Emprender en pareja ¿es buena opción?

María Elena Chargoy y Pablo Hernández crearon Dehesa San Isidro. Foto: Especial

En los negocios como en el amor encontrar a la pareja perfecta es complicado. Tal vez te preguntas si es posible emprender en pareja, la respuesta es sí, pero no es para todos, pues 90% de los negocios que se crean de esta forma desaparece el primer año.

Pero no te desalientes, si estás considerando esta opción o ya iniciaste un negocio, es importante que establezcan reglas y determinen objetivos, sobre todo que haya comprensión mutua y aprendan a separar los problemas laborales de los que hay en casa.

Existen emprendimientos exitosos que han logrado superar la adversidad en pareja y posicionar el negocio en el mercado, ejemplo de ello es Dehesa San Isidro, empresa artesanal que crea productos funcionales, o Panda Express, que fue creado por un matrimonio que ahora dirige un emporio de restaurantes chinos.

Mismos intereses

María Elena Chargoy y Pablo Hernández se conocieron cuando trabajaban en Liconsa, juntos tuvieron dos hijos y ambos decidieron darles una educación cercana al campo, por ello decidieron mudarse de la Ciudad de México a San Miguel de Allende, Guanajuato.

Compraron un terreno semidesértico, en la comunidad de Rancho Bonito, y decidieron crear una unidad de producción con cultivos innovadores, así nació Dehesa San Isidro, cuando María tenía 42 años y Pablo 49.

Para María, la clave del éxito han sido los intereses en común, el gusto por el sector alimentario, pues desde el inicio sabían que querían emprender fuera de la ciudad. “Es muy fácil tomar decisiones entre dos, más porque nos llevamos muy bien, los dos hemos sido muy respetuosos en el alcance de las funciones de cada uno”.

En entrevista, María menciona que ambos tienen carácter muy distintos; ella es ingeniera bioquímica y se considera “cuadrada”, mientras que su marido es más “soñador”.

“Tenemos un acuerdo de que cada quien tiene delimitadas sus funciones, mi marido se dedica a todo lo agrícola y yo a todo lo que tiene que ver con procesamiento y la UMA, que es el cultivo de cactáceas”, menciona.

Lo más valioso ha sido involucrar a sus hijos en el campo y que crezcan con una alimentación nutritiva.

Entre las desventajas que María encuentra al emprender en pareja, está que cuando algo sale mal “no tienes para dónde hacerte, con quién llorar y con quién quejarte, porque estás en el mismo barco, necesitas ser absolutamente resiliente”, expresa la empresaria.

Hoy sus productos como jugo verde de nopal, sal de olivo, mermeladas de chabacano, aceitunas de mesa deshidratadas y durazno con vainilla se comercializan en La Comer, City Club, Liverpool , Soriana, City Market, entre otros, y ya los exportan a Estados Unidos y Francia.

Combinar talento

Andrew y Peggy Cherng se conocieron en la universidad y en conjunto fundaron Panda Express, un restaurante de comida china que cuenta con más de 2,000 sucursales a nivel mundial.

La primera sucursal abrió en 1983 en California, Estados Unidos. Gran parte de su éxito se debe a que ellos son quienes operan las sucursales y a que han combinado su habilidades y experiencia.

Andrew se especializó en la industria de los restaurantes y servicio de alimentos, mientras que Peggy explota su experiencia como ingeniera al encargarse de la logística de la empresa, creando tecnología para conocer el inventario.

El negocio no sólo se ha quedado entre ellos, también han incorporado a dos de sus tres hijos. Andrea Cherng es la directora de marketing, mientras que Nicole Cherng es la gerente de catering y Eventos Especiales.

Entre ambos, han acumulado un patrimonio neto combinado de 3,000 millones de dólares.


CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez / El Empresario