Que los sismos no afecten tu patrimonio

Foto: Cuartoscuro

A un día de que se cumplan 29 años del sismo de 1985, el cual representó una pérdida total de 4,100 millones de dólares y para el sector asegurador un costo de 4,000 millones de pesos actuales, Ricardo Morán, subdirector de Responsabilidad Corporativa de Axa Seguros, destacó que las pérdidas generadas en dicho acontecimiento mostraron una vulnerabilidad del país ante este tipo de desastres naturales.

Sin embargo, poco se ha arraigado la cultura de la prevención en el país. Arturo González Briseño, director de Oferta Territorial Metropolitana de Axa Seguros, informó que en la actualidad sólo 5% de las casas-habitación en México están aseguradas contra desastres naturales, de dicho porcentaje 75% se concentra en Nuevo León, Puebla, Querétaro, Jalisco, Distrito Federal y Quintana Roo, siendo los dos últimos predominantes debido a los sismos, en el caso de la capital, y huracanes que constantemente suceden en la costa.

Afirmó que cuando ocurre un sismo, los principales daños se presentan en el hogar (50%); hospitales y clínicas (20%), así como en oficinas públicas (10%) y otros inmuebles (20%), por lo que es vital contar con un seguro que ampare a las personas, inmuebles y sus pertenencias.

“En cuestión de prevención, un seguro de casa le puede servir como un plan de ahorro que le ayudará a recuperar la inversión hecha en su patrimonio en caso de que éste sufra algunas afectaciones derivadas un temblor”, explicó.

Recordó que a la hora de contratar un seguro de casa-habitación verifique que le cubra el inmueble, ya que en ocasiones para adquirir su casa por medio de un financiamiento las instituciones piden un seguro, pero éste puede sólo respaldarlo en cuanto a la deuda por el inmueble y no en reparar las afectaciones a su patrimonio.

Informó que debido a que para la evaluación de las zonas sismológicas la ciudad se divide, la colonia Roma, colonia Narvarte, Centro de la ciudad de México, colonia Doctores, Villa Coapa, una parte de Venustiano Carranza y Tláhuac son áreas donde el costo de una póliza que cubre sismos se eleva considerablemente.

“Por ejemplo: un departamento que tiene un valor aproximado de 1 millón de pesos ubicado en el sur de la ciudad puede pagar por una cobertura contra desastres naturales alrededor de 1,500 pesos anuales, pero en zonas de riesgo como la colonia Roma pagaría casi 4,200 pesos anuales”, explicó.

Destacó que en la ciudad de México Santa Fe y Polanco son las áreas que tienen un gran porcentaje de casas y departamentos asegurados.

LOS TEMBLORES Y EL PASO DEL TIEMPO

Francisco José Sánchez-Sesma, profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México e investigador de la actividad sísmica en zonas urbanas, consideró que el Distrito Federal es mucho más seguro que en 1985, pero también ha crecido el número de construcciones y población; por ello hay más personas e infraestructuras expuestas.

En los últimos años la frecuencia con la que tiembla en la ciudad ha crecido, el tipo de construcción ha cambiado mucho en estos 29 años, siendo la infraestructura de las casas muchísimo más compleja que en aquel tiempo, por lo que ahora pequeños daños ocasionados por un temblor pueden representar una erogación económica mucho mayor.

Sánchez-Sesma exhortó a que instrumente una revisión periódica sobre el estado de la estructura de su casa.

Revisión constante 
de su infraestructura:

Debido a la frecuencia con la que está temblando, especialistas aconsejan que revise frecuentemente el estado de su inmueble para evitar que éste se deteriore y las consecuencias resulten catastróficas.

  • Saque constantemente fotografías para que observe detalladamente si hay cambios físicos notables.
  • Revise los muros por ambos lados. Si tiene azulejo y alguna pieza se está botando, verifique que no sea por una deformación de la infraestructura.
  • Verifique las cuarteaduras que han surgido, debe cerciorarse de qué tan profundas son; en caso de que sean muy profundas debe acudir inmediatamente con un especialista en construcción que evalúe el daño.
  • Revise el estado de techos y pisos, no deben tener cuarteaduras profundas ni desniveles o inclinaciones; de lo contrario, puede existir un hundimiento de infraestructura.
  • Las puertas o ventanas pueden ser indicadores de que el techo puede estar cargando de más.

acv

CRÉDITO: 
Yael Córdova / El Economista