Convierten a productores agrícolas en empresarios

Después de 10 años se vuelven dueños de la compañía. Foto EE: Archivo

Apoyar a los productores y convertirlos en empresarios fue el objetivo que se planteó Héctor Martínez Galindo y por el cual creó Grupo Paisano, un proyecto que promueve un desarrollo económico para los micro y pequeños productores agrícolas y sus comunidades.

En grupo Paisano “nos dimos cuenta de que lo que realmente hace falta en el campo es capital de riesgo y que el inversionista privado ve con riesgo el asociarse con los pequeños productores”, dice Héctor Martínez.

Entre los principales problemas a los que se enfrentan los productores es la falta de acceso a financiamiento. Más de 5.3 millones de microproductores agrícolas no tienen inversión ni apoyo y la producción que generan es para autoconsumo o la venden a precios bajos. Además, la compra de insumos de manera individual tiene un costo alto y no pueden establecer programas de venta directa anuales, por ello muchos migran, venden o abandonan la tierra.

Economía solidaria

Para combatir estas problemáticas se creó un modelo de economía solidaria por el cual los agricultores obtienen financiamiento y después de 10 años se vuelven dueños de la empresa.

Por esto, Héctor Martínez fue reconocido con el Premio UBS al Emprendedor Social, entre 71 proyectos, y recibió un monto de 25,000 dólares, así como la asistencia al Foro Global de Filantropía de UBS, en Suiza, evento al que asisten inversionistas y empresarios con los que más de 200 emprendedores sociales pueden crear sinergias.

El fondo de inversión, Inverpaisa, “tiene una estructura más corporativa que de fideicomiso y una vez que se tiene (la inversión) se califican y diseñan los proyectos en que se va a invertir”, menciona Martínez en entrevista a El Economista y puntualiza que se crean desde cero dos empresas por cada proyecto.

La primera se dedica a abastecer todos los insumos e ingeniería y la segunda tiene toda la plataforma industrial, es decir, las plantas de empaque y procesadoras, donde salen los productos a mercados nacionales e internacionales.

“En ambos casos invertimos 100% de capital necesario para que nazcan y se fortalezcan, porque no solamente incubamos, también aceleramos. Una vez que esto está instrumentado, damos 10% de las acciones a los socios productores”.

Con las utilidades que las empresas generan año con año, fruto de 10%, los productores compran 90% de los inversionistas. “Al final del periodo, que dura 10 años, los productores se quedan con todo y los inversionistas recuperan su dinero y una rentabilidad derivada de estas inversiones”, detalla Martínez.

El inversionista gana de los dividendos que recibe por su participación accionaria más el ingreso de la compraventa de acciones que realiza cada año. “De manera que prácticamente el inversionista privado recibe 100% de las utilidades hasta que el efecto de compra de 100% se consolide”.

De esta forma, el socio capitalista asume el mayor riesgo en etapas tempranas (aceleración y consolidación) y el socio productor va adquiriendo los riesgos cuando la empresa está más consolidada y es más estable.

A la fecha, Grupo Paisano apoya a 500 productores en tres proyectos ubicados en Oaxaca, Jalisco y la frontera entre Michoacán y el Estado de México, ha impactado en más de 3,600 personas (productores, familiares, jornaleros) y cerca de 50 personas dejaron de migrar a los Estados Unidos.

“Cada año abrimos la puerta a nuevos productores para que integren, de tal manera que estimamos que para el cierre de este año podamos integrar alrededor de 800 productores y en cinco años, que este primer fondo pueda tener entre 2,000 y 3,000 productores beneficiados”.

Organizaciones de impulso

A la par de Inverpaisa se crearon tres organizaciones ImpulsoPaisano, una incubadora y aceleradora de negocios que brinda mentorías para que el agricultor se convierta en empresario, LamatMexico, asociación civil que ayuda a resolver problemas inmediatos de campo y ProductosPaisano, el brazo comercial de la empresa, que ayuda a colocar los inventarios: frutas y verduras en mercados internacionales.

ProductosPaisano toma el producto de los agricultores y los distribuye en el
mercado internacional, principalmente en Estados Unidos y Canadá.

“En lugar de comprar y revender, lo que hace es ser un agente comisionista, de tal manera que si conseguimos un cliente que pague más por un producto en el mercado, este valor se traslada directamente al integrador industrial (empacadoras o procesadoras), donde los productores son socios y obtienen un mejor valor por su producto”, finaliza Martínez.

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CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez / El Empresario