Emprendedores 'legaltech' están conquistando a los inversores

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Las startups en el sector jurídico están todavía creando su propio ecosistema, pero ya existe una multitud de proyectos basados en la aplicación de tecnología que han despertado el interés del capital privado.

"Muy pocas de las compañías legaltech más disruptivas de 2016 cuentan con una facturación significativa hoy en día". Para William Henderson, profesor de derecho de Indiana Maurer Law School, la ausencia de casos de éxito emblemáticos es uno de los motivos por los que las startup jurídicas no terminan de protagonizar su propio boom, al estilo del mundo fintech, sin embargo; y aun reconociendo que el sector va más lento que sus homólogos con los que comparte el apellido tech, los emprendedores del mundo de la abogacía sí despiertan el interés de los inversores.

"Como venture capital, buscamos ideas disruptivas pero, sobre todo, modelos de negocio que sean escalables", explica Ernest Sánchez, socio director del fondo Nekko Capital y miembro del jurado del Legaltech Venture Day organizado por IELaw School este mes en Chicago, con el apoyo de Northwestern, la alianza internacional Law Schools Global League, South Summit y el bufete español Ontier.

Sánchez asegura que, "si bien el mercado requiere todavía de cierta madurez, existen posibilidades de inversión". En su opinión, las dudas surgen a la hora de plantear la salida de un fondo del capital de una startup, para lo que es necesario atraer inversores de mayor tamaño, especializados en fases de expansión y, para eso, es necesario que los negocios sean escalables.

Apoya esta idea Javier de Cendra, decano de IE Law School, que reconoce que todavía existe una brecha entre el potencial de las propuestas tecnológicas y la viabilidad como negocio en función de las necesidades reales del mercado.

Superado este asunto, las perspectivas no pueden ser mejores: "la inversión en legaltech va a crecer en los próximos años; hay espacio para hacerlo a doble dígito durante la próxima década".De forma muy similar se pronuncia Nacho Mateo, responsable de relación con los inversores del Centro de Emprendimiento e Innovacion de IE.

En su opinión, "dentro del sector legal siempre ha habido cierta resistencia a la innovación, y este sector lleva cierto retraso si lo comparamos con otros. Aun así, en los dos últimos años, ha habido una aceleración significativa en las tecnologías legaltech".

Tendencias

A la hora de hablar de los proyectos donde más se centran los emprendedores, de los seis finalistas que llegaron a la final del Venture Day de Chicago se desprende que hay tres temáticas que destacan, al menos en Estados Unidos, sobre otras: la revisión de documentación y datos (aplicaciones basadas en big data o software de ediscovery); el probono (emprendimiento social sobre acceso a la Justicia); y la automatización de procesos (chatbots; generación y corrección de contratos o demandas, etcétera).

Esta misma tendencia se replica en otras jurisdicciones como Europa, aunque con sutiles diferencias. Por ejemplo, mientras que en Estados Unidos los desarrollos de software predictivo ya se consideran parte de un mercado maduro, en España sigue siendo uno de los ámbitos que más llama la atención de los emprendedores legaltech.

Javier de Cendra explica que también se está viendo una importante actividad en torno a los desarrollos basados en tecnología blockchain, como los smart contracts o contratos inteligentes.

Desde el punto de vista de los inversores, Nacho Mateo considera que "resultan especialmente interesantes las tecnologías como blockchain, chatbots o cloud computing aplicadas al sector jurídico. También existe un gran crecimiento en startup enfocadas en el ediscovery".

Precisamente es en este último campo, centrado en todo lo que está relacionado con la revisión de documentación y pruebas digitales, donde se puede apreciar mayor potencial para los fondos, entre otras cosas, porque ya existen casos de éxito.

Ejemplo de ello son las fimas Zapproved o Exterro, que han protagonizado rondas de financiación por encima de los cien millones de dólares. Parte de su éxito radica, tal y como apunta Sánchez sobre los intereses de los inversores, en que se trata de modelos escalables que no se limitan sólo al mundo legal, sino que el algoritmo puede ampliarse a todo tipo de información, incluida la financiera. Y, adaptado el idioma, puede exportarse a cualquier jurisdicción.

Mercado

Otro aspecto a tener en cuenta a la hora de hablar del futuro de los emprendedores legaltech entre los fondos de venture capital es el mercado al que van dirigidos.

Según datos de Henderson, sólo en Estados Unidos, las grandes empresas del Fortune 500 representan 36,000 millones de dólares en materia jurídica, frente al segmento formado por particulares, que puede superar los 70,000 millones.

Aunque puede parecer más interesante el colectivo de pequeños usuarios por su tamaño, los cálculos demuestran que el esfuerzo de conquistar este segmento es mucho mayor y, por tanto, con márgenes más pequeños. De media, un americano medio se gasta en asuntos legales 215 dólares, mientras que una compañía del Fortune 500 destina alrededor de 72 millones.

Automáticamente, eso implica que las startup enfocadas al mundo de los negocios cuentan con una concentración mayor de clientes y, en ocasiones, basta con convencer a uno para que la idea sea viable, mientras que una plataforma dirigida al gran público necesita aplicar un modelo basado en el volumen.

Aun así, en ambos casos, el éxito depende de la capacidad del equipo gestor de llevar a buen puerto su idea, un variable que, según el socio de Nekko Capital, es clave para los inversores, tanto como las cifras del proyecto.

CRÉDITO: 
Expansión / España