Cómo asegurarse de que los nuevos empleados permanezcan en la organización

Si una empresa ha invertido esfuerzo y recursos en sus candidatos durante las distintas fases del proceso de selección de talento, en el momento de la incorporación y durante las semanas previas y posteriores a la misma, es importante continuar con ese ritmo. A partir de que el candidato ha aceptado la oferta laboral, es fundamental poner en marcha un proceso de Onboarding, que responda a las necesidades de la organización de generar la mejor experiencia de acogida de sus empleados, para acelerar su incorporación y alcanzar la máxima productividad en el menor tiempo posible.

Cuando el proceso de Onboarding se ejecuta correctamente, aumentan las probabilidades de que el nuevo colaborador permanezca en la organización, lo contrario, incrementa el riesgo de pérdida prematura de talento, además de costos en términos de tiempo y esfuerzo, altos índices de rotación, pérdida de compromiso o incremento de las curvas de aprendizaje.

Una vez que el candidato ha aceptado la oferta, se deberá poner en marcha la maquinaria del proceso de integración para el nuevo empleado, facilitar a los nuevos colaboradores los trámites iniciales como la firma del contrato de trabajo, la presentación del certificado de estudios, o la aceptación de las políticas de la empresa. Además del acceso al sistema y la posibilidad de editar su información personal y curricular en función de sus necesidades.

El proceso de Onboarding debe ayudar al nuevo colaborador a conocer y relacionarse con sus futuros interlocutores, managers, compañeros y personas de referencia, buscando que su primer día de trabajo le resulte más sencillo y satisfactorio. También debe ayudar a los managers, uno de los principales actores al momento de promover o inhibir la adaptación de este nuevo talento, a beneficiarse con este proceso al tener la oportunidad de relacionarse con las futuras incorporaciones para planificar juntos acciones de inducción, formativas, de desarrollo o de socialización, reduciendo de esta forma su curva de aprendizaje en el nuevo puesto.

Es bien es sabido que la primera impresión no se olvida, y en el ámbito laboral está demostrado que, al mejorar la experiencia del empleado, mejora el branding de la compañía, que un buen recibimiento evita una mala experiencia para el nuevo integrante en sus primeros días de trabajo e inicia una relación de compromiso sólida entre empleado y organización.

Y es que para conseguir el máximo rendimiento del recién contratado desde el minuto cero y evitar la típica saturación de los primeros días, las compañías deben poner en marcha procesos y herramientas que permitan gestionar aquellos aspectos que pueden llevarse a cabo en la fase previa a la incorporación del empleado y que agilizan su proceso de adaptación. Es aquí cuando la tecnología juega un papel fundamental en este importante proceso, al poder implementar soluciones avanzadas de Recursos Humanos que, en resumen, benefician de la siguiente manera a las áreas involucradas:

Dirección:

  • Reducción de costos y optimización de recursos.
  • Digitalización.
  • Mejora del Employer Branding.

RH:

  • Simplificación y automatización de trámites administrativos.
  • Mejora de la experiencia del empleado.
  • Aumento de la retención del talento contratado.

Empleados:

  • Reducción de la curva de inmersión en la compañía.
  • Sencillez y usabilidad.
  • Mejora de su experiencia laboral.


Maribel Cano es Latin America Marketing Manager de Meta4, empresa líder de soluciones tecnológicas en la nube para la gestión de Recursos Humanos