Desidia, el tope de los emprendedores

Rodrigo García Santana, presidente de Jóvenes Empresarios de la Canacope y la Canirac. Foto: El Economista

Cómo joven debes tener bien puesto el objetivo de hacia dónde vas: García Santana

Querétaro, Qro.- Rodrigo García Santana es director general de Inmobiliaria Garsan, que opera desde hace ocho años
 en la capital queretana, así como socio fundador del Instituto Franco Queretano. Actualmente, se desempeña como Presidente de Jóvenes Empresarios de la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño (Canacope) y la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), en Querétaro.

¿Cómo percibes el panorama para los jóvenes en Querétaro?

Es un panorama muy alentador y esperado, debido a que somos más de 690,000 jóvenes en Querétaro, casi la tercera parte de la población. Tenemos muchas ventajas por ser un estado chico en población, pero con mucho crecimiento.

¿Cuáles son los retos a los que se enfrenta la población joven?

Como joven debes de tener bien puesto el objetivo de hacia dónde vas, porque hay muchas ideas emprendedoras, pero te encuentras con topes como la desidia y la cuestión económica, que son factores determinantes al realizar o emprender algún proyecto.

¿Hay suficientes apoyos para los emprendedores?

Sí hay, pero lamentablemente muchos de ellos se quedan ahí por la tramitología y porque requieren avales con propiedad para garantizarlo; lo mismo pasa con el apoyo bancario.

Aunque la Secretaría de la Juventud y el Instituto Municipal de la Juventud de Querétaro sí nos han apoyado, los jóvenes Canacope y Canacope estamos implementando un modelo de donación para generar recursos para nosotros y salir avante con los proyectos que tenemos en la Cámara.

¿De qué manera se ha avanzado en materia de capacitación?

La capacitación es un factor muy importante, por lo que al interior de las cámaras tenemos capacitación constante, generando espacios para estar a la vanguardia en cuestiones empresariales, jurídicas y de desarrollo humano.

Con este impulso. ¿Ha crecido el tiempo de vida de las empresas?

Sí. Se hablaba de dos años, ahora ya se habla de cuatro a cinco años, pero depende mucho del proyecto y la gente para quien va dirigido; por ello la importancia de generar estudios de proyección de los negocios y que se creen empresas con números reales.

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CRÉDITO: 
Sisre Rosas, El Economista