El contagio que deja Ómicron a los pequeños negocios

La variante h reduci las ventas como ocurre en Café con Arte. Foto: Especial

En 2001, Leticia Mendoza comenzó uno de sus mayores sueños: tener su propia cafetería que combinaría con el arte, a través de las pinturas que crea y que lo llevó a cabo con sus dos hermanas. Así nació Café con Arte, ubicado en Santa Maria la Ribera, Ciudad de México.

Al saber su hermana sobre repostería, las emprendedoras comenzaron vendiendo empanadas, postres, pan artesanal y con el tiempo, fueron agregando más alimentos, además del café. El objetivo era crear un lugar que hiciera sentir en casa y que mientras se disfrutaba de una taza de café, se apreciara el arte que también puede comprarse.

Sin embargo, como millones de negocios, el de Leticia que hoy dirige con su hermana, Rocío, y su hija Frida, sufrió las afectaciones de la pandemia, de la cual no han logrado recuperarse al 100 por ciento.

“Al inicio cerramos por seis meses, desde finales de marzo de 2020 hasta septiembre. Algunos vecinos que ya nos conocían nos hacían pedidos, pero casi al final con lo que no llegábamos ni a los 1,000 pesos de ventas”, explicó Leticia en entrevista con El Economista.

Este tiempo cerrado, generó pérdidas de más de 60,000 pesos que poco a poco han buscado recuperar. A esto se suma la imposibilidad de vender desde casa, pues al no tener ingresos, no podían comprar los insumos de preparación, además que muchas tiendas dedicadas a ello también había cerrado.

Una vez que reabrieron, su estrategia se basó en vender solo para llevar, pero en enero de 2021, Café con Arte tuvo que cerrar nuevamente, pues la hermana de Leticia contrajo Covid-19, por lo que su nuevo cierre se extendió del 21 de enero al 14 de febrero, y desde marzo, comenzaron a recibir clientes, ya que contaban con sus vacunas aunque con un aforo de 50 por ciento.

Parte de su protocolo de prevención incluye el uso de cubrebocas, gel antibacterial, lavado constante y ventilación.

Durante diciembre, que suele ser el mejor mes para el Café, lograron recuperarse un poco en ventas por los pedidos de galletas, pasteles, entre otros postres. Enero, ha sido un mes bajo, sobre todo por la cuesta de enero, la inflación y el repunte de casos omicrón. De seguir con altos índices y casos, “si es necesario volveremos a cerrar porque hay que cuidarnos todos”.

Como parte de los efectos que ya están viendo por los casos de Omicrón, Leticia indica que es la baja afluencia de personas, quienes expresan temor o están aislados por enfermedad.

De acuerdo con un sondeo del Consejo para el Desarrollo del Pequeño Comercio y la Empresa Familiar, la cuarta variante de Ómicron está provocando una reducción del 60% de las ventas de los negocios, así como un incremento en los gastos médicos de familiares y de empleados.

Asimismo, un 54% de los negocios tiene personal contagiado de Covid-19 y con la variante Ómicron y 10% ha tenido que cerrar por los contagios, lo que ha provocado que 64% de los negocios hayan tenido menos ventas.

Entre los negocios más afectados destacan:

  • Joyerías del Centro Histórico de la Ciudad de México
  • Tiendas de abarrotes y misceláneas
  • Restaurantes
  • Refaccionarias
  • Recauderías
  • Carnicerías
  • Venta de pescados y mariscos

La estrategia

Para mantenerse vigentes, Leticia y Rocío siguen haciendo pedidos en las calles cercanas, adoptaron la tecnología para citar pagos con tarjetas, actualizar el Wi-fi e impulsar su presencia en redes sociales, así como ampliar sus horarios, que hoy son de 8:30 a 20:00 horas. La venta de las pinturas de Leticia, también les ha permitido tener ingresos extras.

“Ya teníamos redes, pero desde hace cinco meses las he trabajado más para que nos conozcan y conectar con la gente. Por ahí, ya nos han hecho pedidos como galletas que hasta mandan el Uber para recogerlas”, explicó Frida Mendoza, quien trabaja con su mamá en la cafetería.

El futuro de la pandemia es incierto pero Leticia confía en que todo marchará bien y aunque les ha costado recuperarse porque su negocio es pequeño, para este año planean expandirse y “hacer crecer la familia del café y salir de la colonia”, afirmó Frida.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario