Casi 50% de pymes y 30% de mipymes han sido víctima de delitos

Robo hormiga, extorsión y asalto de mercancía, lo más frecuente. Foto: Especial

Hace unos años, Ramón Muñoz comenzó un negocio de alimentos en la Ciudad de México. Todo marchaba bien y los clientes aumentaban cada vez; sin embargo, la delincuencia se hizo presente, primero con un asalto, robo de sus vehículos para el servicio a domicilio y con el mayor problema, extorsión, en particular “derecho de piso”, lo que con el tiempo le obligó a cerrar y comenzar de nuevo en otro estado.

“Todo estaba muy bien, aun con los robos nos pudimos levantar y pensábamos en abrir sucursales del restaurante, pero con el tiempo empezaron a llegar ‘cobradores’ y las extorsiones comenzaron, al grado de que intimidaban muy feo. La verdad fue muy grande el susto y aunque cedí una vez, ya no me quise arriesgar así que cerré y me fui comenzar de nuevo en otra parte”, narró en entrevista con El Economista.

Su negocio forma parte de la estadística de pymes que han sufrido algún tipo de delito, que afecta a 48.3% de las pequeñas empresas, 29.6% de las microempresas, 56.4% de las medianas y 51.5% de las grandes, de acuerdo a la quinta edición de la Encuesta Nacional de Victimización de Empresas (ENVE) 2020, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

El informe revela que durante 2019, un 30.5% de las unidades económicas del país, en promedio 1.5 millones, sufrieron algún delito, de las cuales 34.2% son del sector comercio, 25.4% de industria y 27.8% de servicios. En total, suman una tasa de 3,046 víctimas por cada 10,000 unidades económicas.

Aguascalientes es el principal afectado por la delincuencia, particularmente por robo o asalto de mercancía o dinero, seguido del Estado de México, Guanajuato, San Luis Potosí, Tlaxcala y Sonora. Los que menos incidencia tienen son Chiapas que enfrenta el robo hormiga, Coahuila, Yucatán, Tamaulipas y Guerrero.

Entre los delitos más frecuentes se encuentran los siguientes con su tasa por cada 10,000 Unidades Económicas:

  • Robo hormiga - 1,013
  • Robo o asalto de mercancía - 921
  • Extorsión - 688
  • Robo mercancía en tránsito - 450
  • Actos de corrupción - 400
  • Robo total o parcial de vehículo - 363
  • Daños a instalaciones, maquinaria o equipo - 103
  • Otros delitos como ciberataques, secuestros de propietarios y robo en distintas maneras

El robo hormiga se posiciona como la principal causa de delito en empresas de todos los tamaños que se ha mantenido en los últimos años. En cambio, la extorsión y el robo de mercancía en tránsito, han tenido un aumento significativo.

En las pymes, la extorsión es la principal causa de delincuencia, especialmente las que se decían al sector de industria y servicios, como fue el caso de Ramón. Durante 2019, se cometieron cerca de 912,000 extorsiones, una tasa de 1,821 extorsiones por cada 10,000 unidades económicas.

En 92.5% de los casos, la extorsión fue telefónica y 6.2% fueron pagadas.

La extorsión se da mayormente en estados como Coahuila, Nuevo León, Baja California Sur, Durango, Guanajuato, Yucatán, Ciudad de México y Estado de México.

Ninguna empresa se salva

Desde hace 10 años, Juan Camacho se desempeña como supervisor de seguridad en un centro de distribución de una cadena comercial grande en el Estado de México, en donde ha sido testigo de todo tipos de delitos como el robo hormiga, que si bien es común por parte de clientes, también se da mucho por parte de los propios empleados.

“Los robos hormiga, por lo general son más difícil detectarlos al menos que alguien nos haga el reporte. Lo más frecuente en robos es por consumo de alimentos como galletas, chocolates, se toman los jugos, etc. La última vez encontramos condones en uno de los colaboradores. Hay gente que no valora su trabajo y por eso han corrido a muchos”, manifestó a El Economista.

Asimismo, confesó que el delito más común es el robo al transporte de carga hacia los proveedores que llegan al almacén, que generalmente, se da en aquellos que no viajan custodiados y se dan más en las temporadas que mayores promociones da la empresa, como el mes de julio.

Y son precisamente los viajes por carreteras o autopistas, uno de los momentos en que las empresas se sienten más inseguras, pues es donde más robos se hacen. Sonora, Chihuahua, Sinaloa, Oaxaca, Veracruz, Guerrero, Nayarit y Campeche, son los estados que más lo padecen.

El problema, agrega Juan, es que los transportistas no levantan denuncia o queja por temor a represalias, ya que se roban sus identificaciones y son amenazados.

Esto forma parte de las principales causas para no levantar denuncias, pues como lo indica el ENVE, más del 90% no lo hace por miedo al agresor y extorsión, así como por el tiempo que involucra hacer el proceso (33.8%), no tener pruebas (14.3%), malas experiencias con la autoridad o considerar el delito de poca importancia.

En 2019, sólo se inició carpeta de investigación en 8% de los delitos totales, lo que significa que 92% de delitos no se denunciaron o no se inició carpeta de investigación. De los delitos que sí lo hicieron, un 61.7% no se resolvieron.

Juan estima que al año registran de 15 a 20 robos a proveedores, de los que les llegan a reportar, por lo que en temporadas fuertes como el pasado mes de diciembre, se alían con una corporación de seguridad externa para evitar delitos en la zona.

Los costos de la delincuencia

Cualquier tipo de delito deja costos muy elevados, que incluso pueden acabar con la vida de las empresas.

Tan solo en 2019, el costo total de la inseguridad dejó un monto de 226,000 millones de pesos, lo que representa 1.2% del PIB, un aumento de 58,000 millones desde 2017.

Asimismo, las medidas preventivas representaron un gasto estimado de 132.7 mil millones de pesos. En tanto, la pérdida monetaria por haber sido víctima de uno o más delitos, ascendió a 225.9 mil millones de pesos.

El delito que más pérdidas dejó es el secuestro con 329,350 millones de pesos, seguido del robo total del vehículo con 242,208. Querétaro es el estado con el costo más alto con 349,236 millones seguido de la Ciudad de México con 312,216 millones de pesos.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario