4 recomendaciones para cuidar las finanzas de tu empresa

Evita destinar parte de tus ahorros o ingresos en la compañía. Foto: Shutterstock

Emprender no es tarea fácil; requiere dedicación, pasión y resiliencia. Sí bien, una buena idea y marketing ayudan a que el negocio crezca, es necesario poner particular atención en las finanzas de la empresa.

La pandemia nos enseñó que hay problemas que se salen de nuestras manos y si no tenemos una buena administración financiera del negocio, las consecuencias pueden ser catastróficas. Datos del Inegi señalan que desaparecieron más de un millón de micro, pequeñas y medianas empresas durante la pandemia, y las que sobrevivieron vieron afectada su economía.

De hecho, entre los principales problemas que tuvieron las pymes durante la pandemia fue la falta de liquidez. Un problema que refleja la Radiografía del emprendedor de la Asociación de Emprendedores de México, pues 45% de los emprendedores ha tenido alguna empresa que fracasó, el principal motivo es la falta de liquidez, mala administración y falta de acceso a financiamiento.

Bernardo Prum, director de Creze señala que aunque han nacido nuevos negocios “la realidad es que la muerte de estas empresas ha sido un tema pendiente, ya que ante variaciones drásticas del mercado, las pymes son las primeras en desaparecer, principalmente por falta de liquidez”.

Aunque la actividad económica se ha reactivado, existen otros factores como el encarecimiento de los productos y problemas en la cadena de suministros que podrían afectar a los pequeños negocios. Ante este panorama, es fundamental que los emprendedores conozcan cómo manejar mejor las finanzas de la empresa.

Crea un fondo para emergencias

Empieza por conocer tus finanzas: cuánto dinero ganas, cuanto de eso es ganancia y cuánto gastos fijos. Realiza una proyección del monto que ingresará y el periodo, ello te permitirá hacer proyecciones.

Aunque las proyecciones son indispensables, siempre surgen imprevistos que pueden alterarlas, por ello es importante contar con un fondo de emergencias para situaciones que estén fuera de control.

“Si no lo haces, cuando este tipo de situaciones se presenten, tendrás que decidir si pausar las operaciones temporalmente o utilizar capital al que ya le habías asignado otros fines, lo que puede causar un gran desorden financiero e inestabilidad”, destaca la plataforma Bind.

Genera liquidez

Incluso empresas con finanzas sanas y administración impecable pueden tener problemas con el flujo de efectivo y liquidez. Esto se vuelve particularmente problemático cuando se vende mucho, pero el pago llega tarde. Según la ASEM, 39% de las pymes tiene atrasado el pago de facturas por parte de uno o más de sus clientes.

No dejes que la deuda ahogue la operación

Para asegurar la supervivencia financiera del negocio es importante que las deudas se encuentren estructuradas y bien administradas. Es decir, si optas por un financiamiento, este debe enfocarse para hacer crecer el negocio, no a pagar deudas, pues estarías generando una nueva.

“Un crédito obtenido implica que saldar esa deuda sea una prioridad de la operación inmediata, particularmente para que pueda ser optimizado el instrumento financiero. Si se conceptualiza como una inversión, debe utilizarse como capital para el crecimiento y no como un desequilibrante de las finanzas cotidianas de un negocio”, destaca Bernardo.

No mezcles las finanzas personales y empresariales

Iniciar un negocio y contar con pocas ventas no es pretexto para usar las finanzas personales en el negocio, al contrario, es el momento ideal para crear las finas de la compañía.

Evita destinar parte de tus ahorros o ingresos en la compañía, aunque está este pasando malos momentos, de hacerlo afectarás tu economía y cono consecuencia las del negocio.

Lo ideal es tener una cuenta empresarial y desde ahí solventar los gastos de la empresa.

Aunque los contagios de Covid.19 han disminuido, aún existen efectos en los mercados mundiales y ante amenazas de nuevas olas, los emprendedores deben estar preparados para afrontar aumentos de contagios, disminución de clientes o ausencia de colaboradores.

CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez / El Empresario