fernanda tenía una carrera corporativa que iba en ascenso, pero pensó que en algún momento iba a querer ser mamá y estar presente en la crianza; la forma de lograr una carrera profesional y estar al tanto de sus hijos era emprender.

“Esa decisión la tomé desde mi parte femenina, renuncié a mi trabajo y empecé a buscar la forma de emprender”, relata.

Aunque aún no tiene hijos, Fernanda sabe que emprender ha sido la mejor decisión para más adelante equilibrar su vida. “Gracias a que decidí emprender me siento lista para esa etapa de mi vida”.

Los inicios

Sandalias Caribeñas se creó en 2016, en ese entonces su novio tenía una fábrica de sandalias y le maquilaba a marcas como Escualo y Tropicalia, pero decidieron que era buena idea tener su propia marca y empezar a emprender en pareja. En ese momento ya se estaba comprometidos.

Juntos comenzaron vender en bazares de diseño y después se incorporó un amigo para impulsar la venta en línea. “Nuestra meta al principio era vender un par diario lo demás era extra”.

Después se presentaron en Intermoda y ce centraron en escuchar al cliente para modificaron la calidad del producto.

“Emprender con tu esposa es como estar casados dos veces”, relata la emprendedora.

Emprender en pareja ha sido un gran reto, pues se requiere separar los problemas personales y empresariales. “Lo que no te mata fuerza te da, ahora somos muy fuetes como equipo, pero si ha sido difícil”.

Fernanda su esposo siempre fueron amigos, cursaron la carrera juntos y emprendieron juntos. “Siempre hubo una competitividad entre nosotros, competíamos en calificaciones y proyectos. Eso no dejó de existir, seguimos siendo competencia, pero al mismo tiempo nos apoyamos en que los dos logremos nuestros sueños. Somos equipo”, detalla.

Qué sigue para la empresa

En el 2020 comenzaron a vender en Estados Unidos por medio de Amazon y este año buscan impulsar la marca en otros países, a partir del stock del país vecino.

Fernanda comenta que llegar al mercado estadounidense ha sido un gran reto pero se ha aprendido mucho. “Dicen que equivocarse es más caro cuando se habla de exportar, porque al ser calzado existe una alta demanda en cambios, eso resulta más caro y costoso”.

Sin embargo, se trabaja en hacer más ágil el proceso y se busca la forma para reducir la cantidad de cambios de talla.

A las personas que quieren emprender, pero aún no se animan, Fernanda les dice: “tomen el riesgo, si da muchísimo miedo dar ese primer paso, pero al final hay muchísima gente apoyando el camino… Ser mujer es la mayor fortaleza que tenemos, ser sensible y creativa crear empatía con tu cliente; eso en lugar de ser algo que te podría estorbar, realmente te podría ayudar a que lo logres, que logres un empresa”.

CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez / El Empresario