Ayudan a reducir costos en construcción

Foto: Cortesía TechBA

Para enfrentar los problemas de costos y sustentabilidad que aquejan a la industria de la construcción, México apuesta por la fabricación de productos sostenibles de base tecnológica, lo que contribuirá a que ese sector crezca 3.5% a finales de este año, estima la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC).

Esta labor enfocada a crear productos tecnológicos, sustentables, que reducen costos es retomada por Polec, empresa mexicana fundada por Jorge Rodríguez en 2012, quien creó Polibrick, un polímero (macromoléculas químicas) capaz de moldearse como ladrillo, block, adobe, tabique y panel, que puede replicarse en cualquier superficie al ser mezclado con el suelo y agua de la localidad.

Esta tecnología tiene cinco años de investigación y surgió por la necesidad de crear una patente enfocada al mejoramiento de los suelos. Una vez validado el método, se incubó el modelo y Polec comenzó a vender sus productos.

El polímero puede ser fabricado en cualquier país o región lo que proporciona una ventaja competitiva al reducir hasta un 40% los costos logísticos, por ejemplo del traslado de líquidos, que por lo regular incrementa el precio 25 por ciento. También se evitan impuestos de exportación, que pueden llegar a ser de 2% del valor total.

“Trabajamos en alianzas estratégicas con las empresas químicas de la localidad para la fabricación del polímero, con esto evitamos costos de exportación y traslado de líquidos”, comentó Jorge Rodríguez.

Polec también ofrece asistencia técnica, por lo que cuenta con un sistema de distribución que le permite abarcar diferentes sectores de la construcción: ladrillero, constructoras de nivel medio regional, pequeñas distribuidoras y consumidores finales para un uso único.

“Hemos aplicado esta tecnología en tiendas de autoservicio, a una de ellas le construimos una sucursal y restaurante en la playa de Manzanillo, en condiciones de suelo muy adversas. También hemos trabajado con desarrolladoras de parques industriales y constructoras de vivienda de interés social”, apuntó Rodríguez.

La inversión realizada por Jorge Rodríguez y sus socios Gustavo Langle y Jorge Conde fue de cerca de 10 millones de pesos, capital con el que se consolidaron las marcas (Polec y Polibrick), y se desarrollaron dos patentes nacionales y una internacional en tecnología, aplicación y venta.

“La tecnología tiene una ventaja competitiva, aunque tu patente dure mucho años, más adelante va a existir un producto similar que cubra la misma necesidad. Nosotros seguimos invirtiendo en investigación, porque provee cinco años de ventaja tecnológica. Si en ese lapso haces el siguiente desarrollo, la curva de los cinco años se vuelve a ampliar”, destacó.

ALIANZAS

Polec firmó recientemente un joint venture con Nano Labs Corp, enfocada al retail para colocar un producto basado en tecnología de autoconstrucción, pero adaptado al mercado norteamericano. Esto a raíz del periodo de aceleración que tuvo con TechBA, el programa de la Fundación México-Estados Unidos para la Ciencia (Fumec).

Para ello asistieron a un Boot Camp, en Austin, Texas, a fin de capacitarse y conocer nuevos mercados. Ahí pudieron validar su tecnología en la Universidad de Texas.

Respecto a la construcción en México el directivo abundó: “La tecnología en México siempre cuesta trabajo. En Estados Unidos aterrizan la tecnología al mercado, por ejemplo, el Departamento de Transporte dedica una parte de su presupuesto a investigación, pero está labor es aplicada; quiere decir que si tienes una nueva tecnología, ellos hacen una prueba y si te validan, pasas a su catálogo para que utilicen tu producto”.

“Otra ventaja son los supermercados y canales que existen para la construcción. Estados Unidos tiene cadenas posicionadas en toda la unión americana y negociar con ellos te permite acceder a todos esos mercados. En México este mercado aún no está formado; el ejemplo más cercano es el cambaceo”, finalizó.

acv

CRÉDITO: 
Arturo Cardoso / El Empresario