Anudando para preservar artesanía mexicana

Foto: Cortesía Samsung

Con apenas medio año de existencia, Anundando tiene muy claro el futuro por el que trabaja. Esta iniciativa social con cerca de 10 integrantes, es comandada por Raquel Sereno Rivas, diseñadora de profesión y amante de la artesanía mexicana y la sustentabilidad por convicción.

La joven empresa, en la que también participa Alan Sereno Rivas, hermano de Raquel, está por concluir su ciclo en la incubadora de negocios del Tecnológico de Monterrey, aunque ya llamó la atención de la diseñadora y empresaria Cristina Pineda, fundadora de la firma Pineda Covalín, quien expresó su deseo de colaborar en Anudando próximamente.

Anundando es una organización social que utiliza materiales de reúso, como bolsas de plástico para la industria textil, y a la par trabaja con estos materiales con artesanos mexicanos de cinco estados en la elaboración de productos funcionales y contemporáneos, como lámparas, colgantes, cojines, entre otros.

Entre sus más recientes reconocimientos está el tercer lugar en el Launching People, organizado por Samsung Electronic, el marzo pasado. Fue ahí donde conversamos como su líder y fundadora Raquel Sereno.

—¿Qué te motivó a llevar a cabo este emprendimiento?

Yo estudié Diseño y Artesanía en la Universidad de Brighton e hice una maestría en Diseño Sustentable. La razón para hacer esto es porque soy una apasionada de la cultura y de la artesanía mexicana. Es realmente una tristeza que en tantas comunidades estemos perdiendo este aspecto por la falta de difusión y de infraestructura.

Lo que hacemos es colaborar con los artesanos mexicanos, que tienen tanta experiencia y talento de generaciones, para mostrarles un poco lo que es la producción sustentable. Nos interesa mucho trabajar con materiales de reúso y modificar sus diseños a otro tipo de productos más funcionales y contemporáneos, sin quitarles esa historia y esencia que tienen
Yo no quiero alterar su diseño, ni lo que llevan dentro, porque es lo que vale, y es lo que quiero transmitir en esas piezas.

—¿Encontraste resistencia por parte de los artesanos para trabajar con materiales distintos a los tradicionales?

Hemos tenido mucha suerte. Trabajamos con artesanos de comunidades del estado de México, Querétaro, Michoacán y Guanajuato. La gente está muy abierta, tiene necesidad de seguir adelante, algunos sí lo ven como algo diferente y se sienten invadidos hasta cierto punto. Pero hemos comenzado a probar, no me han dicho que no de manera tajante, están abiertos a probar.
Los artesanos son gente de mucha creatividad, que a lo mejor no tuvo oportunidad de tener una preparación más formal, pero el ingenio, la iniciativa y a la energía la tienen.

Nos hemos tenidos que acoplar a su forma de vida y de trabajo. Ellos trabajan con otros tiempos, con otras prioridades, pero creo que al ser Anundando una empresa social que quiere preservar la artesanía, tenemos que ir de la mano con ellos. A lo mejor ahorita es adaptarnos a como ellos trabajan y más adelante introducirlos a otra forma de laborar.

—¿Te ha costado convencer a los inversionistas de apostarle a tu proyecto?

Sí, sobre todo porque es un mercado nuevo. El mercado social incluso tiene poco en México, y el diseño nacional tiene cuatro años de haber sido realmente explotado. Somos un poco malinchistas, nos da pena lo mexicano y le damos a todo lo que es extranjero.

Estamos empezando a buscar financiamiento, los fondos. Somos una empresa joven, comenzamos hace seis meses y estamos por terminar con la incubadora de empresas de Tecnológico de Monterrey.

Somos un equipo muy chiquito. Realmente mi motor y fondeador es mi hermano, que cree ciegamente en mí. También están dos diseñadoras holandesas, con una hice mi maestría y de ahí salió la idea, y la otra desarrolló la técnica del reúso de bolsas de plástico para la industria textil, que es lo que estamos sacando al mercado.

Somos el equipo base, y a partir de ahí están nuestros artesanos estrella en cada comunidad, que son los que realmente nos ayudan con el trabajo pesado y a sacar el producto adelante.


—¿Cómo ha sido para ti crear esta empresa?

Realmente muy difícil. Yo tengo una formación creativa y he tenido que estudiar la carrera en tres o cuatro meses y en ese tiempo conocer también administración y finanzas. Ha sido complicado, pero alentador.
Estoy muy contenta y creo que uno como cabeza de una empresa debe tener conocimientos en todas las áreas o noción para poder manejarla de manera justa para que salga adelante.

—¿Cuál es el futuro para Anudando?¿Qué tienen en mente más adelante?

Estamos viendo más allá de crear una empresa. Queremos trabajar como empresa social con los artesanos, pero más adelante queremos tener una fundación, donde gran parte de las ganancias se reinviertan en las comunidades, creando infraestructura, para que ellos conformen microempresas y trabajen para nosotros. La idea es crear ese sistema.

—¿Cuál es el siguiente paso que dará Anudando?

Estamos por terminar el proceso de incubación y el siguiente paso será salir al mercado. Esperamos que en julio o agosto estemos iniciando con eso. Otra parte importante será participar en la Semana del Diseño en México, que se realiza en octubre. Ahí será donde realmente arrancaremos con todo.

—Finalmente ¿qué consejo te dio tu mentor del Launching People?

Fue una excelente persona. Fue nuestra primera estrellita, que creyera en nuestro proyecto. Su consejo fue levantarme todos los días con una sonrisa y, aunque haya obstáculos y problemas por resolver, no hay que darse por vencidos. No hay que perder la esencia de lo que es la empresa y el proyecto.

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CRÉDITO: 
Angélica Pineda/ El Empresario