Con amaranto empoderan a mujeres mexicanas

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La empresa social les enseña a las mujeres de comunidades rurales a cultivar el alimento y comercializarlo

México tierra de amaranto (MTA) es un proyecto social que busca que el amaranto sea conocido en todo el país y se use como estrategia para mejorar la nutrición de la población, la salud y las condiciones de vida, principalmente de las comunidad rurales.

La idea surgió en el 2015, como un proyecto escolar del Instituto Alpes, en Querétaro, que después se convirtió en un negocio, que además de ser rentable ayuda a las comunidades de escasos recursos a mejorar su economía y salud.

La creadora es Mary Margarete­ Delano, quien con el apoyo de su hermano John, doctor en ciencias, estudiaron el amaranto y confirmaron sus beneficios para la salud, como el de reducir los niveles de colesterol en la sangre, prevenir cáncer de colon, brindar energía, ayudar al desarrollo del cerebro y fungir como antidepresivo natural.

Además, el alimento de origen vegetal contiene todos los aminoácidos esenciales, lo cual lo convierte en un sustituto de carne.

El objetivo de Tierra de Amaranto es promover el cultivo del amaranto de traspatio, por lo cual se le enseña a las amas de casa a sembrar el alimento y cocinar con él. Para hacerlo posible se formaron promotores comunitarios, mujeres líderes en sus comunidades, encargadas de instruir sobre la siembra y el consumo del amaranto así como de las mejores formas de cocinar el alimento.

“Se integran 30 gramos de amaranto en su dieta diaria, ya sea en agua, tortilla, guiso o postre, a fin de combatir los problemas de obesidad y diabetes en la cocina diaria”, dice en entrevista para El ­Economista Margarete Delano.

A la fecha, la organización ha llevado la cultura de la siembra y autoconsumo del amaranto de traspatio a 150 comunidades y en el 2017 se beneficiaron 1,600 personas.

Margarete Delano también dice que se creó una alianza con el Instituto gastronómico de Querétaro, donde se han desarrollado concursos de innovación gastronómica con amaranto y se forman cocineros para enaltecer el uso del grano y las hojas, “que tienen una sabor a espinaca y son ricas en ácido fólico, hierro, calcio y vitamina C”.

cambiando vidas

Cada promotora tiene un ingreso mensual aproximado de 3,500 pesos mensuales, por las actividades de supervisión y organización de eventos. Contar con este ingreso ayuda a que la familia salga adelante.

“Algunas de las promotoras ya crearon sus propios negocios y enviaron a sus hijos a estudiar”, dijo. Así se formó la primera dentista de una de las comunidades, otra abrió su panadería y muchas más han mejorado sus ingresos económicos.

La organización también resuelve la falta de agua con la construcción de sistemas de captura de agua de lluvia y brinda caja de ahorro. Además, en algunas comunidades existen microinvernaderos­ que venden la hoja del amaranto al Centro de valor agregado (Cenva), empresa creada por MTA con apoyo de Walmart, para realizar la comercialización de los productos.

“La idea es volvernos sustentables”. Cenva compra el excedentes de hoja y grano de amaranto a las comunidades y lo comercializa en puntos de venta, asegurando que el valor agregado regrese a las comunidades”, finaliza Delano.

en 2017, México tierra de amaranto fue reconocida por el Premio Visionaris UBS al emprendedor social por su éxito en la implementación de esfuerzos colaborativos e impacto de las iniciativas.

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CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez / El Empresario