El emprendimiento y la maternidad no están peleados

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Momzilla y Missink son dos empresas creadas por mamás, quienes dividen su tiempo en el negocio y los hijos

Ser emprendedor requiere compromiso y dedicación y aunque el ser tu propio jefe es complicado, se dificulta cuando se es mamá. Dividirse entre los asuntos del negocio, de la casa y el cuidado de los niños resulta difícil, pero no es imposible. Lo cierto es que “mamá puede con todo”.

Ejemplo de ello son Heike Söns y Olga Schiaffino, dos mujeres que al ser mamás decidieron emprender y crear Momzilla, una comunidad de mamás que brindan consejos de crianza y se apoyan para ser emprendedoras.

La idea surgió cuando Heike tenía a su hija de cinco meses y no sabía cómo criarla, entonces decidió abrir un grupo privado en Facebook para los cuidados de la maternidad, poco a poco la comunidad comenzó a crecer, hasta llegar a 3,000 integrantes el primer año (2011).

Entonces las emprendedoras vieron que muchas mujeres tuvieron que cambiar su vida laboral al tener a sus bebés. “A algunas no les renovaron el contrato, al regresar de incapacidad se encontraron sin trabajo, o los horarios no se adaptaban a su nueva vida”, dice en entrevista a El Economista Olga Schiaffino.

De acuerdo con datos de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, en México existen 19.9 millones de mujeres que realizan alguna actividad remunerada, de las cuales 14.7 millones son madres de familia. Además, el reporte de la Asociación Yo no me Rindo dice que seis de cada 10 mujeres renuncian a su carrera profesional por ser madres.

En el caso de Olga, mamá de una niña de ocho y un niño de cinco, fue diferente, porque al tener a su primera hija trabajaba en una agencia de publicidad y a pesar de tener un jefe que le daba facilidades de horarios, le era difícil dejar a su pequeña.

“Cuando te conviertes en mamá tu vida productiva crece. En un inicio sí tenía facilidad de trabajar medio tiempo, pero tenía que hacer más en menos tiempo”.

Aunque los primeros meses Olga recibía aceptación de sus compañeros, poco a poco se comenzaron a incomodar con los permisos que tenía, de salir temprano o levantarse de una junta para hacer una extracción de leche, entonces decidió emprender y después de un tiempo se unió a Heike para continuar con Momzilla, nombre que surge de la unión de mamá y Godzilla, “porque cuando una mamá se enoja es como Godzilla”.

Momzilla Fest

Con el crecimiento del grupo de Facebook también aumentaron las ofertas de productos y servicios, ahí surgió la idea de crear el primer festival de emprendimiento, Momzilla Fest en el 2015, y gracias a la aceptación el evento se realiza dos veces al año, en mayo y diciembre en la Ciudad de México, Yucatán y Querétaro, donde los miembros del grupo se reúnen para comercializar sus productos.

El último tuvo lugar el 5 de mayo, reunió a 100 emprendedoras, tan sólo en la Ciudad de México, 85 en Queretaro y 40 en Yucatán, pero Momzilla no sólo le brinda una lugar a las mamás emprendedoras para que comercialicen sus productos, también les dan asesorías para que hagan un logotipo adecuado, se den de alta en Hacienda y creen un modelo de negocio.

Olga detalla que se trabaja en un tienda en línea, para que desde la plataforma se puedan adquirir los productos y servicios, a fin de que sea un lugar “donde las mamás encontremos todo lo que llegamos a buscar (para los hijos)”.


Mamá emprendedora

Samantha Guevara es otra mamá emprendedora, en el 2011 creó Missink, clínica especializada en la eliminación de tatuajes con técnica alemana que encontró en Madrid y trajo a México para brindar una eliminación segura y no invasiva.

“Yo trabajaba como modelo y cuando me hice un tatuaje en el 2001 comencé a perder mucho trabajo. En aquel momento era impensable borrarse el tatuaje pero siempre tuve la idea de encontrar algo”.

Samantha explica que mediante golpes de sonido se fragmenta la cápsula que tiene la tinta dentro de la piel y de esa manera el sistema linfático puedo recoger los sistemas más pequeños de tinta, absorberlos y eliminarlos poco a poco por la orina, terminando con 95% del tatuaje.

La emprendedora ya cuenta con tres clínicas, dos en la Ciudad de México y una Monterrey, señala que 30% de los clientes son hombres y 70% mujeres, de los cuales una gran mayoría acude porque se van a casar y quieren eliminar el nombre de su exnovio, pero también hay otras mujeres que asisten porque son madres y no quieren que sus hijos vean sus tatuajes.

Samantha es madre de dos niños, uno de tres años y otro de siete meses y dice que el ser emprendedora y mamá es complicado. “Cuando uno tiene un hijo le dan unos meses de maternidad, pero en este caso no hay a quién delegar, hay que seguir ocupándose del negocio. Es no dormir por el bebé y no dormir por el trabajo; es muy difícil, pero la recompensa es grande y vale la pena”.

Consejos de una mamá

Las emprendedoras coinciden en que una buena organización es la clave para llevar una vida sana como madres y emprendedoras, dividir el tiempo y priorizar. Por ejemplo Samantha realiza juntas y revisiones del negocio por la mañana, cuando se está en más calma, por la tarde pasa tiempo con sus hijos, aunque no descuida el negocio y está al pendiente por si algo pasa y en las noches, cuando los niños se duermen, regresa a trabajar un rato.

Olga, menciona que si las primeras tres horas serán se dedican al emprendimiento tiene que ser 100%, pero sobre todo no tener la “eterna culpa” de no abarcar todo. “Si tenemos dos horas para dedicarle a nuestros hijos, que ese tiempo sea de calidad”.

elizabeth.meza@eleconomista.mx

CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez / El Empresario

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