Emprendedores usan PET para crear ropa, bolsas y accesorios

Jorge Muñoz, cofundador del proyecto. Foto: Cortesía

Una playera, pantalón o falda y una chamarra generalmente conforman un outfit básico, pero ¿te has puesto a pensar todo lo que involucra hacer cada prenda y el efecto que tiene en el medio ambiente?

De acuerdo con datos de la Environmental Justice Foundation, un pantalón de mezclilla necesita 1 kilo de algodón, lo que representa entre 10,000 y 17,000 litros de agua, ello ha provocado que del total del agua en el mundo 2.6% se destine a los cultivos de algodón. A esto se le suman los tintes que se agregan a las prendas, los cuales generan consumos de agua de 200 toneladas por cada tonelada de tejido.

Otro dato alarmante es la producción de las prendas de poliéster, la fibra más usada a nivel mundial, que requiere 70 millones de barriles de petróleo, que a su vez deriva en grandes cantidades de extracción de agua y deterioro al medio ambiente.

La moda no es mala, sino que a veces los procesos de producción no son los mejores, aunque eso se puede transformar en modelos sustentables.

La diseñadora de moda Lula Valencia, enfocada en crear moda sustentable, explicó que ahora hay muchas opciones para crear moda sin tener que dañar al medio ambiente, los animales y la sociedad en general. El objetivo es hacer de la moda sustentable un estilo de vida.

Ya hay marcas que crean textiles a partir de las hojas de la piña para crear algo parecido a la piel de animal que se usa para bolsos, accesorios, asientos de carros y prendas comunes. También hay quienes usan el bambú o los desechos que se encuentran en el mar o calles, expuso durante el INCmty 2018, realizado en noviembre.

Para Valencia, una de las mejores prácticas para tener moda sustentable es utilizar prendas usadas para transformarlas en nuevas versiones, así como los desechos del medio ambiente que, además de darles una nueva vida en diseños de ropa o accesorios, reduce la contaminación del planeta. A esta técnica se le conoce como upcycling.

Nueva vida

iPNOi es una empresa de Aguascalientes que se preocupa por hacer moda sustentable, utiliza los desechos plásticos para convertirlos en fibras de poliéster.

En un comienzo, la idea era juntar el plástico de las calles para darle una nueva vida, pero despúes los emprendedores vieron una oportunidad en las fibras de poliéster, las cuales son derivadas de los plásticos.

Jorge Muñoz, cofundador del proyecto e ingeniero en inteligencia artificial, indicó que todo el plástico que obtienen lo lavan y trituran hasta convertirlo en cristales de pet, que posteriormente se convierten en las fibras de poliéster.

Esto es gracias a una máquina que él y su socia Sharon Reyes, licenciada en administración financiera, construyeron con el apoyo de profesores y especialistas. Con ello, pueden crear los hilos de poliéster que venden a la industria textil en su estado y a la vez crean fibra de relleno, la cual se utiliza para almohadas, cojines e incluso asientos de automóvil.

El precio del relleno está entre 75 y 80 pesos el kilo, mientras que el hilo depende de los calibres que la industria requiera. Uno de sus objetivos a largo plazo es ingresar a la industria médica y que su producto se utilice en el hilo para suturas.

Actualmente, tienen clientes potenciales en Estados Unidos, quienes buscan su producto para fabricar pañoletas, así como otros en Aguascalientes.

Entre los planes de los jóvenes, está poder obtener financiamiento por 1 millón 700,000 pesos para innovar en la máquina y crecer la empresa, y así posicionarse mejor en el mercado.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario