Cultura organizacional, clave para el éxito de las empresas

Muchas empresas han optado por fortalecer la cultura organizacional como una forma de garantizar el bienestar del equipo de trabajo, impulsar el crecimiento, aumentar la productividad y apoyar cambios en la estrategia corporativa; es una pieza clave dentro de las compañías que permite que sus colaboradores desarrollen un sentido de identidad con la empresa, a través de formas de pensar, creencias y valores, incrementando así sus ventajas competitivas.

La cultura organizacional en una empresa es fundamental para el cumplimiento de objetivos. El desempeño de los trabajadores suele depender del entorno en el que se encuentren, ya que impacta no solo en los resultados directos y la eficiencia de una organización, sino también en el bienestar, la salud física y mental, el entusiasmo, el compromiso y la flexibilidad de sus colaboradores.

De esta manera y ante las circunstancias actuales, ahora más que nunca una empresa debe asegurar que sus creencias, hábitos, valores, actitudes y tradiciones sean compartidos por todo su personal, por ello, es de suma relevancia que la cultura organizacional esté claramente definida y alineada con la estrategia para obtener los resultados deseados y, sobre todo, que demuestre su propia existencia como un diferenciador y facilitador en tiempos de cambio.

En OCCMundial consideramos que para establecer una cultura organizacional exitosa, lo primero que se requiere es tener un liderazgo transformacional. Recordemos que el liderazgo dentro de las organizaciones ha tenido una presión adicional ante la crisis global y se transformó tras la implementación del home office, los esquemas híbridos y las medidas de seguridad en los centros de trabajo. De hecho, los líderes siempre han tenido que equilibrar las necesidades inmediatas con las estrategias y la visión a largo plazo, pero ahora esto se ha vuelto más necesario en la medida que las empresas se recuperan de la pandemia, por lo que no solo deben formular planes para el retorno laboral y ajustar los procesos para su recuperación económica, sino que deben analizar los impactos que esta situación tendrá a corto, mediano y largo plazo.

Este cambio en el liderazgo es necesario, primero para sacar a flote los negocios y cuidar el bienestar de los colaboradores y, segundo, para mantener una cultura organizacional armónica que evite que la situación actual, aunada a la incertidumbre generalizada, intoxique el ambiente laboral y haya fuga de talentos; por ello, el liderazgo debe ser transformacional, que responda a los retos, pero también que logre una contención psicológica y fomente la autonomía y resiliencia en los colaboradores.

Ahora, el liderazgo es una competencia que no es exclusiva de la alta dirección o del equipo gerencial, se debe de reforzar en los colaboradores, especialmente en el contexto actual. No importa el nivel que tenga cada uno, mientras tenga una visión de transformación, que tome decisiones acertadas para sí mismo y para su grupo de trabajo, inspirando al resto a alcanzar una meta en común a corto y largo plazo, lo que sin duda generará un ambiente de trabajo positivo.

A través de la correcta implementación de la cultura organizacional una empresa se vuelve más eficiente y, de esta forma, es mucho más fácil establecer objetivos, crear sistemas para respaldar esos objetivos y para actuar con transparencia, ya que se pueden alinear las actitudes individuales de cada colaborador para entender la visión, valores y objetivos de la organización de forma clara y, con ello, creer en el propósito de su misión, la cual, se transmite a través de diversos canales de comunicación que sean consistentes y que promuevan la retroalimentación constructiva.

* El autor: Sergio Porragas es Director de Operaciones (COO) de OCCMundial.

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