La administración financiera como base del crecimiento

Un reto del crecimiento es la financiación del mismo. Los pequeños empresarios están siempre a la expectativa de poder alcanzar sus metas diarias para sobrevivir un día más, la preocupación de juntar el dinero suficiente para pagar a sus empleados, los impuestos y a sus proveedores ocupa gran parte de su tiempo.

Esto origina que el proceso de definición de una planeación estratégica del negocio es considerado solo apto para los grandes corporativos. Muchas veces el empresario llega a preguntarse la razón por la cual trabaja mucho, generando negocios pero sin obtener los resultados esperados.

Una empresa pequeña normalmente tendrá de tres a cinco empleados, los demás son operativos o auxiliares administrativos incluyendo al contador y las secretarias. Muchas veces estos ocupan su tiempo en proveeduría, producción y ventas.

En nuestro país, la mayor parte de las pymes consideran que la contabilidad es necesaria para pagar los impuestos, es decir que no la consideran útil en la toma diaria de decisiones. Esto se debe a que la mayor parte de los dueños son emprendedores sin una educación financiera formal.

Por otro lado, cuando la contabilidad se lleva sólo para tener una base del pago de impuestos, no se toman en cuenta muchos aspectos esenciales de ésta para la adecuada toma de decisiones. Por ejemplo, las provisiones de los gastos que ya han sido efectuados, pero no han sido pagados no son registradas en la contabilidad, sino hasta que se pagan; esto distorsiona el costo de las operaciones.

El cumplir con las normas de información financiera ayuda a que la contabilidad refleje la realidad de la situación financiera de las empresas, y de los resultados de sus operaciones.

Otro problema en que incurren las pymes es la falta de oportunidad de su información financiera. Para tomar decisiones que verdaderamente ayuden al negocio a progresar, ésta debe ser oportuna y estar basadas en información confiable.

Basar la decisión de incrementar el nivel de existencias de mercancía o dedicar recursos a bajar los pasivos, depende de que tanto estamos enterados del nivel real de estos, y de cómo afectará estas decisión a otros aspectos importantes de la operación, esto es, si la empresa está sobre endeudada o sobre inventariada. Otra situación sería adquirir nuevos créditos para financiar la operación, o dedicar recursos a recuperar la cartera vencida de los clientes.

Para poder tomar estas decisiones, es necesario conocer la estructura financiera de la empresa y determinar cuáles son esos niveles adecuados de operación. La información financiera de la empresa, deberá ser medible y comparable con los estándares de la industria o sector al que pertenezca con objeto de tener parámetros con los cuales compararse.

El dueño que administra su negocio debe comprender no solamente la información financiera de su empresa, sino entender las relaciones entre los componentes de la misma en su relación causa y efecto.

La administración financiera debe ayudar al empresario administrador a utilizar los recursos con los que cuenta más eficaz y eficientemente; saber cuando es necesario acudir a fuentes de financiamiento, cual es el nivel adecuado de éstas y cómo afecta el costo financiero sobre los resultados del negocio; y basado en estas herramientas, saber cuándo es el momento adecuado para aprovechar las oportunidades y crecer.

El autor es socio Director de PKF México