Bermuda, el dispositivo que purifica el agua de mar

Marco Barba creó un dispositivo que convierte en potable el agua de mar. Foto: Cortesía

Marco Barba estaba estudiando la carrera de diseñador industrial en Mérida, Yucatán, hasta que un día conoció más a detalle las vidas de los pescadores y los riesgos a los que se enfrentan, como naufragar y no ser rescatados a tiempo. Ahí fue cuando su mente comenzó a buscar una solución para ayudarlos.

Partiendo de los conocimientos de su carrera, hace dos años comenzó a diseñar Bermuda, un purificador de agua de mar para emergencias que funciona con energía solar, pues había visto que uno de los principales problemas a la deriva es la falta de líquidos potables.

“El purificador les ayudará a sobrevivir a la búsqueda, entre 10 y 15 días como máximo. Beber el agua de mar no es adecuado porque causa daños al riñón e hígado, ya que el organismo trabaja más de lo normal”, detalló en entrevista con El Economista.

El funcionamiento

El emprendedor de 26 años de edad, indicó que Bermuda funciona gracias al proceso de evaporación del agua que se logra con la exposición al sol, la presión generada dentro del dispositivo y a su cuerpo inflable de tres capas: exterior que es semi transparente de color negro; interior de aluminio recubierto con plástico para concentrar más el calor, e intermedia que es el aire que se produce al inflar la estructura que ayuda a regular la temperatura y optimizar el proceso.

En la parte superior, tiene una tapa de llenado con una válvula en donde se introduce aire para generar una presión interior más alta y así el agua logre evaporarse con mayor rapidez.

Posteriormente, las gotas condensadas caen en el depósito del agua destilada y cuando se acumula cierta cantidad, sale por la válvula de vaciado, pasando antes por el filtro que limpia el líquido para ser bebido.

Para crear el dispositivo, utiliza materiales plásticos de polietileno y su costo final es de 25 dólares. Cerca de 100 millones de pescadores no tienen tecnología de punta para realizar su trabajo, por lo que este Bermuda promete ser un gran aliado en sus labores a un precio accesible, ya que si bien hay dispositivos similares en el mercado, su precio es muy elevado.

Algo importante que Barba resaltó es que Bermuda sólo es para pescadores y situaciones de emergencia, no para el consumo de una vivienda,porque se requieren otros factores en el diseño.

Bermuda ha tenido gran impacto en la población pesquera mexicana e incluso ha atraído la atención de otros países como Filipinas, Australia y Argentina. También se ha compartido su proyecto en países como Alemania y Hong Kong.

Otro de los intereses de Marco es el diseño de artículos de supervivencia para campistas.

Premio Dyson

Ante la innovación de su proyecto, en 2018 fue reconocido con el Premio James Dyson, el cual se otorga a estudiantes universitarios de ingeniería, diseño de producto y diseño industrial, así como aquellos graduados en los últimos cuatro años, que tengan proyectos que resuelvan problemáticas sociales.

Para Barba, el principal reto ahora es conseguir el financiamiento para comenzar la producción, cuatro millones de pesos, lo que considera le tomará entre siete y ocho meses. Con ello, ya podrá comenzar la primera producción del producto.

“El miedo de los pescadores de quedarse a la deriva es muy grande, por lo que Bermuda les da una esperanza que podría salvarles la vida”, finalizó.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario