Empresas mexicanas aún no son incluyentes

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Se desaprovecha el talento de personas con discapacidad: expertos

Ser una empresa incluyente es una afirmación recurrente en la Iniciativa Privada; sin embargo, son pocas las que buscan contratar y desarrollar perfiles de personas con discapacidad que se puedan alinear a sus necesidades laborales.

Especialistas consideran que aunque en los últimos cinco años ha aumentado el esfuerzo por implementar políticas y prácticas en favor de esta población vulnerable, aún son muchos los obstáculos que impiden la incorporación laboral de este sector, como los mitos que existen en torno de estas personas -que son poco productivas, por ejemplo-así como la falta de capacitación e infraestructura.

En México, 5.1% de la población tiene alguna discapacidad, es decir, 5.7 millones de personas. De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre la Discriminación en México 2010, del Consejo Nacional para el Desarrollo y la Inclusión de Personas con Discapacidad (Conadis), 27.4% de la población con discapacidad refiere que la principal problemática a la que se enfrenta es el desempleo.

Para Michelle Ferrari, directora general de Great Place to Work, no es suficiente que una empresa se diga incluyente, sino que debe ser proactiva en la búsqueda de perfiles con discapacidad, ya que estas personas difícilmente se acercarán a solicitar empleo por el entorno de discriminación que desde siempre han enfrentado.

Las personas con discapacidad son una fuente de talento totalmente desaprovechada, se tiene la creencia de que no es gente productiva cuando la realidad es que son personas comprometidas, lo que se traduce en mayor productividad”, explicó.

Cuando la compañía integra en su planta laboral a personas discapacitadas -dijo- la percepción del resto de los empleados es distinta, así como la cultura y el clima laboral.

Desarrollar el talento

Mercedes de la Maza, gerente de Responsabilidad Social de Manpower, consideró que en el discurso existe apertura por parte de las empresas, en especial de las multinacionales, por contratar personas con discapacidad, pero en la práctica esto no se refleja porque las compañías no están dispuestas a asumir que la capacitación que requieren estas personas es mayor y demanda más tiempo.

Ejemplificó que una firma en Querétaro instaló un call center adaptado para personas con discapacidad motriz y cuando empezaron las contrataciones no hubo en la entidad suficientes personas en sillas de ruedas con el perfil que la empresa requería.

“Las personas con discapacidad sufren discriminación en el entorno educativo, en el nicho familiar, esto se suma a la falta de infraestructura para facilitar su movilidad en la ciudad”, indicó la también Directora de Fundación Manpower, por lo que urgió a las empresas no sólo a considerar el reclutamiento de personas con alguna discapacidad, sino a tomar en cuenta su desarrollo laboral y la capacitación requerida para el puesto.

El desconocimiento del inglés, de paquetería en computación o la falta de licenciatura son problemas que se magnifican en la población discapacitada, que en el mejor de los casos “consigue puestos de salarios bajos”, explicó.

En el 2012, las vacantes que más recibió Manpower para esta población fueron de ayudantes en general, auxiliares administrativos, técnicos y operadores telefónicos.

La compañía dedicada al reclutamiento y tercerización de personal ha colocado, desde el 2001, a 5,500 personas con alguna discapacidad en más de 600 empresas en México, Centroamérica y República Dominicana.

Fundación ParaLife México, que funciona como bolsa de trabajo para la población con discapacidad, coincidió en que debe invertirse en la capacitación de estas personas y tolerarse una curva de aprendizaje mayor para romper el círculo vicioso de que éstas, en mucho casos, no encuentran empleo no por su discapacidad, sino por su falta de escolarización.

Ileana López, directora general de la fundación, comentó que es necesario un trabajo conjunto entre asociaciones de la Sociedad Civil, empresas y gobierno para impulsar la inclusión laboral sin llegar al punto de obligar por ley al sector privado a cumplir con una cuota, porque se generaría una brecha ante la falta de personal con los perfiles requeridos.

Necesidad en aumento

Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la Población Económicamente Activa de la población con discapacidad, quienes buscan o tienen empleo- era de 25% en el 2000, 10 años después la cifra se incremento 4.9 puntos porcentuales, a 29.9 por ciento.

Las especialistas destacaron que los sectores que más apertura han mostrado para contratar a personas con discapacidad son el manufacturero, financiero, de alimentos, automotriz, servicios y de Tecnologías de la Información.

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CRÉDITO: 
Yesme Cortés, El Economista