Empresarios califican medidas de AMLO como insuficientes y sin apoyo real a las empresas

No se está apoyando al empleo y empresas como en otros países. Foto: Especial

La noche del 5 de abril, el presidente Andrés Manuel López Obrador presentó el plan económico por el coronavirus; sin embargo, empresarios y representantes de diversos sectores califican las medidas como insuficientes, sin verdadera consciencia sobre la gravedad de la crisis y sin apoyo real a las empresas.

Gustavo de Hoyos, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), declaró en ninguna parte del pan se tomaron medidas relevantes para afrontar la crisis económica del Covid-19.

“En plena emergencia, leyó una pieza de divulgación ideológica, embistiendo contra fantasmas del pasado y abandonando su deber como jefe de estado para unir a la nación”, dijo.

A través de un video en su cuenta de Facebook publicado horas antes del informe, explicó que a Coparmex diseñó con tiempo propuestas enfocadas en protección del empleo e ingreso de familias mexicanas, así como la recuperación rápida de la económica, que se presentaron previamente al gobierno. Sin embargo, las opciones no se consideraron.

“Esta crisis está dejando sin dinero para subsistir a cuatro de cada 10 microempresas de giros como restaurantes y bares, talleres y comercios como de servicios, empresas medianas de construcción de transporte, construcción y entretenimiento, y lo mismo a fábricas de muchos productos de autopartes y electrónicos, que son considerados por las autoridades federales como actividades no esenciales”, manifestó en su video.

Fernando Treviño Núñez, líder de la Coparmex en Puebla, coincidió que el presidente no mostró un apoyo a la iniciativa privada para reducir en lo posible, los efectos de la pandemia.

En su cuenta de twitter, manifestó que a la falta de medidas del gobierno, el sector empresarial deberá tomar medidas para salir adelante.

“A todos los empresarios formen o no parte de Coparmex Puebla, no nos queda más que trabajar fuerte para salir adelante, que la necedad de los gobernantes no sea la pandemia de nuestros negocios”, escribió.

“No es lo que los empleadores esperaban, lo que necesitan. Las consecuencias pueden ser graves. Pero también dijo: “que cada quien haga su parte”. ¿Qué es y cómo haremos nuestra “parte”? Lo haremos desde ya. Cada quien su responsabilidad”, manifestó Francisco Cervantes, presidente de la Concamin, quien recordó que cerca de 1 millón 70,000 empresas han parado operaciones y no se sabe cuántas volverán a operar.

Mipymes, las más afectadas

Sobre la reiteración del presidente de no implementar un modelo económico a minorías ni rescatar a empresas ni bancos a costa de endeudarse, José Manuel López Campos, presidente de la Concanaco, indicó que es preocupante, sobre todo para las micro y medianas empresas.

“Si no hay un apoyo directo de diferimiento directo de pagos a las micro, pequeñas y medianas empresas, no hay modo de que se pueda salvar gran parte de ellas”.

Juan Manuel Chaparro, presidente de Fomento Industrial de la Canacintra, destacó que esperaba algo mejor por parte del gobierno, en cambio, no se abordaron los temas fiscales y tributarios gubernamentales solicitados por el sector empresarial y necesarios para contrarrestar los efectos causados por la pandemia.

El presidente de la Canacintra, Enoch Castellanos, alertó que esto significa la muerte, principalmente para las mipymes.

“Las micro, pequeñas y medianas empresas representan 52% del PIB y 72% del empleo formal; si caen, cae México”.

Alejandro Moreno, presidente nacional del Partido de la Revolución Institucional (PRI), afirmó que el plan del López Obrador “no da certeza, ni claridad“ y que es lamentable que no exista un pan para las pymes.

“Es mejor inyectar recursos a tiempo que tener que rescatar empresas después“.

Otro sector que se manifestó en contra de lo propuesto es la automotriz, a través de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA).

“Lamentablemente el mensaje del presidente reafirma su convicción de no reconocer la gravedad de la crisis que enfrentamos: la peor de nuestra generación y la más profunda de los últimos 100 años", publicó a través de su cuenta de Twitter.

Explicó que no se atendieron las propuestas del sector privado y que en este momento lo importante es la conservación de la planta productiva y el empleo, pero lo que el gobierno hace es plantear como programa emergente la reafirmación de la propuesta política sustentada en repartición de dinero público.

“El presidente está empeñado en hacer más de lo mismo, que en el primer año de su administración disminuyó el empleo, ahuyentó la inversión fija bruta y frenó el desarrollo económico. Somos el único país que rechaza el apoyo a la inversión privada y da la espalda a sus trabajadores”.

La forma de salir adelante, en su opinión, será con la solidaridad social de los trabajadores y empresarios, aún con el abandono del gobierno.

Para el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), sin las medidas de apoyo gubernamentales, como las otorgadas en otros países del mundo, el PIB de México podría caer hasta 10% en el 2020, con una inflación de 10% y la destrucción de 1 millón de empleos.

A pesar de ello, confían en que después del 15 de abril, cuando se reunirán nuevamente con el ejecutivo, se reflexione y otorgan a las empresas facilidades tributarias como plazos extendidos o diferidos de los compromisos fiscales que las empresas soliciten.

“No escucharon el mensaje”

Para el presidente, las opiniones emitidas por su propuesta se deben a que “no leyeron el texto, no lo escucharon o cómo lo expliqué, esperaban otras cosas”.

Indicó que se había publicado antes de darlo a conocer, por lo que “no sólo no leyeron, sino que ya sabían”

“Me alegra que vayan dando por descontado que no va a haber privilegios fiscales, no habrá condonación de impuestos, ni rescates a grandes empresas, bancos y en general, mucho menos para los grandes. El rescate es al pueblo de México”, declaró.

Las medidas anunciadas son catalogadas por los empresarios por debajo de otros países como Singapur, Italia y Estados Unidos que han dado subsidios al empleo, Perú, Francia, España y Alemania que han aplazado las obligaciones fiscales, y Australia, Alemania, Italia, Francia y Perú, que han dado financiamientos.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario