Créditos no son suficientes para salvar a pymes del Covid-19

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A pesar de que el virus había llegado a México, Imelda no paró sus labores hasta el lunes 23 de marzo, cuando la instrucción fue cerrar todos los negocios en el Estado de México que no tengan que ver con artículos de primera necesidad, medicinas o alimentos.

Desde el inicio de la propagación, las ventas fueron bajando 20% en promedio, hasta llegar a 90% y teniendo sólo dos cortes el último día que abrió.

“Por la economía seguía trabajando porque tengo un ritmo de gastos que no pueden pararse, también por mis clientes que no quería dejarlos; acudían sin problema, pero ahorita ya no me importa el dinero, sino mi salud y la de mi familia”, manifestó a El Economista.

Imelda narró que desde el comienzo implementó medidas de protección como gel antibacterial, desinfección del local y mobiliario, así como de los instrumentos que utilizaba. “Muchos confesaron tener miedo de contagiarse por los peines y máquinas, y no los culpo, yo estaría igual. Muchos seguían yendo sin problema”.

Sobre los apoyos anunciados por el presidente Andrés Manuel López Obrador, que consisten en créditos sin intereses a bajas tasas, manifestó que sería un apoyo muy adecuado. El problema es que generalmente piden muchos requisitos y a pesar de tener todo en regla “te dicen que no eres candidato”.

Confesó que lo que más le preocupa es el pago de la renta del local, ya que no sabe si los dueños darán alguna prorroga, así como los pagos de servicios de luz y agua, los cuales le gustaría que fueran aplazados, pues no los utilizará.

Condonar servicios

En lo mismo coincide Romy Gutman, fundadora de Helado Obscuro, negocio que vende helados, quien dice que más que un crédito lo que le ayudaría a mantener su negocio y no desaparecer es la condonación de impuestos de servicios básicos, como agua, luz y renta, incluso Internet, porque aunque no se han visto en la necesidad de cerrar locales, si esto llega a suceder difícilmente podría solventar la nómina.

Al respecto de los créditos anunciados por AMLO, que si partimos del primer préstamo al que pueden acceder las pequeñas y medianas empresas por medio de Tandas para el Bienestar son 6,000 pesos, Gutman dijo que no sería suficiente, pues “nos vamos a quedar endeudados, ya sea antes o después de la crisis, son créditos que vamos a tener que pagar con ingresos que no estamos generando. No estamos llegando para pagar la renta, la luz y las nóminas”.

“Mi empresa no es tan grande, pero hay algunas que gastan eso a la quincena de nómina. Es muy poco, y aunque el préstamo fuera de 100,000 pesos lo vamos a pagar en tres o cinco años, no vamos a tener utilidad nunca, vamos a quebrar.

“Ante el anuncio de cierre de centros comerciales, el local de Forum Buenavista se ha visto afectado y aun no se ha hablado de condonar o bajar el precio de la renta. Ante esto, la solución ha sido envíos a domicilio por medio de aplicaciones. Sin embargo, los helados, al ser un alimento que se consume por gusto y no de primera necesidad, su venta por envío no ha sido de gran impacto, sobre todo porque el negocio tiene que absorber 30% del descuento que tiene el cliente y las aplicaciones no están apoyando realmente, pues si no te sumas a su iniciativa te dejan fuera y promocionan a otros negocios”, comentó.

En cuanto a la nómina, Gutman dijo que espera pagarle, pero ya está viendo otras opciones como vender gel antibacterial y cubrebocas para emplear a sus trabajadores y no dejarlos sin ingresos.

“Para que nosotros como empresas le podamos pagar a los empleados y no se queden sin su nómina, el gobierno nos tiene que ayudar con lo demás, no sólo créditos a plazos”.

¿Y los restaurantes?

Ricardo Franco, director operativo del Parker and Lenox y Dr. Pizza, considera que los apoyos anunciados no están claros. Se requieren las reglas para saber qué negocios son candidatos y dejar en claro las letras chiquitas.

“No queda claro el apoyo; es muy escueta la información. Sólo dice que es a microempresarios pero sin saber bien a cuales. ¿Qué pasa si sólo son, por ejemplo, para restaurantes de bajo impacto como una fonda? Nosotros por vender alcohol ya somos de alto impacto; nos dejarían fuera”.

Explicó que en sí la idea de los apoyos es buena, pero esta mal ejecutada. Para él, lo más importante, al igual que para sus colegas del sector, es importante un apoyo para detener rentas, ya que muchos cortan a fin de mes y no tendrán para pagar, aplazar el pago de impuestos y otros servicios, y de ser necesarios frenarlos en caso de que se requiera el cierre de todos los negocios como ya ha ocurrido en el Estado de México y otros países. Si esto ocurre y no hay apoyos, la mayoría puede quebrar.

“En los chats con los restauranteros, 99% coincide en que nuestras prioridades son la nómina y el staff. Hasta ahora, las ventas han bajado 60%; estamos en un punto prácticamente en coma. Trabajamos solamente para pagar lo básico, la nómina, el gas y los insumos necesarios para mantenernos a flote, pero no sabemos qué pasará después. El tema de los colaboradores es lo que me quita el sueño”.

Como parte de las medidas que ha tomado en sus sucursales, está turnar días de trabajo a sus 22 colaboradores, tres días sí y descansar tres, para así conocer si alguien presenta algún contagio. También se sanitizan las áreas de trabajo en horarios más seguido, se ocupa equipo quirúrgico y se toma la temperatura a sus colaboradores al empezar el turno y cada 2 horas.

Sobre los envíos a domicilio, Franco indica que esa práctica ya la tenían desde hace tiempo, pero ahora lo que ha visto es que las aplicaciones móviles no están apoyando como dicen. En el caso de Rappi, que emitió un comunicado de que apoyaría a 5,000 restaurantes con no pagar el cargo usual y pagos de renta, hay algunas trabas que impiden obtener la ayuda.

“Ahí las apps deben bajar su porcentaje de cobro para que en verdad nos ayudemos todos. Los envíos gratuitos son para los clientes pero nosotros seguimos con las mismas cuotas”.

En caso de que el negocio cierre sus puertas indefinidamente, Franco indica que sabe que el apoyo no dará como realmente se espera para sobrevivir, por lo que su plan próximo es reaportar capital por parte de los socios de la forma en que puedan.

“Muchos vivimos de esto, va a estar difícil y más si no tienes ahorros, pero hay que ver de dónde sacar para volver a abrir en el momento que den el banderazo y atender las deudas que se generen en este tiempo”.


CRÉDITO: 
Elizabeth Meza y Elizabeth López / El Empresario