El efecto del petróleo en tus finanzas

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Desde el primer minuto del 2015, el precio de la gasolina y el diésel se incrementó 1.9%, reportó la Asociación Mexicana de Empresarios Gasolineros (Amegas).

Sin embargo, el precio de varias mezclas de petróleo internacionales, la materia prima del combustible, trae una tendencia a la baja desde finales del 2014. La mezcla mexicana, por ejemplo, cuesta poco menos de 40 dólares cuando hace un año valía cerca de 89 dólares.

¿Por qué ocurre esta disonancia entre el combustible y su ingrediente principal? Académicos le explican la razón y de qué otras maneras se sentirían los cambios de precio petrolero en sus finanzas.

POR QUÉ LA GASOLINA NO BAJA

Aunque los precios del petróleo estén bajos, el combustible no se está abaratando en el país por factores como la importación y su implicación en las finanzas del Estado.

“Los precios de la gasolina en México no se comportan como en el resto del mundo porque es un precio administrado y fijado por el gobierno”, comenta la doctora Leticia Armenta, directora del Centro de Análisis Económico del Tecnológico de Monterrey.

El precio no responde a la oferta y demanda, sino a las necesidades presupuestarias del gobierno y a las expectativas de inflación.

Si el gobierno quisiera pasar el efecto de la baja del precio se le dificultaría, pues en México se importa aproximadamente 40% de las gasolinas consumidas.

En ese punto entra el efecto cambiario, continúa Armenta. Aunque los precios a los que compra el gobierno son más bajos, la depreciación del peso con respecto al dólar encarece la importación.

No se le da libre albedrío al precio de este recurso porque “en México la mayor parte de la renta petrolera pasa a los ingresos del gobierno. Aproximadamente 30% de estos corresponde al concepto petrolero y, por lo tanto, es importante para las finanzas públicas”, explicó el doctor Jesús Valdés, profesor del Departamento de Estudios Empresariales en la Universidad Iberoamericana.

SI LOS PRECIOS CONTINÚAN BAJANDO

Aunque no sea en el combustible, usted podría ver en un futuro los efectos del petróleo barato.

En un panorama muy negativo, en que las coberturas petroleras que contrató el gobierno federal para este año se agoten: “Empezaría a haber ajustes a nivel del gasto del gobierno y eso merma la condición de los servicios que nosotros recibimos, porque habría menos dinero para inversiones” en rubros como comunicaciones, carreteras o agua potable, detalló Armenta.

Por un lado se perderían empleos directos, necesarios para los proyectos. Pero el mayor efecto sería, sin lugar a dudas para Armenta, carencias en el nivel de los servicios, aunque más para el 2016.

SI LOS PRECIOS AUMENTAN

Varios miembros de la OPEP, como Venezuela, analizan recortar su producción y con ello subir los precios para sanear sus finanzas. Si esto ocurre, también usted lo notaría.

Si aumenta el precio, también lo hacen los costos de refinación en el extranjero y los costos de importación en México.

Además, existen otras fuentes de energía y productos derivados del mismo que encarecerían más la vida diaria de las personas, menciona el maestro Eduardo López, Coordinador de la Escuela de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Panamericana.

Hay muchos productos derivados de esa materia prima y sí, “se puede decir que es una reacción en cadena que nos afectaría en las finanzas personales”, resumió.

¿EL PETROLEO GENERARÍA GASOLINAZOS?

Cerca de 30% de los ingresos del gobierno federal es petrolero y todo indica que disminuirán, comprometiendo el gasto público. ¿Puede el petróleo barato traer gasolinazos?

  • Un gasolinazo es una disminución al subsidio del combustible. El gobierno paga una parte del precio real de la gasolina que consumimos y nosotros ponemos el resto.
  • Se planteó sólo un gasolinazo al año, pero con menos ingresos, se podría realizar de nuevo, pues es facultad del Ejecutivo aumentar el precio de la gasolina cuando se considere necesario.
  • Sin embargo, es poco probable, por cuestiones políticas. Otro gasolinazo, después de anunciar que no habría más, sería un golpe a la credibilidad del gobierno en año electoral.

¿HASTA DÓNDE CUBREN LAS COBERTURAS?

Ante años de vacas flacas en el mercado del crudo, como éste, se cuenta con un amortiguador contra pérdidas en las ventas: las coberturas petroleras.

  • Al elaborar su presupuesto anual, el gobierno contempla vender una determinada cantidad de barriles a un precio promedio, con lo cual supone obtener ingresos para el gasto público. Este año se plantea un precio de 79 dólares por barril, aunque el año comenzó rondando en cerca de 40 dólares.
  • Si los precios resultan inferiores, la cobertura petrolera aseguraría la diferencia entre las ventas hechas a los precios dados y una venta ideal a 76.4 dólares por barril, pero sólo cubre 228 millones de barriles .
  • Además, la diferencia entre 76.4 dólares asegurados y 79 dólares presupuestados se cubrirá con el Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios (FEIP).
  • Fuente: especialistas.

javier.rendon@eleconomista.mx

acv

CRÉDITO: 
Javier Rendón González / El Economista

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