¿Qué hacer con los Godínez tóxicos?

Para identificar a los trabajadores tóxicos y evitarlos tenemos dos caminos; capacitar perfectamente a tu equipo de reclutamiento, con lo cal disminuye el ingreso de estas personas y brindarles una retroalimentación para que puedan modificar su conducta. Si ya es un colaborador activo apóyalo lo más que puedas sin afectar a la compañía.

Para identificar a los trabajadores tóxicos y evitarlos tenemos dos caminos; capacitar perfectamente a tu equipo de reclutamiento, con lo cal disminuye el ingreso de estas personas y brindarles una retroalimentación para que puedan modificar su conducta. Si ya es un colaborador activo apóyalo lo más que puedas sin afectar a la compañía.

Si te has esforzado porque tu compañía sea un lugar agradable para trabajar y en donde exista una convivencia relajada y aun así aparece la inevitable persona que se queja, tranquilo, es uno de los roles más comunes, pero no por ello debes permitir que exista, entonces ¿cómo lidiar con el quejumbroso de la oficina?

Lo primero que hay que entender es que, aunque tu lugar de trabajo sea lo más relajado y amigable posible si hay un perfil de este tipo es casi inevitable que exista un Godín tóxico en la oficina; sin embargo, puedes hacer algo por cambiarlo, porque esta es una actitud contagiosa hacia los demás colaboradores, que reduce considerablemente la productividad.

Considero importante no tratar de complacer, pero si escuchar. En esta postura deberás ser bastante neutral y receptivo para encontrar qué es lo que está afectándole al colaborador, y si realmente hay un punto que mejorar. Es necesario que no trates de engancharte, de hacerlo entrarás en un ciclo sin fin, cuida no convertirte en un buzón de quejas.

Debes capacitar o conversar con tu equipo de trabajo para ayudarles a llevar el día a día. Si ellos dejan espacio a las quejas, en lugar de hacer un bien, se convierte en una visión negativa de todo su entorno.

No eres tú, son sus quejas

Atacar el problema desde la raíz es la mejor alternativa para ayudarle al colaborador, y no se trata de cambiar aquello de lo que se está quejando. Deberás entablar una conversación neutral y sin la intención de acusar, el objetivo es hacerle ver que su actitud está permeando a otras áreas y que no le permitirá ver cambios o situaciones positivas en el trabajo.

Muchas veces, las quejas ni siquiera son en realidad por temas de trabajo, se convierten en eso al ser un reflejo de otros aspectos como la familia, salud, emocional, etc. Por lo que desencadenan sus inconformidades en el día a día y en donde pasan la mayor parte del tiempo es en el trabajo.

Puedes ofrecer algunas alternativas; sin embargo, el primer paso es que acepte su actitud y tome la postura de querer cambiar. Por último, habla directamente con él y si está de acuerdo, tu equipo de capital humano puede intervenir para encontrar la solución e identificar si requiere de terapias o dinámicas específicas para encontrar el switch que pueda generar un cambio.

¿Por qué ayudar a un quejumbroso?

Tus colaboradores siempre deben estar motivados para sumar esfuerzos y alcanzar las metas. Si permites este tipo de perfiles, fácilmente se puede convertir en otro tipo de perfil como pesimismo o displicencia.

El área en donde menos debes permitir que exista un colaborador quejumbroso es en el servicio al cliente, porque en algún momento, puede desencadenar su inconformidad directamente con el cliente, además de que una de las principales competencias, es la tolerancia a las situaciones frustrantes como lo es estar en constante contacto con preguntas o quejas sobre tu servicio.

Si las quejas son un reflejo real de la frustración en el trabajo, puedes ayudar a encontrar el mejor camino para que su crecimiento profesional sea mayor y que pueda alcanzar sus objetivos.

En ocasiones dicha inconformidad comienza a afectar el desempeño de los colaboradores; en ese momento debes tomar una decisión; considero importante siempre valorar el talento y apoyarlo; sin embargo, hay situaciones que superan y que no deben existir. Como líder debes saber qué es lo más indicado para cortar de raíz el problema y qué momento dar otra oportunidad.

No te ciegues ante la situación, está de por medio el trabajo y la estabilidad de muchas familias, así que toma las acciones preventivas para enmendar y corregir conductas laborales.

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