El empresario que pasó de zapatero a crear cubrebocas

Rubén Hurtado, cofundador de Saver. |Foto: Especial

Ante la llegada del Covid-19, las empresas tuvieron que cerrar temporalmente y la compañía de la familia de Rubén Hurtado, dedicada a la fabricación de zapatos y que emplea a más de 300 personas, no fue la excepción.

Para evitar despidos o baja de sueldos, a Rubén se le ocurrió cambiar el giro del negocio ubicado en Nuevo León y vender en línea cubrebocas de neopreno.

En sólo un día, la nueva empresa Saver, llegó a 7,000 clientes, para el emprendedor de sólo 20 años, esto fue gracias al material del que están hechos los cubrebocas y el bajo costo, tan sólo 29 pesos.

Rubén detalla que el tejido del neopreno evita filtraciones y aunque no es de grado quirúrgico si ayuda a prevenir contagios de Covid-19, incluso, los Savers cuentan con la aprobación de la Cofepris, son ecológicos y biodegradables.

“Saver nació con la idea de no correr a nuestros trabajadores, ayudar a la gente con un producto que fuera reutilizable y barato”. Eso generó que influencers se sumaran para promocionar la marca, uno de ellos fue Gustavo Marcos que ahora es socio de la empresa, comentó Rubén.

Cuando el coronavirus empezó a expandirse en México, el gel antibacterial y sanitizante comenzó a escasear y a venderse a precios elevados, por ello el emprendedor lanzó una línea de sanitizantes a precio justo.

Los productos se comercializan en la página web de la empresa, Mercado Libre y Amazon, y ya se ha trabajado para empresas como Scotiabank, la Comisión Federal de Electricidad e Innova Sports.

Recientemente Saver cerró un acuerdo con Oxxo y ahora se comercializarán los cubrebocas en 20,000 puntos de venta.

La empresa ha creado 70 puestos de trabajo; entre gente que hace paquetes, imprime guías, los que dan atención al cliente, “gente que está en planta, con todas las medidas sanitarias, por si alguien compra hoy antes de las 7 de la tarde, mañana esté el producto en su puerta”.

Actualmente se registran de 30,000 a 50,000 compras al día y se creó una mascarilla para hacer ejercicio, que tiene tres filtros. Además 15% de los cubrebocas que se producen se donan.

CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez / El Empresario