Afinan para Enactus proyectos sustentables

Foto EE: Angélica Pineda

La organización internacional con presencia en México dio a conocer la sexta edición de su certamen nacional, que en esta ocasión convoca a 1,000 emprendedores universitarios de 78 instituciones.

Karen Medina, estudiante de Relaciones Internacionales de la Universidad del Valle de México, campus Lomas Verdes, se declara “superemocionada” y lista para presentar su proyecto del sazonador artesanal, con el que repetirán en la Competencia Nacional Enactus 2014, que se llevará a cabo los días 8 y 9 de junio en el Centro Expositor, en la ciudad de Puebla.

La universitaria es una de los 1,000 participantes de 78 instituciones de educación superior que reúne por sexta ocasión esta competencia, que busca estimular desde las aulas los proyectos empresariales sustentables. El ganador representará a México en la final internacional que se celebrará en octubre próximo en la Beigin, China.

La también vicepresidenta del equipo Enactus Lomas Verdes, integrado por 200 estudiantes de diversas carreras, explica que el Sazonador artesanal está elaborado con el chile Chiltepín, que se cultiva en Veracruz. Los estudiantes trabajan con 10 mujeres, quienes elaboran el sazonador bajo estrictos estándares de calidad e higiene. Con el apoyo de la UVM y las utilidades que genera la comercialización de este producto, se logró constituir una empresa administrada por las mujeres que elabora el sazonador.

“Estamos listos para ver los resultados de otros equipos y para enseñarles lo que nosotros hemos logrado. La competencia es un escenario que nos abre Enactus México para cuestiones laborales, pero también es la oportunidad para dar a conocer las comunidades con las que trabajamos y compartir las historias de las personas que trabajan con nosotros”, expone Karen Medina, quien tendrá 17 minutos para convencer a los jueces que su proyecto merece esta vez el primer lugar, luego que el año pasado obtuvo el segundo sitio en la competencia nacional.

MODA Y RECICLAJE

Enactus es una organización civil con presencia en 36 países que promueve el espíritu empresarial entre los estudiantes universitarios y canaliza su talento a proyectos multidisciplinarios, amigables con el medio ambiente y con impacto en las comunidades menor favorecidas.

Y eso es precisamente lo que destaca Diego Armando Ramírez Solano, estudiante de Mercadotecnia de la UVM campus Texcoco. “La competencia Enactus trata de tres cosas: ambiental, social y económico, y Pasni –su proyecto- se adapta a ello.

Ramírez Solano representa a un equipo que presentará a los jueces la empresa Pasni Design, dedicada a la reutilización de lona comercial para elaborar bolsas y mochilas. En este proyecto también participan mujeres artesanas quienes, según el universitario, perciben un salario mayor al promedio por el trabajo que elaboran.

“Es la segunda vez que participamos, el año pasado fuimos tercer lugar a nivel nacional por regiones y fue la primera vez que competíamos. No estamos nerviosos, pero sí muy entusiasmados. La competencia es una oportunidad de incidir más en la sociedad.

HUERTOS CONTRA OBESIDAD

De acuerdo con su página web, en México, Enactus tiene alianzas con 70 universidades de 21 estados. Al año sacan adelante más de 100 proyectos lo que ha demandado 140,000 horas de trabajo. A lo largo de cinco años, la competencia nacional ha impactado a 200,000 mexicanos con los proyectos sustentables que apoya.

Marina Rumaya, coordinadora nacional del proyecto Enactus México explica que además del trabajo que los estudiantes inician en las universidades, la competencia les genera otras herramientas valiosas para su formación profesional y personal, como las conexiones con empresarios.

Además de la competencia nacional, existen las especiales realizadas por empresas como KPMG, Walmart, Nestlé o Bacardí, en las que se otorgan estímulos económicos a los ganadores.

A pesar de la experiencia adquirida, a Ana Carmona, estudiante del Tecnológico de Monterrey, campus Toluca, le siguen ganando los nervios y, aunque la competencia le parece abrumadora, destaca que lo más importante es que están ayudando a la gente.

Ana Carmona coordina el proyecto Hurtos Urbanos, que se implementa en la comunidad de San Antonio Buenavista, en Toluca y afirma que con apoyo de la Universidad han logrado extender a otros municipios como Zinacantepec e Ixtlahuaca, en el estado de México, así como en Morelos, Guerrero e Hidalgo.

La idea es colocar macetas elaboradas con llantas usadas en los techos y jardines de las familias participantes. El huerto es a gusto del cliente, pero se le asesora para escoger aquellas semillas que el frío clima mexiquense permita cultivar.

El proyecto va dirigido a toda familia, pero son los niños quienes con más entusiasmo han adoptado el huerto.

“Nosotros llevamos germinados a las cosas que aceptan participar y los niños y papas se encargan que vayan creciendo con cuidado. Les damos todos los materiales para evitar plagas y su crecimiento, los niños se emocionan de lo que están haciendo, queremos quitar el tabú de que la comida nutritiva es costosa, así se ahorran dinero al cultivar su propia comida”.

Esta empresa –ya están constituidos como tal- está integrada por 30 miembros y 50 familias.

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CRÉDITO: 
Angélica Pineda/ El Empresario