Cómo dejar de ser el “milusos” en tu negocio

Foto: Cortesía

Para un emprendedor delegar es más que un problema de confianza, es también de presupuesto. Quien inicia un negocio difícilmente puede darse el lujo de ampliar su nómina por los gastos que ello representa; sin embargo, tampoco puede perder de vista su función principal, que puede ser vender o innovar para hacer crecer la empresa, por lo que encomendar funciones a otros es necesario.

Para atender esta necesidad, Hugo Bretón y Gabriela Manzur idearon “Octhopus”, una startup que “echa una mano” a los quehaceres de emprendedores y dueños de pequeñas y medianas empresas, para que tengan tiempo de atender sus prioridades.

La iniciativa surgida de la primera generación del Founder Institute enlaza a empresarios con profesionales independientes en temas como marketing, administración de redes sociales, contabilidad. El servicio se otorga por hora, y se adquiere en paquetes mensuales, con precio que van desde poco menos de los 2,000 pesos.

“Se trata de ejecutivos virtuales, de trabajo en línea. No acudimos a la empresa. Tenemos una serie de servicios de marketing y de productividad. El perfil de nuestros ejecutivos es distinto a los de un asistente general, tienen educación universitaria, y en algunos casos han estado en docencia o marketing, tenemos el caso particular de una persona que fue directora de una agencia de mercadotecnia”, explica Hugo Breton, director general de Octhopus.

Uno de los pocos servicios que requiere la presencia física en la compañía del cliente es la organización o digitalización de archivos. Octhopus envía un mensajero para recoger la documentación, que es organizada según conforme los lineamientos solicitados por el cliente y luego el mensajero vuelve a entregarla.

“El contacto es limitado porque a los grupos de talento que buscamos les ofrecemos flexibilidad. Estos grupos no necesariamente están buscando trabajo. Nos acercamos a ellos usando varias fuentes: foros, sitios de búsqueda de empleo, pero nuestro reto es hacerlo de manera más consolidada y masiva”, expone Bretón.

La joven empresa se dirige a tres grupos de clientes: emprendedores y freelancers; dueños de pymes para quienes no tiene sentido tener a personal de tiempo completo en tareas que requieren poco tiempo; y ejecutivos que deseen liberar su tiempo para pasar más horas en familia o en otras actividades.

EN LA CURVA DE APRENDIZAJE

Octhopus nació en septiembre una vez concluido el periodo de incubación en el Founder Institute. El equipo está compuesto por ocho personas entre directivos y ejecutivos virtuales. Sus clientes y prospectos suman 10 de momento.

Hugo Bretón señala que en los últimos meses se han dado a la tarea de sistematizar procesos, formar paquetes de servicios para clientes, capacitar y certificar a su personal, del que se busca esté facultado para asesorar al cliente en temas de marketing y productividad.

Uno de los retos en puerta para Octhopus será comunicar de manera eficiente su oferta de servicios, comenta Bretón: “Que –el cliente- se sienta tranquilo de trabajar justamente con alguien en línea… una vez comienzas a trabajar es sencillo ver el valor, pero el concepto de trabajar en línea en a veces ajeno a estos segmentos. Quisiera hablar contigo en unos meses y decirte que ya tenemos 50 clientes, eso nos traerá crecimiento y ayudará a refinar el modelo”.

Consolidar el equipo de trabajo es otra de las tareas que llevarán a cabo este año. El emprendedor divide su tiempo como empresario y ejecutivo de otra empresa, lo que complica su labor. El tercer reto será conseguir recursos para crecer.

“Este es un modelo de negocios escalabre, pero tener más clientes y un equipo consolidado en una plataforma tecnológica, donde ellos puedan compartir información va a depender de la inversión, que también es un reto que hemos tenido en los últimos meses”, concluye el entrevistado.

[email protected]

CRÉDITO: 
Angélica Pineda/ El Empresario