La falta de flexibilidad laboral incentiva a las mujeres a emprender

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El techo de cristal y las escaleras rotas siguen siendo un desafío real para el desarrollo profesional de las mujeres. La falta de oportunidades de ascenso y crecimiento profesional es uno de los factores que explica un fenómeno a nivel global observado en los últimos años: más mujeres que hombres están asumiendo posiciones de liderazgo a través del emprendimiento.

De acuerdo con el Índice Global de Brecha de Género 2022 de LinkedIn presentado en el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) este miércoles, en el mundo la proporción de mujeres que han fundado un negocio propio ha crecido mucho más rápido que la tasa de emprendimiento de los hombres.

Este fenómeno no es ajeno en México, incluso el número de empresas fundadas pormujeres ha llegado a duplicar el de la población masculina. En 2020, por ejemplo, el emprendimiento de ellas fue 72% superior a lo observado en el año previo, el crecimiento entre los hombres fue de 31 por ciento.

El año pasado, a nivel global se observó una reducción general en la tasa de emprendimiento, a pesar de ello en nuestro país las emprendedoras tienen números ligeramente mejores que el de los emprendedores.

“A nivel mundial, la tasa de crecimiento de las mujeres en el espíritu empresarial supera la tasa de crecimiento de sus homólogos masculinos, especialmente en países que tienen una menor representación de mujeres en puestos de liderazgo”, destacó la red profesional en su informe.

Además de esto, LinkedIn señaló que el fenómeno puede estar vinculado con la de mayor flexibilidad en el trabajo por parte de las mujeres “al verse obligadas a hacer malabarismos con las responsabilidades profesionales y personales como nunca antes”, lo que pudo haber traducido en emprendimientos por necesidad.

¿Cómo está el mercado para las mujeres? Como lo anticipamos, el reporte visibiliza que las escaleras rotas y los techos de cristal siguen representando un desafío para que ellas avancen hacia mejores roles en las organizaciones. El primer concepto se refiere a las dificultades que enfrenta la fuerza laboral femenina para ascender en el escalafón; el segundo, a lo casi imposible que es llegar a los puestos de mayor jerarquía, a pesar que se han conseguido promociones.

En México sólo 27% de los puestos directivos son ocupados por mujeres, lo que nos posiciona como una de las economías con menor participación de talento femenino en los niveles más altos de las empresas. En comparación con los principales socios comerciales, en Estados Unidos esa representación alcanza 36% y en Canadá, el 34 por ciento.

“Las mujeres han tratado de tomar el control de sus carreras y establecer sus propios negocios a pesar de los impactos de la pandemia. No obstante, las empresas todavía tienen que hacer muchos más esfuerzos para cerrar la brecha de género en términos de representación femenina en puestos de liderazgo y promoción de mujeres a cargos directivos para crear un mundo del trabajo mucho más equitativo e inclusivo”, opinó Natalia Fabeni, Managing News Editor de LinkedIn.

Posibilidades de ascender son bajas

En nuestro país, la fuerza laboral masculina tiene 31% más probabilidades de recibir un ascenso a un puesto de liderazgo que las mujeres. “Si bien, en general, no hay diferencias significativas de género en las promociones internas, se desarrolla de manera diferente cuando se trata de roles de liderazgo. Los hombres tienen más probabilidades de ser promovidos que las mujeres si la promoción resulta en un rol de liderazgo”, destacó LinkedIn en su índice.

El informe también muestra que la brecha de género suele ampliarse a medida que se avanza en la carrera profesional. Es decir “las mujeres están menos representadas cuanto más alto se asciende en la escala de antigüedad”.

En los niveles más bajos de la organización (entrada y senior) la representación de mujeres oscila entre 41 y 39%, pero la participación se va reduciendo a medida que se avanza en el escalafón.

Al avanzar a una posición de gerencia media la representación llega a reducirse a 28% y en el rol directivo más alto baja a 21 por ciento. “Las mujeres se estancan incluso antes de llegar al primer nivel de gestión. La fuente de mujeres líderes potenciales se está reduciendo incluso en las primeras etapas de su carrera. Esta brecha sólo continúa ampliándose a medida que avanza en la escala de antigüedad”.

En ese sentido, la red profesional hizo un llamado a la acción atendiendo las barreras que limitan el desarrollo profesional de las mujeres, como ofrecer capacitación para mujeres a nivel pregerencial, apostar por los modelos flexibles y capacitar en sesgos inconscientes a los profesionistas en reclutamiento y movilidad interna, entre otros puntos.

CRÉDITO: 
Gerardo Hernández /Capital Humano