6 tradiciones familiares que impiden el crecimiento de las empresas

Una gran parte de las empresas mexicanas son familiares. Foto: Especial

Al pensar en comenzar un negocio propio, muchos emprendedores lo visualizan como un proyecto familiar, en donde participen los familiares y se quede como legado para las siguientes generaciones, razón por la cual las empresas familiares representan 45% de las pequeñas y medianas empresas en México, de acuerdo con Radiografía del Emprendimiento en México.

El emprender en familia puede ser una medida de seguridad e impulso; sin embargo, también tiene su lado crítico desde la relación entre todos los integrantes hasta la forma de operar, muchas veces guiándose en tradiciones familiares pero que pueden poner en riesgo la supervivencia del negocio. En México, sólo tres de cada 10 empresas familiares sobreviven a la migración de la primera generación y solo una llega a la tercera generación.

“Muchas veces las empresas familiares heredan no sólo una compañía, sino también una dinámica y operación diaria. Algunas veces son altamente funcionales, de ahí que les hayan permitido sobrevivir al cambio generacional, pero otras, se trata de métodos que fueron efectivos en la época del fundador, pero que ante cambios en el mercado dejan de ser efectivos”, explica Guillermo Cruz, Presidente de ACAD y Socio de RSM México.

Al operar, los líderes y quienes heredan la empresa pueden seguir operando como lo hacían sus antecesores, “así se ha hecho siempre” sin innovar o ver más allá.

Por ello, si vives esta situación en tu organización, es importante que dejes de seguir los hábitos que se tenían y que ya no funcionan, y evites seis tradiciones, que Cruz explica a continuación:

No tener reglas claras

Es fundamental considerar que el desarrollo de habilidades en la administración de negocios no ha sido la misma ni debe serlo, pues las circunstancias cambian.

Muchas de las tradiciones familiares salieron sobre la marcha, pero no cuentan con reglas claras y procesos bien establecidos. Operar una empresa hoy en día, cuando las dinámicas del mercado son mucho más complejas, puede fácilmente descarrilar un pase de estafeta.

Deudas problemáticas

El ecosistema financiero ha cambiado notablemente a lo largo de las últimas décadas. Hoy en día existen productos y servicios hechos a la medida de pequeñas y medianas empresas, esquemas de financiamiento que sirven para potenciar un negocio en su proceso de desarrollo.

Una deuda heredada con tasas de interés altas, sin una planeación estratégica, puede tener consecuencias enormes y presenta un desafío importante en un momento de recambio generacional.

Falta de estrategia

La falta de estrategia es una de las acciones que los nuevos líderes deben dejar de lado, ya que de ello depende en gran medida el futuro de la empresa. Se trata de planes financieros, de digitalización, procesos, incluso de atracción de talento. Éstas serán las bases para tener un crecimiento sólido y sostenido.

“Con frecuencia hay empresas familiares que se han enfocado en sobrevivir, es decir, siguen en el mercado, pero su gestión de finanzas no es óptima. No les permite crecer pero tampoco son tan bajas como para que cierren sus cortinas. Esto se debe en gran medida a una falta de estrategia y gobierno corporativo. El futuro de estas empresas depende mucho del mercado, algunas sobrevivirán (incluso décadas) pero su calidad de vida disminuirá y eventualmente quedarán rebasadas por su competencia”, comenta Cruz.

Miedo al cambio

Sin embargo, en el punto anterior no sólo entra en juego una falta de planeación estratégica. Con frecuencia también existe un miedo palpable al cambio. No se trata de no querer enfrentar retos de alteraciones en un mercado o industria, sino que hay temor por todo lo que se debe realizar para lograrlo. Un liderazgo nuevo en una empresa familiar debe sacudirse esos miedos y presiones para lograr hacer crecer su negocio en el largo plazo.

La resistencia al cambio, apunta el Presidente de ACAD, puede derivar del miedo a ‘arreglar lo que no está roto’ y se dejan de lado los beneficios que pueden traer las ideas frescas y las mejoras.

Administración poco sistematizada

Las empresas familiares tienden a concentrar todo el poder de decisión y ejecución en una sola persona o un grupo pequeño, lo que conduce a no tener procesos sistematizados de la administración y operación, con lo que no cambian o difícilmente lo hacen, ya sea porque los líderes desconocen cómo hacerlo o no cuentan con orientación especializada.

Alianzas mal ponderadas

Parte de la tradición de una empresa familiar tiene que ver también con alianzas comerciales que rara vez se reconsideran. Los proveedores son amigos de la familia (o incluso otros familiares) y, por lo mismo, no se analiza qué tan efectivas son las relaciones creadas para la operación del negocio.

Un reto importante de estas empresas será ponderar la conveniencia de seguir funcionando en esos términos y elegir a los aliados comerciales que verdaderamente aporten valor a la empresa.

CRÉDITO: 
Redacción / El Empresario