Cómo entrar a la industria del alcohol sin alcohol

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Reducir el consumo de alcohol tenía que ser el siguiente paso para la actual revolución de bienestar que los consumidores tanto proclaman. En inglés lo llaman sober curious y es la decisión de beber menos o absolutamente nada y exhibir la abstinencia con orgullo.

Las empresas y la industria del alcohol apuestan a que la sobriedad se convierta en un mercado nuevo. Todos tienen una relación con el alcohol, ese lubricante social que la gente consume o simplemente rechaza cuando se presenta la ocasión.

La industria del alcohol está marcando un puente de convergencia en el cual la satisfacción de pedir un cóctel puede cumplir con los deseos de ambos extremos. ¿Cuál sería el punto de tener un cóctel sin alcohol si no es tan divertido ni rico como un cóctel normal? Por varias razones, la gente está disminuyendo su consumo de alcohol, pero ¿dejar de socializar? Es menos probable.

El alcohol no se irá

La mancuerna de las industrias del alcohol y del bienestar —esta última valorada en 4 billones de dólares— planea inundar el mercado con opciones libres de alcohol: como infusiones con cannabidiol, hongos o cactus, hasta todo tipo de hierbas.

Diageo, por ejemplo, ha invertido en Seedlip, el primer destilado sin alcohol que salió al mercado y se ha propagado desde Reino Unido hasta Australia, Suecia, Francia, Italia, entre otros. Incluso Coca-Cola explora los horizontes no etílicos con Bar Nøne, su línea de bebidas sin alcohol inspirada en cócteles endulzados con mezclas de jugos naturales y azúcar de caña.

El cóctel sin alcohol

En un bar, ofrecer un trago especial a quien no bebe alcohol es hospitalario, pero también es buen negocio.

Según Google Trends, la búsqueda en línea de la palabra mocktail aumentó 42% en el 2018 mientras que la frase “sin alcohol” subió 81% en las búsquedas globales.

Un informe del 2019 del Registro Internacional de Vinos y Espirituosos, sobre bebidas con bajo grado de alcohol y sin ­alcohol indicó que en la actualidad este sector es deficiente: en Reino Unido, las marcas con bajos grados y sin alcohol representan 1.3% del total de bebidas del mercado del alcohol; mientras que en Estados Unidos, el número es aún menor, con 0.5 por ciento.

“Siempre ha existido el cóctel sin alcohol y en esta oferta han estado, únicamente, la limonada y la naranjada, mismas que dejaban 90% de rentabilidad”, explica Juan Manuel Rodríguez, business intelligence rockstar de Mero Mole.

“Un cóctel normal representa 23% de costo mientras que un mocktail tiene 15 por ciento. Como modelo de negocio para bares y restaurantes, una carta bien elaborada de mocktails podría traer mayores ganancias”.

En el último año, después de casi 20 años como bartender, Baja California se ha convertido en la sede de Danielle Tatarin para continuar el desarrollo de Las Animas Botica, su marca de destilados botánicos.

México le ha ofrecido a Tatarin acceso a tierras fértiles para cultivar y destilar hierbas orgánicas que le permiten diversificar texturas y sabores.
Los consumidores buscan que sus tragos además de placenteros sean benéficos y si esto involucra CBD, pues bienvenido sea.

Después de estar en la industria por tantos años y encontrar el equilibro para superar los hábitos destructivos de beber de más, me di cuenta de que hacían falta opciones de tragos sin alcohol, que se alejaran de los jugos y mezclas llenas de azúcar que a mi parecer son insípidos y aburridos”, expresa Danielle.

Calidad mejor que cantidad

El cannabis legal es una potencial alternativa para la industria del alcohol. De hecho, las bebidas infusionadas con compuestos derivados de la mariguana podrían aumentar hasta convertirse en un mercado de más de 600 millones de dólares en Estados Unidos, rebasando el crecimiento de los productos cannábicos comestibles. Para el 2022 capturará 20% del mercado. Constellation Brands, por ejemplo, ya ha invertido 4,000 millones de dólares en el gigante productor de cannabis Canopy Growth.

Basta con utilizar un proceso adecuado que destile las flores de cannabis enteras en un líquido transparente y ¡voila! El resultado puede utilizarse como ingrediente activo en una amplia variedad de bebidas y elixires.

Las personas eligen beber mejores tragos a medida que adoptan actitudes más conscientes ante la comida y la bebida. En este momento de la industria hay un mayor enfoque en la salud mental y física que está abriendo las puertas a una noción de la coctelería que, aunque no es del todo saludable, no incita la ansiedad, la depresión ni la adicción.

La industria de alimentos y bebidas deberá mantenerse al día con este cambio cultural e innovar a través de productos, no sólo con opciones sin alcohol, tendrá que ir más allá de eso, sino también con opciones alineadas con las tendencias de salud, bienestar y sostenibilidad.

CRÉDITO: 
Sarah del Moral, Innovation Lab en Mero Mole