Las finanzas de las empresas también están enfermas

En el 2020 las empresas mexicanas han enfrentado un escenario variable al que cada vez les es más complico hacerle frente. Entre los factores que han provocado altibajos en el 2020 están el nulo crecimiento económico de 2019, la falta de inversión productiva —tanto pública como privada—, la reducción de recursos a niveles escandalosamente peligrosos en sectores estratégicos por el efecto multiplicador que representan en la economía en su conjunto, la agresiva política de fiscalización; aunado al irresponsable dispendio en programas asistencialistas y clientelares, así como en proyectos faraónicos sin viabilidad financiera; mermaron el ambiente de negocios para buena parte de las empresas en México.

Adicionalmente a la situación doméstica, en este primer trimestre del año, situaciones como la batalla comercial entre Estados Unidos y China, el derrumbe de los precios del petróleo y la parada en seco de la economía mundial a consecuencia del Covid-19; han constituido la tormenta perfecta en las finanzas de todo tipo de unidad económica en el país.

Esta pandemia es una amenaza no sólo a la salud pública mundial, también a la economía que funciona en un ambiente globalizado, poniendo al descubierto la fragilidad del sistema en su conjunto, evidenciando la dependencia importadora y la inestabilidad en los precios.

Ante el daño a la economía que ya muestran otros países, debido a la interrupción del comercio y de la actividad de diversas cadenas de producción, y a la penosa parálisis mostrada hasta ahora por el gobierno federal frente a la incertidumbre económica y social que ha generado la pandemia del coronavirus comparativamente con las acciones emprendidas por varios países como son: la aplicación de incentivos fiscales, llámense subsidios, diferimientos, condonación o disminución de cargas tributarias.

El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) ha propuesto una serie de diez medidas para evitar la disminución drástica de la inversión, apoyar a las pequeñas y medianas empresas y ayudar a preservar el empleo; buscando mantener la salud, la seguridad y la liquidez de personas y empresas. Entre las medidas propuestas destacan las siguientes:

  • Establecer la posibilidad de efectuar la deducción inmediata de las inversiones que las empresas realicen sin limitación geográfica alguna, durante el ejercicio de 2020.
  • Preservar el empleo otorgando apoyos del gobierno a las empresas con recursos fiscales, para que a los trabajadores se les otorgue al menos un salario de subsistencia.
  • Respetar de forma irrestricta el Estado de Derecho, evitando las amenazas de cambios a las normas ya en operación y cambios inaceptables mediante consultas populares para inversiones que ya están hechas.
  • Apresurar las devoluciones pendientes de IVA a las empresas y restaurar la compensación universal, las empresas necesitan liquidez.
  • Activar programas especiales de garantías para fortalecer algunos de los sectores más afectados.

En los mercados financieros globales continúa el nerviosismo relacionado con el avance del coronavirus y su impacto económico. En lo que va del año, nuestra moneda acumula una caída de 5.54 pesos por dólar contra su último cierre de 2019, es decir, equivale a una variación negativa del 29.3 por ciento. Para mitigar estos efectos el Banco de México ha realizado dos subastas de coberturas cambiarias.

Los efectos del coronavirus afectarán seriamente a la economía mexicana este año, sectores como el automotriz, el turístico y el de servicios, se estima serán los más afectados. El Producto Interno Bruto se contraerá en un rango que puede ir del 1.6 al 4.0% de acuerdo a los especialistas, derivado principalmente de que la inversión en el país y la confianza del sector privado continuarán siendo muy débiles, para la reflexión…

El autor: José Luis Rodríguez Hernández, integrante de la Comisión de Apoyo al Ejercicio Independiente del
Colegio de Contadores Públicos de México

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