Crean plástico biodegradable hecho con avena

Foto: Especial

El plástico es uno de los principales contaminantes y que más tiempo tardan en degradarse, por lo que cada vez es mayor la necesidad de buscar alternativas que lo sustituyan o reduzcan en la mayor medida posible su daño.

En México, de acuerdo con información del Senado de la República, cada día se utilizan alrededor de 20 millones de bolsas de plástico, lo que representa 1% de la basura que se produce en el país; es decir, 107.5 mil toneladas son bolsas de plástico cada día.

Datos del Fondo Internacional para el Bienestar Animal (IFAW, por sus siglas en inglés), una bolsa de plástico tarda en degradarse entre 400 y 1,000 años, mientras que su tiempo promedio de uso es de 10 minutos.

Ejemplo de ello son las estudiantes de la Universidad Tecnológica de los Valles Centrales de Oaxaca, Esbeydhy Yescas y Karina Hernández, quienes buscando una solución para este problema, diseñaron un polímero biodegradable a partir de almidón de avena y compuestos anti microbianos que evitan la humedad, pérdida de compuestos volátiles y retardan la oxidación enzimática, con lo que se pueden elaborar bolsas o recubrimientos para alimentos.

“La película es 100% biodegradable; además, si te la comes al día siguiente la digieres. Como empaque se degrada en menos de una semana, de manera que si lo tiras en la calle no daña al medio ambiente”, apuntó Yescas a la agencia de Investigación y Desarrollo.

El proyecto, presentado por las estudiantes de ingeniería en tecnología bioalimentaria en el Primer Concurso Nacional de Emprendedores de las universidades tecnológicas y politécnicas de Oaxaca, se ha probado como recubrimiento alimenticio en frutas, en las que retrasa el proceso de maduración.

En ese sentido, Yescas abundó que una manzana puede tener un tiempo de vida de hasta cinco días en un anaquel de exhibición, el cual puede prolongarse hasta diez con este recubrimiento sin perder pigmentación ni firmeza.

El proceso

La innovación, denominada Biotecno, comienza con su proceso de degradación luego de cuatro meses, que es cuando pierde sus propiedades físicas y químicas; en ese sentido, la estudiante explicó que para ser utilizado en la industria alimentaria se le añadieron compuestos antimicrobianos para combatir hongos, levaduras y bacterias.

Yescas agregó que aún se trabaja en diferentes pruebas para mejorar la resistencia de este material, ello, con la finalidad de igualar las propiedades de un polímero sintético.

CRÉDITO: 
Notimex