Las empresas sustentables traspasan generaciones

Es un tema de conciencia personal. Foto: Shutterstock

Crear una empresa sustentable no es sólo enfocarse en no contaminar o tener acciones en torno al cuidado del medio ambiente, también implica no generar un impacto negativo en la sociedad y la economía.

Para Roberto Fraga, gerente de asuntos públicos y atención al consumidor de Mars Wrigley México, ser una empresa sustentable no se trata de moda o de publicidad, sino de realizar acciones responsables, que permitirán a la organización prevalecer a las siguientes generaciones.

Estas acciones aplican para grandes empresas y emprendedores, quienes deben pensar en que todo lo que hagan debe ir enfocado en responsabilidad hacia las personas y el medio ambiente.

“La mayoría de los emprendimientos no necesariamente son sostenibles de origen, tienen que adecuar ciertos factores como mejorar procesos y líneas de producción, para cuidar: agua, aire, consumo energético y se analice qué combustible se usará para que cause el menor impacto en el medio ambiente”, dijo Javier Arce, director de Desarrollo en Hoteles City Express, en entrevista para El Economista.

Por su parte, Roberto Fraga destacó que para ser sustentable, hay que ser consistente al atender a todos los grupos de interés para la organización, tanto directos como indirectos, así como ayudar a mejorar la calidad de vida de estas y las siguientes generaciones.

“Reconociendo los retos que hay, no sólo como compañía sino en el mundo, hace dos años decidimos lanzar la iniciativa Sustentable en una generación, que significa garantizar que la empresa tiene la capacidad de operar hacia las siguientes generaciones. Eso tiene que ver en cómo creamos un planeta sano, damos bienestar a las personas e impulsamos a la gente que de alguna manera esté conectada a la compañía”, dijo en entrevista con El Economista.

Para esto, se basan en tres pilares: planeta sano, impulso a la gente y fomento al bienestar. “Hoy ser sustentable ya no es opción, es requisito para atender de adecuadamente a consumidores, clientes, a colaboradores y los que te apoyan en servicios e insumos. Es parte fundamental del negocio”.


Las acciones

Fraga afirmó que una marca debe, primero, cuidar a las comunidades donde opera y los recursos de manera responsable, disminuyendo el impacto ambiental y aprovechando las oportunidades de cada situación.

Un ejemplo es el empoderamiento de mujeres artesanas a emplearse realizando bolsas, carteras y accesorios con empaques no utilizados de Mars, lo que les permite mejorar sus ingresos. Cada artículo se vende en las tiendas M&M del mundo y Chocoboutiques Turin de México. Esto se realiza en colaboración con la fundación Mitz.

Otro grupo de interés son los proveedores, especialmente los del campo como los productores de Cacao, para quienes se creó el programa Por amor al Cacao, que ayuda a incrementar la productividad de forma responsable en Pichucalco, Chiapas. A nivel mundial, Mars invierte 1,000 millones de dólares en su iniciativa Cacao for Generations.

Hoteles City Express también es ejemplo de empresa sustentable, pues sus luminarias reducen de 36 a 9 el consumo de watts por habitación, debido a que usan leds de alta eficiencia, con mayor brillo y menor consumo de energía; además, la ventana tiene la medida exacta para trabajar sin prender la luz y para que entre la cantidad de temperatura ideal, también se cuida el agua y todos los productos de limpieza son biodegradables.

“Ser sustentable no es barato, es un tema de conciencia que debe partir como persona, tener la conciencia de lo sostenible y, a partir de ahí, todo lo que hagamos; cuando vayamos a emprender, cuando vayamos a ser papás, en cualquier cosa que hagamos en la vida cotidiana, así será más fácil aplicarlo en la empresa”, señaló Javier Arce.

CRÉDITO: 
Elizabeth López y Elizabeth Meza / El Empresario