El bienestar como una motivación para emprender

El propósito es transformar la vida de los demás y ayudarlos. Foto: Especial

Tener un buen empleo y alta retribución salarial puede parecer lo ideal y anhelado, pero en muchos casos esto no genera satisfacción ni bienestar.

Esto le ocurrió a Roxana Aguilar, psicóloga que a pesar de haber tenido posiciones gerenciales en el área de Recursos Humanos, la presión y el estrés cobraron factura a su salud como problemas en la matriz. Asimismo, se sentía insatisfecha al no poder expresar su creatividad como deseaba, por lo cual en ninguno de sus empleos duraba más de dos años.

“Empecé a tener problemas en la matriz, que me llevaron al quirófano. Descubrí que tenía que ver, en parte, con mis emociones y al buscar tratamientos alternativos llegué a un círculo de mujeres y ahí descubrí que era lo que necesitaba, lo que quería hacer. Busqué uno en la ciudad y cómo no había, comencé a crearlos”, explica en entrevista a El Economista.

En el 2008, dejó su empleo y decidió incursionar en el mundo del emprendimiento con el objetivo de vivir plenamente y ayudar a otras personas a brindarles paz y bienestar.

Así creó Redes Lunarias, círculos de mujeres, que ayuda a empoderarse, aventurarse a nuevos retos, mejorar su salud física y psicológica, las relaciones con amigos y familia y sobre todo, vivir plenas. “Un negocio diferente pero con gran retribución”.

El principal objetivo de los encuentros, donde también se da meditación, talleres y pláticas, es tener un espacio que muestre un camino hacia la creatividad, que inspire a crear más y permita conectarse con su energía y feminidad.

“Cuando empecé con los círculos, no imaginé que pudiera vivir de ello, pero me di cuenta que el mercado del bienestar es algo que está creciendo y va a la alza. Con el estrés actual es necesario acudir a un servicio de bienestar para lograr un buen equilibrio. Si invertimos la misma proporción en ellos como en el empleo, seríamos más productivos y felices trabajando”, confiesa.

Empezó haciendo círculos de cuatro horas al día, con un costo de entre 300 y 500 pesos. Ahora duran seis meses o un año y tiene un programa de membresías que incluye cuatro horas una vez al mes, entre 600 y 900 pesos, dependiendo las actividades.


Pilates para vivir plena

Otro caso de emprendimiento por bienestar es el de Xiomara Gutiérrez, apasionada por el bienestar físico, que tras una serie de problemas de salud, descubrió su más grande pasión: los pilates.

A los 17 años, fue diagnosticada con escoliosis, enfermedad que causa una curvatura hacia los lados de la columna vertebral, lo que repercutió fuertemente en su desarrollo social y emocional, que incluso le provocó subir 10 kilos. Tras buscar actividades físicas, conoció los pilates e inmediatamente se enamoró de los beneficios que daba a su salud, pero sólo eran una forma de mantenerse plena.

Con el tiempo, obtuvo importantes empleos e ingresó a empresas como P&G, pero algo no la satisfacía completamente ni sentía que ese era su camino, quería independencia, cuidar de su familia y ser completamente plena y feliz. Ahí hizo de los pilates su emprendimiento.

Jamás esperé dedicarme a eso. Yo estudié Contaduría Pública y Finanzas, y de mí se esperaba otra cosa, pero desde que lo conocí me apasioné aunque en un principio no podía practicarlos mucho porque era muy costoso”, revela la emprendedora.

Tardó siete años en emprender hasta que finalmente, en colaboración con una socia, en junio del 2014, abrió su primer estudio JIRAF en Toluca, en donde habita.

Aunque ha pasado por múltiples retos como el nacimiento prematuro de su hija y robo de la marca por su ahora exsocia, a la fecha ya cuenta con tres sucursales con su nuevo nombre Fitbeat Lab y más de 200 clientes, a quienes busca ayudar en sus problemas físicos y contagiarlos de sentirse plenos y felices.

“Los pilates son los que me hacen feliz. Aunque me pagaran mucho dinero en otro tipo de empleo, no lo aceptaría porque el bienestar que me dan y el deseo de ayudar a otros es más fuerte”, afirma Xiomara.

El mundo de los gimnasios

De acuerdo con el Instituto de Bienestar Global, la industria del bienestar genera más de 3,700 millones de dólares al año en el mundo, lo que representa una oportunidad para emprender.

David Rascón, director de Anytime Fitness, indica que otra forma de cambiar la vida de las personas es a través de un gimnasio, una tendencia que ha posicionado a México como el segundo país de Latinoamérica con más establecimientos.

Añade que también busca complementar esa parte de bienestar y a la vez ayudar a otros, y una forma de lograrlo es con un espacio que proporcione beneficios tanto físicos como emocionales.

“Puede motivar el dinero y el tema de la inversión, pero el propósito es transformar vidas a través del ejercicio. Nos dedicamos a algo que nos gusta y llena de placer ver cómo los usuarios de tu gimnasio van alcanzando sus objetivos”, menciona.

Una opción sencilla para emprender en este rubro, es con una franquicia como las que ofrece Anytime Fitness, que hasta el momento tiene 4,300 sucursales en 36 países y para la cual se requieren entre 4.3 y 6 millones de pesos para adquirir una, dependiendo el tamaño de espacios y localización. El retorno de inversión es de 48 meses en promedio.

Así, el dueño de una franquicia podrá ofrecer membresías de 700 pesos que incluyen diferentes servicios como entrenamiento funcional, clases de yoga, spinning, pilates o baile, todo un conjunto de actividades de bienestar.

“Otro objetivo es crear comunidades saludables. Cuando perteneces a un gimnasio vas creando vínculos con la gente y así se van apoyando y motivando unos con otros”, finaliza.

[email protected]

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario