La protección ambiental

¿Por qué un contador público como yo que escribe en una columna que se dedica a temas de administración quiere escribir de la protección ambiental? La respuesta es muy sencilla, por que al igual que muchos individuos conscientes, de cualquier edad y profesión o actividad, recibo a diario un bombardeo constante de los peligros del efecto que está teniendo el paso del ser humano en este planeta.

Hoy por la mañana, mientras yo descansaba viendo las noticias en Internet, mi esposa me pregunto: ¿Cuál es la población actual del planeta? Yo obedientemente me puse a verificarlo por el mismo medio y me encontré con una página que va monitoreando el crecimiento de la población mundial prácticamente de manera continua. No sé hasta donde haya precisión; sin embargo, parece ser bastante creíble. De acuerdo con dicha página (poblacion.population.city/world/) al momento de escribir esto somos en el mundo 7 billones 696 millones 89,120 y creciendo. Existiendo un total de nacimientos el día de hoy de 167,200 y de fallecimientos de 285,950 (datos de las 5:30 de la tarde del lunes 2 de septiembre del 2019).

De acuerdo con esta página, en 1804 la población del mundo alcanzó 1,000 millones; en 1960, año en que nací, alcanzó 3,000 millones, y al día de hoy ya les di la cifra. Es decir que en casi 60 años el crecimiento de la población ha sido siete veces la que hubo desde el origen del hombre (hace tal vez 200,000 años hasta 1804).

Me he llegado a hacer la pregunta, ¿qué estamos haciendo con nuestro planeta? La influencia del ser humano sobre el planeta es evidente, el exceso de explotación de los recursos, la creciente urbanización de áreas que durante millones de años fueron bosques o praderas, la creciente generación de basura no natural y prácticamente indestructible que contamina la tierra y el agua.

Pero, también tiene un sentido más cotidiano desde un punto de vista administrativo. Diario veo cómo el desperdicio sucede en el lugar donde trabajo, el de mis clientes y en general en la comunidad empresarial y hasta gubernamental.

Desde un punto de vista financiero y de los mercados, lo más importante es obtener la máxima ganancia en el menor tiempo posible. La semana pasada hablábamos del desarrollo tecnológico y que el proceso de desarrollar nuevas tecnologías es lento y costoso. Sólo las grandes empresas están dispuestas a hacer esa inversión, pero también es proceso de desarrollar tecnologías que nos ayuden a cuidar del ambiente tienen el mismo problema, pero en muchos casos no generan ganancias, por lo que la motivación para hacerlo es mucho menor.

El propio gobierno tiene otras prioridades, antes que cuidar el ambiente, muchos gobiernos prefieren quemar o contaminar reservas para extraer petróleo u otros minerales, o para sembrar, antes que invertir en conservar y buscar otras alternativas para incrementar la producción alimenticia.

Por otro lado, existen empresarios e iniciativas de los gobiernos que ayudan a generar conciencia de conservación ambiental, como son el plantar árboles, recuperar y sanear áreas dañadas o proteger especies en peligro de extinción.

Vale la pena pensar en proteger y recuperar nuestro medio ambiente, desde mi punto de vista todo el planeta es nuestro paraíso, en comparación con las alternativas que existen en nuestro sistema solar. Invertir en colonizar, desarrollar e industrializar el espacio mientras conservamos la naturaleza de nuestro planeta, no suena tan descabellado después de todo. Son planes que pudieran sonar a largo plazo; sin embargo, de acuerdo con las progresiones que se mencionaron más arriba, tenemos que actuar antes que las consecuencias de una mala planeación nos alcancen.

El autor es socio de Vision Firm México, S.C.