Miscelánea fiscal apuesta a las pymes en 2016

Estamos próximos a concluir un ejercicio y los legisladores ya aprobaron el dictamen de la miscelánea fiscal que entrará en vigor a partir del 1 de enero de 2016, la cual se distingue por favorecer la deducibilidad de impuestos y la creación de incentivos para incrementar la inversión, centrándose en sectores estratégicos de la economía como los son las pymes, las cuales generan el alrededor de 1.3 millones de empleos en México.

A este respecto, el incentivo de mayor atractivo para estos contribuyentes, ya que se eliminó para el ejercicio 2014, es la deducción inmediata por las inversiones en bienes nuevos de activo fijo para empresas con ingresos anuales hasta 100 millones de pesos. Es decir que estos contribuyentes podrán hacer 100% deducible (ver la tabla d amortización) para efectos del Impuesto sobre la Renta las inversiones que realicen en activos fijos, según lo establecido en la legislación aprobada para el 2016.

Lo interesante de este incentivo fue su modificación por parte de los senadores, elevando el nivel de ingresos anuales de los contribuyentes a 100 millones de pesos en lugar de 50 millones que estaban considerados en la iniciativa presentada, toda vez que con este cambio se busca mejorar la competitividad entre las pequeñas y medianas empresas (pymes) y los grandes corporativos generando para las primeras mayores accesos a créditos en condiciones similares.

Ahora bien, con el fin de que este incentivo continuara siendo atractivo para los contribuyentes y no se difirieran las inversiones al siguiente ejercicio es que mediante la Miscelánea Fiscal se propuso que está medida sea aplicable para las inversiones que se realicen durante el último cuatrimestre de 2015. Sin embargo es de hacerse notar que esto no es aplicable a vehículos, equipos de oficina, vehículos blindados y aviones que no realicen fumigación agrícola.

Así también dentro de las nuevas disposiciones fiscales para 2016 el gobierno busca crear un programa para facilitar el acceso a créditos otorgados a las pequeñas y medianas empresas (pymes) siempre y cuando la viabilidad crediticia sea definida a partir de la información que posea el Servicio de Administración Tributaria (SAT), sin que está se encuentre dentro de las prohibiciones que mantiene el secreto fiscal.

Pero no todo es beneficio para las pymes en 2016, ya que a partir de enero estarán obligados a llevar su contabilidad de forma electrónica, es decir que sus asientos contables, registros y libros en papel tendrán que ser digitalizados, y la información contable deberá ser enviada por Internet al Servicio de Administración Tributaria (SAT) mediante el buzón tributario, para lo cual será necesario el uso de nuevas tecnologías lo que se traducirá que este sector de empresas a su vez incrementen sus costos lo que podrá ser un factor importante para su funcionamiento.

El autor, Plácido Aurelio del Ángel Herrera, es integrante de la Comisión de Investigación Fiscal del Colegio de Contadores Públicos de México.
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