El emprendedor que crea vasos biodegradables hechos de algas

Jerónimo Batista creó a los 18 años una máquina que fabrica vasos ecológicos. Foto: Especial

Tiene 21 años, ha cautivado a Angela Merkel con su talento y busca reducir la acumulación de plástico. Jerónimo Batista Bucher es un joven argentino que crea vasos biodegradables a partir de algas que se producen en entornos naturales marinos o canales.

“Me di cuenta de que los chicos tomaban agua y desechaban los vasos, lo mismo ocurría en todos los lugares públicos, en hoteles, oficinas y hospitales, así empecé a pensar cómo podía contribuir a cambiar eso”, dijo Jerónimo Batista Bucher, joven emprendedor destacado en su país, así como en Latinoamérica, Europa y Estados Unidos.

Su preocupación por la contaminación lo llevó a encontrar una alternativa ecológica destinada a modificar los hábitos de consumo nocivos, causantes de que ocho millones de toneladas de plástico invadan los océanos cada año.

Con la creación del vaso biodegradable, cuya materia prima son extractos de algas que se producen en entornos naturales marinos o canales. Pueden contener distintos líquidos, servir para composta luego de ser utilizados o abandonarse sobre la tierra donde se degradarán naturalmente en menos de dos semanas.

De aceurdo con el diario El Clarín, a los 18 años creó una máquina que fabrica vasos ecológicos, llamada Sorui que usa extractos de algas para hacer recipientes que no contaminan.

Tres años después de presentar esa idea abrió un laboratorio propio en la Universidad Nacional de San Martín, donde cursa el cuarto año de Biotecnología.

“Pienso que esta gran crisis ambiental que estamos viviendo requiere particularmente de los jóvenes”, señaló el argentino originario de la provincia Vicente López, en Buenos Aires, quien con 21 años se preocupa inició su preocupación por el medio ambiente a los 12 años, según un reporte del sitio web de Naciones Unidas, en el marco del Día Internacional de la Juventud, que se conmemora este lunes.

“Debemos comprometernos a asumir esta problemática y contribuir desde nuestro lugar, cambiando hábitos de consumo, impulsando reformas legislativas y utilizando la tecnológica para forjar soluciones alternativas que nos permitan vivir en armonía con el ambiente, teniendo un impacto positivo en el desarrollo sustentable”, apuntó.

El proyecto aún está en período de prueba y en espera de financiamiento, pero trabaja con un grupo de investigación de ingeniería en materiales y un especialistas en diseño industrial, todos pertenecientes a la misma universidad.

Por su descubrimiento, el argentino se transformó en inspiración para quienes comienzan una carrera universitaria enfrentando al fantasma del desempleo juvenil en un mundo en el que 59 millones de jóvenes se encuentran excluidos del mercado laboral, de acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Su análisis de la realidad medioambiental lo llevó en 2017, a participar en la Cumbre Mundial de jóvenes del G-20 en Alemania, donde su discurso a favor de la sustentabilidad cautivó a Angela Merkel y este año fue seleccionado por las universidades de Harvard y el Instituto de Tecnología de Massachusetts, para participar de un programa de formación presidido por reconocidos expertos en biotecnología y desarrollo sostenible.

Además, es el único argentino elegido por Harvard y el Massachusetts Institute of Technology, MIT, como uno de los 100 Líderes del Futuro a nivel global.

CRÉDITO: 
Redacción / El Empresario